<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273</id><updated>2012-01-29T08:36:31.632-03:00</updated><category term='Educación'/><category term='Una nueva Constitución'/><category term='Ucronías'/><category term='Música'/><category term='Chistes gráficos'/><category term='Internet'/><category term='Elecciones'/><category term='Pet Shop Boys'/><category term='Adolescencia'/><category term='Gurí Matero'/><category term='Historia alternativa'/><title type='text'>La Bestia Política</title><subtitle type='html'>Rugiendo y gruñendo sobre la realidad desde abril de 2006.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Nómade</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00815813580616558799</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>697</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-714789142719036716</id><published>2012-01-28T13:21:00.000-03:00</published><updated>2012-01-28T13:22:53.127-03:00</updated><title type='text'>Admisión de falta de energía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Saben qué? No me dan ganas de escribir hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es de caprichoso ni de guacho, sencillamente no hay nada que me llame la atención como para juntar energías y escribir párrafos al respecto. Definitivamente estoy en uno de esos puntos bajos de mi ciclo blogueril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera me llama lo de Bouloudou y sus ganas de no esperar tres años para hacerle un lifting a la Constitución. ¿Cuál es la novedad? Sabíamos todos que iban a llegar a eso tarde o temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco sobre las peleas entre Moyano y el Gobierno, porque la verdad es que nunca llegan a nada y tampoco me van a dar la alegría de verlos matarse como si fueran mafiosos de Chicago durante la ley seca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué hablar de Poronga Moreno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Malvinas ya me desgañité posteando en otros lados y no siento muchas más ganas de dedicar párrafos a una farsa peligrosa montada de ambos lados del Atlántico, en la que al margen de la payasada llevada a cabo acá tengo que ver cómo a mi país se lo usa en una lejana potencia venida a menos para darle a su población un Viagra patriotero; a esta altura del partido, lo único que quisiera es que un terremoto se lleve esas islas de mierda al fondo del océano, con todo y su gente, ovejas, pingüinos y turba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras menos recuerde el espectáculo lamentable de una jefa de Estado riéndose como pendeja adolescente luego de decir "rompimos el siete" en un discurso, tanto mejor para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta vez lo lamento, pero no tengo ninguna columna ingeniosa de otra persona que pueda traducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que les pido por favor que me disculpen si este sábado el contenido es inexistente. Peor sería tratar de escribir una merda sin ganas, me parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos muchos, por favor sepan disculparme y espero volver más cargado el próximo sábado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-714789142719036716?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/714789142719036716/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=714789142719036716&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/714789142719036716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/714789142719036716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/admision-de-falta-de-energia.html' title='Admisión de falta de energía'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-7925399534315448719</id><published>2012-01-24T00:00:00.000-03:00</published><updated>2012-01-24T00:01:46.524-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Anexo II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una historia paralela de la Argentina (1806 - 2010)&lt;/span&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Anexo II. Sistema de Gobierno y Partidos Políticos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;SISTEMA DE GOBIERNO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Políticamente, la Argentina está organizada como una república federal que opera bajo un régimen parlamentario de gobierno. La organización del sistema político argentino está basada en el llamado "sistema de Westminster", el cual heredó de la dominación colonial británica, con las modificaciones producidas a partir de la proclamación de la República en 1960 y la sanción de una nueva Constitución en 1983.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón del sistema político argentino es el Parlamento de la República de Argentina, un cuerpo bicameral que combina los mecanismos parlamentarios heredados del Reino Unido con un elemento federalista de inspiración vagamente norteamericana, reflejando tanto la herencia colonial como la experiencia acumulada durante más de cien años de existencia política propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cámara baja del Parlamento argentino es la Cámara de Representantes, compuesta por 388 miembros elegidos mediante un sistema de doble vuelta electoral en representación de otras tantas circunscripciones electorales uninominales. La Constitución manda que se produzca una renovación completa de la Cámara de Representantes cada tres años, aunque existen cláusulas que permiten elecciones y disoluciones anticipadas del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo la tradición británica, le corresponde a la Cámara de Representantes otorgar la confianza necesaria para la confirmación de cualquier gobierno, lo que en la práctica significa que le corresponde formar gobierno a aquel partido o coalición que controle la mayoría de los escaños de la Cámara o una primera minoría en caso de que el resto de los partidos no se coaliguen en su contra. La Cámara puede forzar la dimisión de un gobierno mediante una moción de censura explícita o mediante el rechazo de proyectos impositivos o presupuestarios presentados por el Gobierno, lo que en este último caso se interpreta como una censura tácita derivada del rechazo de la Cámara a permitir que el Gobierno disponga de fondos públicos. Si el Primer Ministro no responde con la disolución de la Cámara, la misma puede forzarlo a dejar el cargo, pero sólo si existe una coalición o partido en condiciones de asumir el gobierno de forma inmediata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cámara alta es el Senado, compuesto por 72 miembros elegidos a razón de seis por provincia y tres por territorio nacional. Las elecciones para el Senado tienen lugar cada seis años de forma conjunta con los comicios presidenciales federales; las bancas senatoriales correspondientes a cada distrito son asignadas de forma proporcional según el caudal de votos recogido por cada partido en dicho distrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el Senado ha sido tradicionalmente más débil y menos políticamente activo que la Cámara de Representantes, esto ni le ha impedido ejercer un fuerte papel moderador en particular en lo que hace a la defensa de los intereses de las provincias menos pobladas y de los territorios, ni ha evitado que a lo largo de las décadas haya podido acumular ciertos poderes que elevaron su relevancia e impacto en el sistema político argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera de las cámaras del Parlamento puede aprobar un proyecto de ley con la presencia de al menos 50 de sus miembros. Todo proyecto legislativo requiere de la aprobación de ambas cámaras para convertirse en ley, lo que frecuentemente se traduce en desacuerdos entre la Cámara de Representantes y el Senado, en buena medida a causa del sesgo más territorial de este último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la traumática experiencia vivida durante la crisis constitucional de 1956, la tradición política argentina y luego la Constitución de 1983 establecieron procedimientos para la armonización de las disputas entre ambas cámaras o la disolución conjunta de la Cámara y el Senado y el llamado a nuevas elecciones; de cualquier forma, la Constitución argentina prohíbe la disolución legislativa y la convocatoria a comicios anticipados durante el año inmediatamente posterior a una elección fija y durante el año inmediatamente previo a la siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder ejecutivo de la Argentina está nominalmente encabezado por el Presidente de la República, cargo que sucedió al de Gobernador General tras el fin del régimen monárquico de unión personal con la Corona del Reino Unido. El cargo presidencial ha sido y es principalmente un puesto ceremonial cuyo titular cumple funciones protocolares como Jefe de Estado, además de participar en el proceso político como única figura capaz de disolver el Parlamento y convocar a elecciones (aunque estas últimas tengan lugar "por consejo" del Primer Ministro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En décadas recientes, empero, la Presidencia ha sido fortalecida para que opere como una "institución estabilizadora" en momentos de crisis, pudiendo hacer un uso menos acotado de sus facultades de reserva. Asimismo, la Constitución de 1983 le reconoce al Presidente algunas facultades en materia de relaciones exteriores (en su carácter de Jefe de Estado y "Primer Embajador" de la República) y de defensa nacional (en su rol de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas) que anteriormente le correspondían al Gabinete y al Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Originalmente el Presidente era designado por el Primer Ministro según la "recomendación" (en la práctica, la elección directa) de un candidato efectuada por el Senado; actualmente la elección presidencial se efectúa mediante un sistema indirecto en el que los votos se tabulan a partir de los resultados obtenidos en la elección popular de los senadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los hechos, la mayor parte del poder ejecutivo argentino es ejercido por un Gabinete presidido por un Primer Ministro que oficia de Jefe de Gobierno. De acuerdo con la tradición de Westminster, los ministros del Gabinete son seleccionados de entre los miembros del Parlamento pertenecientes al partido de gobierno. Aunque en la virtual totalidad de los casos se trata de miembros de la Cámara de Representantes, no es inaudito pero sí altamente inusual que haya senadores en el Gabinete; en ciertos casos, por lo general durante situaciones de crisis o emergencia, el Gabinete puede incorporar a ministros que no cuenten con ninguna banca en el Parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se espera que todos los ministros del Gabinete defiendan pública y solidariamente las decisiones gubernamentales independientemente de la posición que hayan tenido en los debates internos del cuerpo; por consiguiente, también se espera que cualquier ministro que no pueda hacerse cargo de esta defensa presente su dimisión de forma inmediata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderes del Gabinete (por fuera de las decisiones y resoluciones administrativas propias de cada cartera) y del Primer Ministro son en la práctica idénticos y ejercidos por éste último en nombre del cuerpo entero. Con la excepción de las facultades electorales, diplomáticas y militares que la Constitución le reconoce al Presidente (y que por lo general este último sólo puede ejercer siguiendo el consejo vinculante del Primer Ministro), el poder ejecutivo está prácticamente en manos del Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de ser el líder del partido de gobierno, por convención el Primer Ministro es siempre un miembro de la Cámara de Representantes, y aunque técnicamente no es ilegal que un senador llegue al cargo, en estas circunstancias se esperaría de un senador que renuncie a su banca y dispute un escaño en la Cámara de Representantes. El Primer Ministro permanece en su cargo mientras conserve la confianza del Parlamento (esto es, que su partido retenga la mayoría de las bancas de la Cámara de Representantes) y mientras se mantenga como líder de su partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema judicial argentino cuenta con dos estructuras separadas: una federal y otra provincial y territorial. Aunque ambas mantienen una separación casi completa, la Corte Suprema de Argentina tiene una posición superior en virtud de su condición de tribunal de última apelación en el sistema argentino. La Corte Suprema tiene jurisdicción originaria en algunas cuestiones puntuales, entendiendo en la mayoría de los casos por apelación de sentencias de los tribunales federales, provinciales o territoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tribunales argentinos se dividen en cortes superiores y cortes inferiores. Las primeras son aquellas cuya jurisdicción es ilimitada y que ocupan el puesto principal en la jerarquía tribunalicia a la que corresponden; en esta categoría se hallan la Corte Suprema de Argentina y los Superiores Tribunales de Justicia de las provincias y territorios, y en todos los casos se trata de tribunales creados por las Constituciones o Cartas Legislativas correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cortes inferiores, en cambio, son creadas por leyes del Parlamento o de las legislaturas y cuentan con jurisdicciones limitadas a las cuestiones que les están reservadas por las leyes que las crearon. En esta categoría entran no sólo los tribunales de primera instancia tanto federales como provinciales, sino también las cortes federales con competencia exclusiva sobre una jurisdicción limitada, como por ejemplo la Corte de Almirantazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PARTIDOS POLÍTICOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Partido Nacional&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Nacional es el único de los "cuatro viejos partidos" (Nacional, Cívico, Laborista y Conservador) que continúa existiendo en su forma original en nuestros días. Es también el partido que más tiempo ha gobernado en la historia argentina (75 años de 124) y el que más Primeros Ministros ha tenido (15 de los 26). Su origen se remonta a los clubes políticos de los sectores medios y medios-altos de la comunidad angloparlante en los años previos e inmediatamente posteriores a la Federación, y aunque a lo largo de las décadas ha logrado adquirir una porción respetable del voto hispanoparlante, todavía es percibido como el partido emblemático de los argentinos de habla inglesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ideología del Partido Nacional es básicamente conservadora (un hecho con el que se siente más cómodo luego de absorber los restos del Partido Conservador tras su implosión en la década de 1970), y si bien en líneas generales prefiere mantener al Estado lejos de la economía, su idea del papel de "control y supervisión" que debe ejercer el Estado es bastante más extensa que la de los liberales. Además, el gran peso que las elites provinciales tienen en la conducción del Partido Nacional ha llevado a la fuerza en determinados períodos a mostrarse favorable a ciertas medidas proteccionistas. Los nacionales optan por una visión conservadora en términos sociales, más proclive a la asimilación de los inmigrantes y recelosa de la expansión indiscriminada de los derechos sociales y de otras acciones a las que califican como "ingeniería social perniciosa". El Partido Nacional es además el más favorable a las Fuerzas Armadas de entre los tres grandes partidos actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Nacional es la actual fuerza de gobierno de la Argentina desde su triunfo en las elecciones generales de 2007. Además de controlar la Presidencia, el Gabinete, la Cámara de Representantes y el Senado (aunque con una diferencia más acotada por sobre los socialdemócratas en esta cámara), los nacionales son gobierno en cinco provincias (Magellania, Misiones, Patagonia, Plata y Río Grande) y en el Territorio de la Capital Federal, constituyen la Oposición Oficial en las provincias de Araucania, Mesopotamia, Paraná, Paraguay y Uruguay, y ejercen el gobierno municipal en ciudades tales como Córdoba, Talcahuano, Corrientes, Santa Ana y Asunción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El color oficial del Partido Nacional es el azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Partido Socialdemócrata&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgido a partir de la fusión del Partido Cívico con la mayoría del Partido Laborista en los años previos a la constitución de la República, el Partido Socialdemócrata es el heredero actual del ala izquierda de los "cuatro viejos partidos" y representa la principal fuerza de centroizquierda en el espectro político argentino. Notablemente, los socialdemócratas han tenido un éxito considerablemente mayor que el de los partidos a los que sucedió, ya que ha logrado ejercer el poder durante 32 años de los 51 transcurridos desde su fundación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se ha mencionado, la orientación ideológica del Partido Socialdemócrata es de centroizquierda, aunque se distinguen alas fuertemente polarizadas que por lo general coinciden con facciones que se remontan a los viejos partidos Cívico y Laborista. En líneas generales, los socialdemócratas favorecen la intervención estatal en la economía y defienden la preservación de aquellas instituciones y programas asociados con el "Estado de Bienestar" creadas durante los gobiernos cívicos de la década de 1920 y el gobierno laborista de Perón en la primera mitad de los '50. Asimismo, el Partido Socialdemócrata tiene una fuerte tendencia al multiculturalismo y a la liberalización de las normas sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su condición de segunda bancada de la Cámara de Representantes, el Partido Socialdemócrata constituye la Oposición Oficial a nivel federal. Actualmente, existen gobiernos socialdemócratas en las provincias de Araucania, Paraná, Paraguay, Tehuelchia y Uruguay, y son la oposición oficial en las provincias de Magellania, Misiones, Patagonia y del Plata, y en el Territorio de la Capital Federal. Los socialdemócratas son principalmente fuertes en los grandes centros urbanos y cinturones industriales del país, notablemente en Buenos Aires, White Bay e Iguassu, aunque el auge del Partido Liberal ha ido erosionando su apoyo en algunas de las grandes ciudades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El color oficial del Partido Socialdemócrata es el rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Partido Liberal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Liberal es la más nueva de las grandes fuerzas políticas argentinas. Aunque surgió oficialmente en 1978 cuando un grupo de dirigentes de segunda línea del Partido Nacional abandonó dicha fuerza en desacuerdo con la decisión del primer ministro Bordaberry de no avanzar con la privatización de las empresas estatales, el Partido Liberal recién despegaría a mediados de la década de 1990 cuando las reformas económicas puestas en marcha por el gobierno de Carlos Mannheim y el período de crecimiento que le siguió abrieron un importante espacio para la propagación del ideario partidista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En términos ideológicos, el Partido Liberal parte de una concepción libremercadista, contraria a los controles estatales de todo tipo, y partidaria de la desregularización generalizada de las actividades económicas y comerciales. Políticamente, los liberales están a favor de un Estado que se mantenga al margen de aquellas cuestiones que, en su opinión, "exceden las exigencias básicas de autodefensa, seguridad, arbitraje, justicia y relaciones exteriores".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente el Partido Liberal tiene la tercera bancada más grande tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, pero sus principales éxitos recientes han tenido lugar en el plano provincial, en particular la obtención de una mayoría propia en la Asamblea Legislativa de la Provincia de la Mesopotamia y la consiguiente formación del primer gobierno provincial liberal. Además, los liberales son la Oposición Oficial en las provincias de Río Grande y Tehuelchia, y ejercen la administración municipal en las capitales provinciales de Montevideo, New Cardiff y Parish River.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El color oficial del Partido Liberal es el amarillo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-7925399534315448719?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/7925399534315448719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=7925399534315448719&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7925399534315448719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7925399534315448719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/una-historia-paralela-de-la-argentina_24.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Anexo II)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8761159408985820355</id><published>2012-01-21T13:50:00.002-03:00</published><updated>2012-01-21T18:06:50.389-03:00</updated><title type='text'>Vada a bordo, cazzo!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como durante toda la semana agoté mis energías blogueriles en varios debates sobre nacionalidad, Malvinas y la mar en coche allá en &lt;a href="http://articulos-interesantes.blogspot.com/"&gt;El Opinador Compulsivo&lt;/a&gt; y en menor medida en &lt;a href="http://blogbis.blogspot.com/"&gt;BlogBis&lt;/a&gt;, llego al sábado con mis pilas posteadoras peligrosamente bajas, por lo que les dejo una traducción fatto in casa de un &lt;a href="http://www.ocregister.com/opinion/ship-336602-titanic-concordia.html"&gt;artículo&lt;/a&gt; escrito por Mark Steyn sobre el tema del Costa Concordia que me pareció interesante:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;No más "mujeres y niños primero"&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por Mark Steyn&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Abe Greenwald de la revista Commentary twittea:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Existe alguna posibilidad de que Mark Steyn no use al capitán italiano que huye del buque que se hunde como la metáfora de apertura de una columna sobre el colapso de la Unión Europea?"&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Válgame Dios. Tienes que levantarte temprano en la mañana para ganarme en metáforas sobre colapso civilizacional. Ya estuve ahí e hice eso. Vean la página 185 de mi último libro, en donde pongo en contraste la ordenada, dignificada y conmovedora conducta de aquellos en el Titanic (el buque, no el mendaz éxito taquillero de Hollywood) con aquella manifestada en desastres más recientes. No hubo ninguna evacuación ordenada del Costa Concordia, sólo caos marcado por actos individuales de coraje de, por ejemplo, un violinista húngaro en la orquesta y un animador del buque disfrazado del Hombre Araña, los que ayudaron ambos a poner a salvo a los niños, costándole la vida al primero.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El miserable capitán Schettino, en contraposición, se encuentra bajo arresto domiciliario, procesado por homicidio culposo y abandono del buque. Su explicación es que, cuando la nave se escoró repentinamente, cayó en un bote salvavidas y no pudo volver a subir. Es en serio. Le podría pasar a cualquiera, con las cubiertas resbaladizas y todo. Lo siguiente que se sabe es que estaba a salvo en la costa, dejando a sus todos sus pasajeros en el mar. Por otro lado, la grabación de audio en la que se lo escucha recibir órdenes de la Guardia Costera para subir al barco y rehusarse a acatarlas no ayuda mucho a sostener esta versión de los hechos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En el año centenario del más famoso de todos los desastres marítimos, haríamos bien en considerar de forma honesta la historia del Titanic. Cuando James Cameron hizo su película, estaba más interesado en todo excepto aquello sobre lo que de verdad trataba la historia. Confieso que tengo muy pocos recuerdos de la película excepto los senos lozanos de Kate Winslet y algunas agotadoras cabriolas dizque Riverdance en la bodega, pero lo que sí recuerdo tradujo la memoria de hombres honorables: en mi libro, cito al primer oficial William Murdoch. En la vida real, lanzó sillas de cubierta a los pasajeros que estaban en el agua para que pudieran aferrarse de algo, y después se hundió con el barco; haciendo lo aburrido y decente, todo muy británico, sin mucho escándalo. En la película de Cameron, Murdoch acepta un soborno y asesina a un pasajero de tercera clase. El director luego pidió disculpas al pueblo natal del primer oficial en Escocia y ofreció 5.000 libras esterlinas para un memorial, el cual, convertido a dólares de Hollywood, equivale a un poco menojs que lo que Cameron y su familia pagaron para cenar después de los Oscars.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En el Titanic, los pasajeros hombres dieron sus vidas por las mujeres y jamás hubieran considerado hacer otra cosa. En el Costa Concordia, en palabras de una pasajera, "había hombres grandes, tripulantes, empujándonos para llegar al bote salvavidas antes que nosotros". Después de escenas similares ocurridas en el MV Estonia hace algunos años, Roger Kohen, de la Organización Marítima Internacional, le dijo a la revista Time: "No hay ley que diga mujeres y niños primero. Eso es algo de la era de los caballeros".&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eso sólo si por "era de los caballeros" estamos refiriéndose a la época de nuestros bisabuelos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De hecho, se puede fijar una fecha muy precisa para "mujeres y niños primero". El 26 de febrero de 1852 el HMS Birkenhead encalló cerca de la costa de Ciudad del Cabo mientras transportaba tropas británicas a Sudáfrica. Como en el Titanic, no alcanzaban los botes salvavidas. Las mujeres y los niños fueron escoltados hasta el cúter del barco. Los hombres se reunieron en cubierta. Se les ordenó no lanzarse al agua porque podían poner en riesgo a las mujeres y a los niños abrumando los botes. Así que se quedaron firmes en sus puestos mientras el buque desaparecía bajo las olas. Como escribiera Kipling:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"La mayoría de nosotros somos mentirosos, la mitad somos ladrones, y el resto de nosotros somos tan repugnantes como podemos ser,&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pero de vez en cuando podemos terminar con estilo (lo que espero que no me pase a mí)."&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sesenta años después, los hombres en el Titanic - mentirosos y ladrones, ricos y poderosos, pobres e ignotos - se encontraron siendo llamados a "terminar" con estilo y así lo hicieron. Tuvieron apenas una hora para darles un beso de despedida a sus esposas, ver cómo se trepaban a los botes salvavidas y se alejaban sin ellos. Ellos también esperaron que no les pasara a ellos, pero cuando les pasó, la norma social de "mujeres y niños primero" soportó la presión y se cumplió en todas las clases.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoy no existe una norma social, así que es cada hombre por sí mismo, siendo la palabra operativa "hombre" aunque no muchos de los muchachos del Titanic reconocerían a los del Costa Concordia como "hombres". De una anciana embarcada en el último: "Estaba junto a los botes salvavidas y hombres, grandes hombres, me atropellaban y tiraban al suelo a las mujeres."&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada vez que escribo acerca de estos temas, recibo muchos mails de hombres en la línea del siguiente:&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Las feministas querían una sociedad con neutralidad de género. Ahora la tienen. ¿Entonces de qué te quejas?"&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y así las virtudes masculinas (si me perdonan una frase peculiar) se encogen hasta quedar reducidas en las así llamadas "cuevas de hombres", aquellos tristes y pequeños reductos de cerveza y canales deportivos premium en el cable.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estamos más allá de las normas sociales en estos días. Una mujer puede ser soldado. Un hombre puede ser una mujer. Un chico travestido de siete años puede unirse a las Niñas Exploradoras en Colorado porque se "identifica" como una niña. De seguro que agrega cosas al rico tapiz de la vida. Pero no puedo dejar de pensar cuántos van a estar dispuestos a identificarse como hombres cuando las cosas se pongan peores.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un día o dos después de que el crucero encallara, leí el obituario de un hombre llamado Ian Bryce, quien se encontraba en Dunkerque en 1940 cuando una flotilla improvisada de pesqueros, yates y otros "pequeños buques" ingleses evacuaron a las tropas aliadas que habían sido aisladas por el avance de los alemanes. El joven Bryce, un guardiamarina de 17 años de edad, rescató por sí mismo a 109 soldados británicos, ocho oficiales belgas, dos franceses y dos refugiados judíos en múltiples idas y vueltas en un bote a motor bajo fuego de la Luftwaffe. Nadie le pidió al capitán Schettino que hiciera algo extraordinario, sino tan sólo su deber.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Abe Greenwald no está pensando en grande. El Costa Concordia no es sólo una metáfora del colapso de la UE sino, y acá viene marchando, sobre la fragilidad de la civilización. Al igual que cualquier barco, el Concordia tenía sus procedimientos de emergencia; los simulacros de abordaje de botes salvavidas que todos los tripulantes y pasajeros tienen que llevar a cabo antes de zarpar. Al igual que con el teatro de seguridad en los aeropuertos, los rituales nos dan la ilusión de seguridad, y después, mientras el barco escora y las luces dejan de funcionar y la negra y helada agua entra, descubrimos que estamos por nuestra cuenta: pasamos de bailar y cenar, de las coristas y los saunas, a las oscuras profundidades en cuestión de momentos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hoy las naciones más ricas en la historia humana construyen cruceros de placer en lugar de naves de guerra, vastos palacios dedicados a la buena vida, a la noción de que, en el rechoncho y complaciente Occidente, la vida misma es un crucero, navegando (como el nombre del Concordia lo sugiere) en un plácido lago de paz y armonía. Desde el colapso económico de 2008 la metáfora del Titanic - acerca de un mundo occidental que avanca hacia el iceberg pero no puede cambiar su curso - ha sido un poco abusada, convirtiéndose en el cliché más fácil al que puede recurrir un político que quiere imprimir una sensación de urgencia. Pero asumamos que tienen razón y que estamos avanzando a toda máquina hacia el gran cubo de hielo. Cuando choquemos ¿qué es lo más probable? ¿Que nuestra respuesta sea tan ordenada y civilizada como la de aquellos en el Titanic? ¿O que descendamos al infierno del Concordia?&lt;/span&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;br style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El desprecio hacia "mujeres y niños primero" no es una pérdida menor. Para las culturas reblandecidas en buenas épocas, es fácil descartar las normas sociales. En tiempos duros, puede ser que las necesiten.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Hasta la próxima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8761159408985820355?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8761159408985820355/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8761159408985820355&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8761159408985820355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8761159408985820355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/vada-bordo-cazzo.html' title='Vada a bordo, cazzo!'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-936630085152360748</id><published>2012-01-16T22:47:00.006-03:00</published><updated>2012-01-22T14:53:11.133-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Anexo I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una historia paralela de la Argentina (1806 - 2010)&lt;/span&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Anexo I. Mapa, banderas y datos básicos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;1. Mapa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ynTQII6wScc/TxxMzdKMxFI/AAAAAAAAALA/VCI8DURbxMY/s1600/Mapa.png"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 383px; height: 333px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-ynTQII6wScc/TxxMzdKMxFI/AAAAAAAAALA/VCI8DURbxMY/s400/Mapa.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700515675228652626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;2. Banderas actuales e históricas&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-In00CgTYDxA/TxTY-xTDOZI/AAAAAAAAAK0/6_zE3Dkt6sc/s1600/Banderas%2BArgentinas%2BAlternas.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 324px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-In00CgTYDxA/TxTY-xTDOZI/AAAAAAAAAK0/6_zE3Dkt6sc/s400/Banderas%2BArgentinas%2BAlternas.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5698418001427249554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;3. Datos básicos sobre el país&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nombre oficial: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;República de Argentina / Republic of Argentina&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Población: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;58.166.070 (según censo de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Capital: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Rosario&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ciudades principales: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Buenos Aires, Montevideo, Rosario, Córdoba, Asuncion, Corrientes, Rio Grande, Santa Ana, White Bay, Iguassu, New Cardiff, Parish River, Ushwaya&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Idiomas oficiales: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Inglés, castellano&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Otros idiomas hablados: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Portugués, alemán, diversas lenguas indígenas&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Independencia: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;del Reino Unido mediante procesos constitucionales; adopción de la Constitución: 25/05/1886; entrada en vigor: 01/01/1887; Estatuto de Westminster: 11/12/1931; proclamación de la República: 01/01/1960; eliminación de los últimos vínculos constitucionales con el Reino Unido: 19/05/1983.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Forma de Gobierno: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;República federal con sistema de gobierno parlamentario&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Organización Territorial: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;11 provincias y 3 territorios&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jefe de Estado: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Presidente Michael Benegas (desde 2007)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jefe de Gobierno:&lt;/span&gt;&lt;span&gt; Primer Ministro Bryce Hammond (desde 2007)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Poder Legislativo: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Parlamento bicameral conformado por un Senado (72 Senadores) y una Cámara de Representantes (388 Miembros del Parlamento)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Moneda:&lt;/span&gt;&lt;span&gt; Dólar Argentino ($, A$, ARD)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tasa de Cambio: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;1 ARD =  0,77 USD&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PBI: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;USD 2.165.731.000.000 (datos de 2010)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PBI per cápita: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;USD 37.233&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PBI por sector: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Agropecuario: 5,3%; Industrial: 26,5%; Servicios: 68,2%&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fuerzas Armadas: &lt;/span&gt;&lt;span&gt;185.000 efectivos (Ejército: 122.000; Armada: 32.000; Fuerza Aérea: 31.000)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-936630085152360748?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/936630085152360748/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=936630085152360748&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/936630085152360748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/936630085152360748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/una-historia-paralela-de-la-argentina_16.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Anexo I)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ynTQII6wScc/TxxMzdKMxFI/AAAAAAAAALA/VCI8DURbxMY/s72-c/Mapa.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-1253087462845096423</id><published>2012-01-14T13:10:00.002-03:00</published><updated>2012-01-14T13:14:09.489-03:00</updated><title type='text'>Sinceramiento colectivo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allá en &lt;a href="http://blogbis.blogspot.com/"&gt;BlogBis&lt;/a&gt;, el coblogger Max escribió &lt;a href="http://blogbis.blogspot.com/2012/01/hace-un-rato-que-noe-scribo-en-el-blog.html"&gt;un par&lt;/a&gt; &lt;a href="http://blogbis.blogspot.com/2012/01/la-unica-verdad-coda.html"&gt;de posts&lt;/a&gt; sintetizando las impresiones que le habían quedado tras sus últimos viajes por el interior del país. En líneas generales, lo que Max planteó en esos posts es que la Argentina es un país fuertemente dividido y que no logra encontrar una unidad común, pero que más allá de los límites de la capital y de las grandes ciudades, la naturaleza de la Argentina es la de una sociedad feudal en donde la lógica imperante es la de prestar servicio al poderoso para ser a su vez protegido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta realidad podrá parecernos mala o lamentable, afirma Max, pero es la realidad y lo es porque lisa y llanamente es el sistema que funciona y que ha facilitado la vida en las partes más remotas de la Patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho las declaraciones de nuestros funcionarios, trato de comprender la lógica de su política económica y de su visión del mundo y tras sumar las interesantes opiniones de Max al respecto no sólo tengo que coincidir con él sino también agregar algo: la sociedad argentina (o al menos su clase dirigente) es feudal, mercantilista y precapitalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nos puede sorprender que los elevados ideales de la república y de la democracia moderna, pensados para sociedades de emprendedores, con principios capitalistas y de libre mercado, fracasen al ser implementados en una sociedad argentina que no sólo es premoderna, por las razones que sea y que en algunos casos hasta pueden ser válidas, sino que en ciertos casos hasta parece orgullosa de serlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre he sido partidario del sinceramiento, aunque a veces termine en el sincericidio, y a eso es a lo que apunto con el siguiente ejercicio mental que es en joda y en serio por partes iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás lo mejor que le podría pasar a este país es terminar de una vez con la ficción republicana. Quizás tendríamos que asumirnos como lo que somos: una sociedad feudal, de señores y vasallos, donde los contactos y el nepotismo vencen a la competencia y la capacidad, donde la sucesión hereditaria es la ley encubierta o explícita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás tendríamos que pasar a una monarquía de derecho y así llevar a la superficie nuestros inconfesables anhelos monárquicos. Si les incomoda encaramar a Ella con el título de Reina, podemos apelar a nuestra necrofilia de alma e imitar a ese gran faro de civilización que es Corea del Norte y encaramar a un muerto en la jefatura del Estado. Podría ser Kirchner, a tono con el clima de endiosamiento que se trata crear, o Perón si molesta a los más chapados a la antigua, o tal vez a San Martín para que nadie se pueda quejar; Ella podría quedar como jefa de Estado de hecho con el título de Regente, Senescal de Gondor o lo que se les ocurra, y podríamos mantener al Jefe de Gabinete como un verdadero Primer Ministro monárquico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos convertir a nuestro Congreso en algo parecido al Parlamento británico, con el Senado transformado en una Cámara de los Lores hereditaria y representativa de la nobleza de entrecasa, que vendría a estar compuesta las grandes familias políticas provinciales, los barones territoriales, los capos sindicalistas y por qué no los exponentes del empresariado nacional por el que nos sacrificamos para salvarlos de su propia incompetencia. La Cámara de Diputados podría pasar a ser una Cámara de los Comunes, en donde se nos permita una voz a quienes no formamos parte de la aristocracia feudal argenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yendo más lejos, hasta podríamos dar títulos de nobleza a los distintos capangas locales. Que cada pueblo, localidad o comuna tengan su burgomaestre o alcalde electo, eso está bien, pero que los partidos y departamentos tengan sus propios barones y condes, y las provincias se transformen en nuestros ducados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás poner en práctica este ejercicio sea lo más sano que le puede llegar a pasar a la sociedad argentina. Porque no importa lo que diga nuestra Constitución o lo que queramos creer, la realidad de nuestro país es esa: feudal, mercantilista, precapitalista, paternalista, monárquica de alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás nos haga bien ver a nuestros políticos, sindicalistas y empresarios por lo que son en realidad, es decir señores feudales encaramados de por vida, con sucesores puestos a dedo y por lo general de sus familias, y tan convencidos de su propiedad sobre todo lo que contiene este país que tenemos que darnos por contentos de que no rija el derecho de pernada. Eso último no sería problema; bien sabemos cómo los yiros y gatos de todo tipo revolotean alrededor de los capangas de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás nos haga bien deshacernos de nuestras ilusiones republicanas y ver a nuestro país por lo que es: una colección de feudos en donde nosotros ocupamos el lugar de los vasallos y sirvientes que trabajan para mayor gloria de los señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás entonces, confrontados con la realidad de nuestro país y sociedad y sin poder refugiarnos en ficciones que tienen tanto de realidad como los cuentos de hadas, aprendamos a apreciar el valor de la libertad, sepamos llevar a la realidad sus principios en lugar de contentarnos con creer que existen porque están escritos en la Constitución y repitamos el camino que tomaron pueblos que vinieron mucho antes del nuestro y que lograron salir de la oscuridad feudal, reducir a la aristocracia al papel de piezas de museo y turismo, y alcanzar la modernidad de una vez por todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué se yo, decía nomás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-1253087462845096423?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/1253087462845096423/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=1253087462845096423&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1253087462845096423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1253087462845096423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/sinceramiento-colectivo.html' title='Sinceramiento colectivo'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-3810792780169847837</id><published>2012-01-10T00:35:00.002-03:00</published><updated>2012-01-10T00:39:23.203-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 20)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una historia paralela de la Argentina (1806 - 2010)&lt;/span&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;20. Hacia el Siglo XXI (1983-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El momento cumbre del proceso que el gobierno de William Snowden había motorizado casi contra la opinión general en 1978 llegó el 25 de mayo de 1983 con las primeras elecciones generales para la Presidencia, el Senado y la Cámara de Representantes bajo los auspicios de la nueva Constitución. En reconocimiento tanto a la calma que reinó durante los cinco años anteriores como al gran logro que representó la Constitución y al consenso que la misma tenía en toda la sociedad, el Partido Socialdemócrata recibió un fuerte mandato del electorado para continuar en el gobierno, mientras que el Partido Nacional se alzaba con la victoria en la primera elección que los argentinos hacían de su jefe de Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un acto solemne en el Palacio del Parlamento, el socialdemócrata Bernard Sanguinetti juraba como Primer Ministro ante el también flamante Presidente de la República, el nacional Ernest Carney. Las prioridades de los nuevos Presidente y Primer Ministro pasaban por poner en marcha el nuevo armado institucional, probar su funcionamiento y asegurarse de que el arduo proceso constitucional rindiera frutos y le diera a la Argentina la estabilidad política que la había eludido durante el cuarto de siglo anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contexto económico que vivió el gobierno de Sanguinetti no fue particularmente favorable, pero tampoco acarreó los problemas que habían complicado a muchos de sus predecesores. Si bien la inflación no pudo ser eliminada de cuajo, se mantuvo dentro de márgenes controlables que evitaron una mayor conflictividad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante este período comenzaron los reclamos para promover una reforma del gran sistema de empresas públicas, que para comienzos de la década de 1980 ya estaban empezando a mostrar problemas de sustentabilidad y de déficits crónicos. Sin embargo y fiel a las tradiciones partidarias, Sanguinetti rechazó cualquier intento de privatización de las empresas públicas, aunque dio algunos pasos tentativos en la misma línea que Bordaberry siguió unos cuantos años antes e instrumentó medidas para permitir la participación accionaria minoritaria en ciertas corporaciones de propiedad estatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sanguinetti debió además enfrentar dos temas que desataron una fuerte polémica en la sociedad argentina. El legado de la lucha contra el terrorismo y de las fuertes medidas que tomó en su momento el gobierno de Juan María Bordaberry adquirió notoriedad pública a través de los esfuerzos de varias organizaciones para que se investigara la comisión de posibles abusos en la aplicación de las disposiciones de emergencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque buena parte del Partido Socialdemócrata apoyaba una iniciativa de investigación pública, la oposición del Partido Nacional la rechazó de plano y algunos de sus dirigentes (aunque no los del elenco principal del partido) acusaron a los impulsores de estas propuestas de albergar simpatías con el nacionalismo hispanoparlante y con la izquierda revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión del Primer Ministro fue conformar una comisión parlamentaria con representantes de todos los partidos que se dedicaría a la investigación de esas acusaciones. A lo largo de un año y medio de trabajo, la comisión recabó no sólo los testimonios de los denunciantes sino también los de funcionarios, militares y policías involucrados en las operaciones antiterroristas, en medio de un intenso escrutinio público y periodístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El informe fue publicado el 4 de junio de 1985 ante el presidente Carney y el Parlamento en pleno. En sus páginas se pudo dar constancia de numerosos incidentes de “abusos” y “excesos” en la lucha contra el terrorismo, aunque las acusaciones de que se debían a un presunto “plan sistemático” no pudieron ser verificadas. Durante los años siguientes se celebrarían procesos judiciales para los casos más prominentes, algunos de los cuales terminarían en condenas. Sin embargo, los temores sobre una posible inquietud militar demostraron ser infundados, ya que los altos mandos de las Fuerzas de Defensa anunciaron públicamente su respaldo a la investigación y sus conclusiones, y su disposición a colaborar en lo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo tema polémico de este período comenzó en la apertura del período de sesiones del Parlamento del año 1986 cuando Sanguinetti, sin haber dado ningún indicio previo, solicitó la palabra luego del discurso del presidente Carney para ofrecer una disculpa pública a las comunidades aborígenes de la Argentina por las políticas de asimilación cultural y social que el gobierno argentino había puesto en marcha desde la Federación hasta mediados de siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pedido de disculpas provocó una conmoción en la sociedad argentina y desató un fuerte debate sobre el pasado histórico de la nación, como así sobre la posibilidad de indemnizar a las comunidades aborígenes, tal como algunos de sus dirigentes habían solicitado. De este debate surgiría una ley que reconocería a las comunidades la propiedad de algunas de sus tierras históricas y la protección de sus instituciones culturales tradicionales. A la larga, este debate no perjudicó como muchos temieron las posibilidades electorales del oficialismo, que se vio respaldado en las elecciones parlamentarias de 1987.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sanguinetti también mantuvo una activa política en los asuntos internacionales, aunque su foco principal se posó en Sudamérica. En un esfuerzo para superar la larga tensión y rivalidad con Brasil, tanto el presidente Carney como el primer ministro Sanguinetti hicieron en 1987 una histórica visita oficial a Brasilia y mantuvieron reuniones de alto nivel con el presidente brasileño Tancredo Neves y su gobierno. De esas reuniones surgirían iniciativas para disminuir las tensiones políticas, comerciales y militares entre Argentina y Brasil y avanzar en una relación más constructiva, ejemplificadas por la participación de unidades militares brasileñas en el imponente desfile militar que se celebró en Rosario como parte de los festejos oficiales por el centenario de la Federación argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto permitió además reavivar el proceso de integración económica de Sudamérica, que había quedado casi congelado después de los prometedores inicios de la década de 1960 y 1970. Años de negociaciones de alto nivel, algunas públicas y otras reservadas, concluyeron con la firma del Tratado de Salta el 1 de abril de 1987, para constituir un Mercado Común Sudamericano (Mercosud) entre la Argentina, Brasil, Chile y Atacama. Con sus instituciones permanentes asentadas en la ciudad de Salta, el Mercosud promovería la reducción de barreras arancelarias, la creación de instituciones comunes y la promoción de la integración económica y política entre los países de la región, con el objetivo eventual de constituir una unión continental al estilo de la Comunidad Europea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina llegó así a las elecciones generales de 1989, en las que el electorado nacional brindó un fuerte respaldo al Partido Socialdemócrata, lo que resultó en la elección del senador Gerardo Russo como Presidente de la República y en la llegada de Quentin Dellarue, ministro de Asuntos Exteriores en el gobierno de Sanguinetti y sucesor suyo en el liderazgo socialdemócrata, a la conducción de la administración nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Ministro de Asuntos Exteriores, Quentin Dellarue había sido el hombre que tradujo las iniciativas de Carney y de Sanguinetti en política exterior a los resultados concretos del acercamiento con Brasil y de la constitución del Mercosud. Su reputación de diplomático firme pero razonable le había permitido ascender al tope del Partido Socialdemócrata sin apelar a la ferocidad de las luchas intestinas de poder, y posteriormente le permitió llevar a los socialdemócratas a la victoria electoral de 1989.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia diplomática de Dellarue probó ser esencial para que la Argentina pudiera afrontar los vertiginosos cambios en el escenario internacional que resultaron del colapso del bloque soviético. En parte por el impulso argentino, los países del incipiente Mercosud se aprestaron en la línea de largada para posicionarse en los nuevos mercados de Europa Oriental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no impidió que la Argentina abandonara su clara alineación con Occidente. Cuando Irak lanzó su invasión de Kuwait en 1990, la Argentina fue uno de los primeros países en comprometer efectivos militares para las operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto. En la Guerra del Golfo participarían un total de tres mil militares argentinos, tanto en los dos batallones de las tropas de tierra y en los efectivos de apoyo de combate y asistencia de emergencias como en el escuadrón de aviones de combate y los cinco buques de guerra con que el país contribuyó al esfuerzo de la Coalición contra Saddam Hussein.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dellarue también buscó darle más ímpetu a la construcción del Mercosud y promover la integración política de Sudamérica. Se inició así un proceso multinacional para el establecimiento de un Parlamento Sudamericano y para la creación de un sistema de defensa y seguridad colectiva en el subcontinente, que en este período se manifestó a través de la multiplicación de ejercicios militares combinados y el fomento de medidas de confianza entre los países sudamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero fue la economía la que trajo los mayores dolores de cabeza a Dellarue. Luego de varios años de relativa calma, la combinación del creciente déficit fiscal y un aceleramiento de la inflación fueron poderosas señales de alerta respecto de los problemas de fondo de la economía argentina: un sector público sobredimensionado, una industria protegida más allá de lo recomendable y una preocupante pérdida de la competitividad general del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pico inflacionario de diciembre de 1991, en el que la tasa de aumento de precios se disparó del 2% mensual al 6%, no pudo venir en peor momento para un gobierno que ya empezaba a hacer planes para las elecciones del año siguiente. Las políticas que Dellarue tímidamente puso en marcha no darían resultados sino hasta dentro de un tiempo, que claramente no sería el suficiente como para que esos resultados ayudaran al Partido Socialdemócrata a vencer una elección que se tornaba cada vez más complicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los esfuerzos de Dellarue y del oficialismo, no pudo evitarse la derrota en los comicios parlamentarios de 1992, que llevaron al Partido Nacional a su primer gobierno de mayoría propia desde que Peter Leonard ganara las elecciones de emergencia de 1956. La Argentina se aprestaba así a experimentar un período de cohabitación entre la presidencia socialdemócrata de Russo y el nuevo gabinete que encabezaría el nacional Carlos Mannheim como Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mannheim era decididamente uno de los líderes más insólitos que alguna vez había tenido el Partido Nacional, tradicionalmente dominado por los angloparlantes y por el sector más acomodado de la comunidad hispanoparlante. Antes de dar el salto a la política federal, Mannheim había sido premier de su provincia natal de Misiones, desde donde había tenido una activa participación en el aumento de las relaciones con Brasil. Como descendiente de inmigrantes alemanes afincados en la ciudad de Blumenau, el nuevo Primer Ministro no sólo hablaba los dos idiomas oficiales sino también el alemán y el portugués, este último gracias a sus vínculos con la pequeña pero pujante comunidad lusoparlante del noreste argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La agenda que Mannheim llevó a Rosario tras ganar los comicios de 1992 estaba centrada en la necesidad de recuperar la fortaleza económica del país, sanear un sector público aquejado por déficits crónicos y servicios de calidad cada vez más perjudicada, y potenciar a la integración sudamericana como plataforma para el relanzamiento argentino en la economía internacional. Aunque muchos ya identificaban a Mannheim como un exponente del ala más liberal en lo económico que tenía para ofrecer el Partido Nacional, nadie pudo siquiera imaginar la rapidez y contundencia con que el nuevo Primer Ministro impondría su programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dar el menor respiro, Mannheim impulsó un vasto proceso de privatización de las grandes corporaciones públicas de la Argentina. Este proceso comenzó con la venta de la mayor parte del paquete accionario de Argentine Airways a un consorcio británico y español, y siguió con la introducción de capitales privados nacionales y extranjeros en las empresas proveedoras de energía, en Argentine Petroleum, Argentine Telecom y en la administración de los servicios de pasajeros y de carga de Argentine Railways, que continuaría su existencia como una entidad de desarrollo y supervisión del sistema ferroviario nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la infructuosa oposición de los socialdemócratas, el gobierno de Mannheim prosiguió con las privatizaciones hasta finales de 1993, cuando se produjo la venta del paquete accionario que el Estado tenía en los canales de televisión y emisoras radiales que no pertenecían formalmente a ARBC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mannheim también se ocupó de enfrentar la inflación. Para ello, el gobierno redujo las trabas arancelarias, relajó los controles de precios y las restricciones comerciales que todavía quedaban en pie, e implementó una política de reducciones impositivas para las nuevas empresas y para el desarrollo de capacidades productivas. Aunque estas medidas no tuvieron un éxito inmediato y todavía se deberían enfrentar algunos picos inflacionarios, para comienzos de 1994 la inflación había descendido a una tasa inferior al 1% por primera vez en décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo fuerte resistencia a las políticas que el gobierno aplicó para reducir el déficit fiscal que desde hacía años que agobiaba a la economía nacional. Además de la gran reducción de gastos que se pudo emprender gracias a las privatizaciones, Mannheim y su ministro de Finanzas, David Corbin, dispusieron grandes reducciones en el gasto público, particularmente en los sectores de salud, subsidios económicos y servicios, operando con la expectativa de que el incremento en la actividad privada permitiría reemplazar la participación estatal. En gran medida éste fue el caso, aunque el costo que el gobierno debió pagar incluyó una fuerte campaña de protestas sindicales y de otros sectores afectados por los recortes, que pusieron a Mannheim ante el riesgo certero de que el Parlamento rechazara su proyecto de presupuesto para 1994 y precipitara su caída del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para comienzos de 1995 las medidas económicas puestas en práctica por Mannheim en los años anteriores empezaban a rendir resultados. La baja de la inflación y el crecimiento de la actividad privada derivaron en una sorprendente reactivación de una economía que, gracias a la consolidación del Mercosud y a la liberalización del comercio internacional, encontraba nuevos mercados y oportunidades para expandirse. La economía argentina, que en 1992 parecía encaminada a una crisis prolongada y quizás terminal, ofrecía tres años después un panorama de pujanza y desarrollo que ni los más optimistas habían imaginado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este clima positivo, a pocos pudo sorprender la contundente victoria electoral del Partido Nacional en las elecciones generales de 1995. No sólo Mannheim pudo permanecer en el poder y ampliar la ventaja de su partido en la Cámara de Representantes y en el Senado, sino que también se impuso la candidata nacional a la Presidencia de la República, la por entonces premier provincial de Tehuelchia, Andrea Heersfeld.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluidas las reformas económicas del período anterior, Mannheim quiso darle a su segundo período una impronta más internacional, por lo que se dedicó en gran medida a trabajar junto con sus pares de la región en la consolidación del Mercosud. Esta organización supranacional había entrado en plena vigencia el 1 de enero de 1994 y a pesar de su desempeño satisfactorio, todavía persistían desacuerdos y controversias entre Argentina y Brasil por ciertas políticas internas de fomento a la industria nacional. Estas controversias pudieron ser resueltas en la llamada Conferencia de Iguassu, una reunión cumbre entre Mannheim y el presidente brasileño Fernando Collor de Melo que culminó años de arduas negociaciones para lograr que el bloque supranacional pudiera funcionar efectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina también reafirmó su política de participación en misiones de paz en el marco de las Naciones Unidas, en particular con el envío de contingentes militares a la ex Yugoslavia y a Haití. Durante este período se trabajó en una política de reequipamiento y modernización de las Fuerzas de Defensa Argentinas para adaptar a la institución militar del país a los desafíos del mundo posterior a la Guerra Fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la mano de las empresas concesionarias de los respectivos servicios públicos, el gobierno de Mannheim puso en marcha a partir de 1996 un amplio plan de modernización de la infraestructura nacional. El énfasis estuvo puesto en la actualización de los servicios ferroviarios, aeroportuarios y marítimos, de forma tal de abaratar los costos de transporte y beneficiar así las capacidades de producción y exportación de la economía nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 18 de mayo de 1996 el terrorismo internacional hizo su primer golpe en la Argentina. Un coche bomba destruyó la sede de la Federación Nacional de Entidades Israelitas en Buenos Aires, matando a 72 personas e hiriendo a 224. La investigación montada por el gobierno con la colaboración de agencias de inteligencia extranjeras descubrió que el atentado era obra de grupos extremistas islámicos que para alarma del gobierno, habían ganado influencia en segmentos discretos y minoritarios de la comunidad musulmana argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El atentado en Buenos Aires influiría en un problema al que la Argentina empezaba a enfrentarse. Como consecuencia del importante crecimiento económico vivido en los años anteriores, se produjo un súbito aumento de la inmigración de los países vecinos. Al igual que en otros países que se enfrentaron a esta situación, la Argentina se debatió entre los que postulaban la recepción irrestricta de los inmigrantes y los que miraban con reservas el fenómeno e insistían en una política de asimilación cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como consecuencia de la violencia de los años ’70 provocada por el nacionalismo hispanoparlante y el ejemplo demasiado presente de la brutal disolución de Yugoslavia, que habían provocado en la sociedad argentina una perdurable desconfianza hacia la división de la sociedad en líneas culturales, la Argentina no siguió el camino multiculturalista de otros países y optó por continuar con la “argentinización” de los inmigrantes a través del sistema educativo y legal, y de la enseñanza obligatoria del inglés y del castellano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque para 1998 los logros económicos de las reformas de Mannheim eran innegables, el trauma que representaron estas transformaciones en la sociedad argentina, junto con el surgimiento en el Partido Socialdemócrata de una poderosa tendencia centrista que aceptaba la realidad económica al estilo de la Tercera Vía del primer ministro británico Tony Blair, más el comprensible cansancio de la sociedad hacia el gobierno de turno, pusieron al Partido Nacional en una posición defensiva. De cualquier manera, el resultado de las elecciones que tuvieron lugar en septiembre de ese año sorprendió a los que creían como inevitable una nueva victoria de los nacionales y consagró por una respetable mayoría al Partido Socialdemócrata como nueva fuerza de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mayor sorpresa, el hombre que se convirtió en Primer Ministro fue el mismo a quien Mannheim había vencido en 1992: Quentin Dellarue. En la campaña electoral, Dellarue había prometido mantener las políticas que la administración de Mannheim había puesto en marcha, aunque aseguró que haría lo posible por darle “un rostro humano” a la gestión gubernamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su segundo mandato, Dellarue mantuvo su promesa: a pesar de las quejas de algunos de los sectores más dogmáticos del Partido Socialdemócrata, el gobierno no revirtió las políticas de privatización y de apertura comercial, e incluso continuó con una iniciativa de la administración anterior para reestructurar la deuda pública del país. Estas fueron decisiones acertadas que demostrarían su validez, ya que para fines de 1998 comenzaba a percibirse un enfriamiento de la economía que podía desembocar en una recesión en el futuro cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún en este contexto, se revirtieron algunos de los recortes de políticas sociales y sanitarias que Mannheim había dispuesto como parte de un plan de reforma de la asistencia social que debía mejorar el servicio sin representar una carga onerosa para el sector público nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor iniciativa que impulsó el gobierno de Dellarue fue el llamado “Plan 50”, presentado a comienzos del año 2000: un conjunto de políticas que, fijando el cincuentenario de la República que se celebraría en 2010, preveía metas a cumplir en términos que incluían la evolución de los indicadores sociales, el desarrollo de infraestructura y el crecimiento económico, con miras a mantener a la Argentina como la economía más diversificada y avanzada del continente aún cuando la de Brasil empezaba a perfilarse como superior en términos absolutos. Este plan recibió un fuerte respaldo tanto del oficialismo como de la oposición, lo que lo convertiría en la agenda oficial del país durante los siguientes 10 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dellarue volvió a destacarse en el campo diplomático, siendo particularmente notoria la mediación que tanto él como la presidente Heersfeld hicieron cuando a comienzos de 1999 Colombia y Perú libraron una breve guerra a causa de una disputa limítrofe. El Primer Ministro logró además movilizar a los países del Mercosud en el esfuerzo diplomático, que culminaría con un cese al fuego y una retirada escalonada de ambos países, seguida por el despliegue de una fuerza de paz integrada por tropas de los países pertenecientes al Mercosud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la salud empezó a traerle problemas a Dellarue. Las tensiones del gobierno y una constitución que ya no era tan fuerte como antes tuvieron al Primer Ministro aquejado por enfermedades y malestares en forma casi constante. Un episodio de neumotórax en noviembre de 2000 y un principio de infarto en febrero de 2001 fueron una señal de alerta que sólo podría ser ignorada a riesgo de la vida del Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo la recomendación de sus médicos, Dellarue anunció que no iba a presentarse para las elecciones legislativas de 2001 y que iba a abandonar la política. Su sucesora iba a ser su ministra de Justicia, Elisa Iglesias, una dirigente en ascenso dentro del Partido Socialdemócrata conocida por su capacidad de trabajo y también por un temperamento explosivo que le había dado una gran notoriedad en el mundo político argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado y para suceder a Andrea Heersfeld en la Presidencia, los socialdemócratas postularon al ex primer ministro William Snowden, quien gozaba de un consenso favorable aún entre los que simpatizaban con otros partidos políticos. Las elecciones de 2001 representaron una fuerte victoria para los socialdemócratas, quienes volvieron a conseguir tanto la Presidencia como el gabinete. En estas elecciones se dio además un hecho que representó un notable cambio con el esquema bipartidista que se había impuesto desde la reforma constitucional: una nueva fuerza política, el Partido Liberal, pudo formar un bloque nada despreciable de 18 parlamentarios en la Cámara de Representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los desafíos de esta etapa no tardaron en llegar. Aquella recesión que se había insinuado a comienzos del segundo gobierno de Dellarue llegó con fuerza a mediados de 2001, que sería un año que terminó sin crecimiento económico por primera vez en una década y con un perceptible aumento del desempleo. Aunque la economía no viviría los momentos de gloria que supo alcanzar durante los años de Mannheim, la administración juiciosa y frugal de Iglesias ayudó a que el país sobrellevara el mal momento económico con solvencia y que pudiera encaminarse más rápidamente a la recuperación que muchos de sus vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el campo internacional, el período de Iglesias estuvo marcado por las secuelas del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington. Fiel a la alianza con los norteamericanos, el gobierno argentino no dudó en colaborar con el envío de tropas a las misiones internacionales en Afganistán, aunque la campaña que los Estados Unidos emprendieron contra Irak en 2003 fue objeto de grandes protestas en Argentina, lo que hizo que la Primera Ministra redujera la magnitud de la colaboración prevista a algunos cuantos efectivos de apoyo de combate y un par de buques de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Iglesias también dio un fuerte impulso al desarrollo de las nuevas tecnologías en el país. Con la plena intención de convertir a la Argentina en la meca digital de Sudamérica, o incluso del hemisferio sur, el gobierno argentino promovió con exenciones impositivas y otros incentivos la radicación de industrias dedicadas a la electrónica avanzada, al desarrollo tecnológico y a las telecomunicaciones en “polos tecnológicos” distribuidos por todo el territorio nacional, lo que contribuyó a encontrar salidas creativas para el estancamiento económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interés por las nuevas tecnologías también llegó al campo y a la industria. En busca de nuevos caminos que permitieran superar el incómodo momento económico, ambos sectores hicieron una fuerte apuesta a la innovación tecnológica, tanto con la introducción de modernas técnicas de ingeniería genética en el campo como en el desarrollo de nuevos procesos en el sector industrial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del complejo estado de la economía, el Partido Socialdemócrata obtuvo un respaldo a su gestión en los comicios parlamentarios de 2004. Fortalecida en su cargo, Iglesias pudo encarar medidas económicas que ayudaron a revertir el curso de la recesión, encarrilar a la Argentina en una modesta recuperación beneficiada por los altos precios de los productos agropecuarios que exportaba el país y continuar con la puesta en marcha del Plan 50.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un paso importante que ayudó a la recuperación económica fue la firma de un tratado de libre comercio (TLC) con los Estados Unidos, el cual fue ratificado por el Parlamento en febrero de 2005. Según los términos del TLC, la Argentina podía exportar sus productos a los Estados Unidos sin enfrentarse a las barreras arancelarias de dicho país. De esa forma, la Argentina pudo consolidar su posición en un mercado en el que tradicionalmente había tenido problemas. Aunque el TLC también facilitaba el ingreso de productos norteamericanos a la Argentina, por lo general se trataba de bienes y servicios de alta tecnología que ayudaron a incrementar la productividad y la calidad de los propios bienes y servicios del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2005 fue también el año en que el Mercosud, con apenas una década de vida, dio un paso vital para transformarse en una poderosa instancia de integración sudamericana. En una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en la capital peruana de Lima, los países de toda Sudamérica acordaron constituir la Unión Sudamericana (Unisud) a partir tanto del Mercosud como de su contraparte regional, la Comunidad Económica Andina, integrada por Colombia, Venezuela, Perú, Surinam y Mirandia. La Unisud sería una organización supranacional de integración y cooperación política destinada a darle a Sudamérica una voz propia y común en los asuntos mundiales, encabezada por un Consejo Sudamericano de mandatarios asesorados por un Consejo Económico, un Consejo de Relaciones Exteriores y un Consejo de Defensa, y en el que el Parlamento Sudamericano, convertido en un brazo legislativo electo, tendría facultades para establecer normativas comunes a todos los países miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de este buen clima regional, había algunos nubarrones en la relación de la Argentina con el resto de los países sudamericanos, que todavía conservaban una desconfianza atávica hacia aquel “pueblo hermano” que había crecido bajo la tutela británica. Ningún dirigente sudamericano expresaba mejor esta desconfianza que el presidente venezolano Hugo Chávez, cuya prédica nacionalista no dudaba en sindicar a la Argentina como un cuerpo ajeno a la “verdadera Sudamérica” que operaba como “títere” del imperialismo norteamericano y europeo, cuya población hispanoparlante debía “unirse a sus hermanos continentales” en la tarea de transformación que el líder venezolano creía encarnar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conflictiva relación entre Caracas y Buenos Aires experimentó momentos de alta tensión, como el que se desató a mediados de 2006 cuando los servicios de inteligencia argentinos descubrieron que el gobierno venezolano estaba prestando financiamiento a partidos políticos, organizaciones sociales afines y algunas líneas intransigentes de la propia socialdemocracia, o el sonoro escándalo que se produjo en una cumbre regional en Bogotá cuando Chávez interrumpió el discurso del presidente Snowden para insultarlo y tratarlo de “fascista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos escándalos no sólo marcaron las relaciones entre Argentina y Venezuela e imprimieron una dinámica conflictiva en el seno de la incipiente Unisud, sino que también se trasladaron a la contienda electoral que tendría lugar en 2007. Mientras la socialdemocracia se defendía y emprendía purgas internas de los dirigentes sospechados de recibir dinero venezolano, el Partido Nacional incrementaba sus ataques hacia el chavismo y acusaba al gobierno de Iglesias de mantener una línea demasiado blanda hacia Caracas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la luz de estos entredichos regionales, y sumado al desgaste de nueve años de gobierno socialdemócrata, el Partido Nacional ganó una imagen de fortaleza que le ayudaría a hacerse con una mayoría en las elecciones generales de 2007. En estas elecciones, el Partido Liberal incrementó su incipiente caudal electoral y su bancada en la Cámara de Representantes, afianzando la tendencia que lo colocaba como tercer partido en el sistema argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva administración argentina, encabezada por Bryce Hammond como Primer Ministro y por Michael Benegas como Presidente, no dudó en adoptar una política más proclive a la confrontación con Venezuela, aunque intentó preservar el proceso de integración por encima de las disputas ocasionales con Chávez. Sin embargo, ambos países protagonizaron sonoros entredichos, muchos de ellos vinculados con el apoyo militar y de inteligencia que la Argentina brindaba a Colombia en su lucha contra las guerrillas que Chávez financiaba y amparaba de manera encubierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis económica mundial de 2008 tuvo un alto impacto en la Argentina, aunque la reacción del gobierno y del robusto sector financiero del país ayudó a suavizar, el efecto de la recesión global en la economía nacional. En ese contexto, el gobierno de Hammond debió implementar difíciles medidas de austeridad fiscal y económica que tuvieron una difícil acogida por parte de la población pero que en el corto plazo estabilizaron la situación económica y colaboraron para que a mediados de 2009 se produjera una incipiente recuperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los esfuerzos de la administración Hammond dieron suficientes frutos como para que en los comicios generales de 2010 la ciudadanía aceptara renovar al Partido Nacional en el gobierno por los siguientes tres años. En dichas elecciones también se verificó el crecimiento sostenido del Partido Liberal, que si bien no pudo arrebatarles a los socialdemócratas la condición de principal fuerza de oposición, sí fueron capaces de consolidar grandes logros a nivel municipal y provincial, en particular su victoria y formación de su primera administración provincial en la Mesopotamia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 1 de enero de 2010, la Argentina celebró los cincuenta años de su república con una serie de imponentes desfiles y eventos en todo el territorio nacional. En medio de las celebraciones que tenían lugar en todo el país, la Argentina se encontraba con su nueva identidad de ser una república independiente y soberana cuya sociedad había surgido del encuentro entre las culturas hispánica y británica junto al aporte de inmigrantes de todos los rincones del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás habían quedado aquellos tiempos en que la Argentina era una simple posesión del Imperio Británico; y las épocas en las que sus tensiones internas marcaban su vida política y social con la amenaza de un enfrentamiento ya parecen consignadas a los libros de historia. Hacía mucho tiempo que la Argentina había dejado de ser un país pastoril y agrícola, para convertirse en una potencia industrial y de servicios que era la meca económica de su continente y uno de los países más desarrollados de la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del legado de sus pueblos nativos, de su herencia colonial española, de la impronta legada por la conquista británica y del aporte de millones de inmigrantes, la Argentina pudo forjar una nación que era más fuerte que la suma de sus partes y que se alza única y distintiva en el mundo, como un puente entre diversas culturas que logró reunir lo mejor de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante un siglo XXI que recién empieza y que la encuentra firme en su identidad nacional y en su lugar en el mundo, la Argentina emerge como un actor relevante y sólido en el contexto regional y mundial cuyo futuro, aunque difícil, se muestra prometedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Bueno, con esta entrega que llega hasta el año 2010 concluye la narración propiamente dicha de esta historia alternativa, la cual espero que hayan disfrutado o que por lo menos no los haya hartado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que va a seguir durante algunos martes y jueves más son pequeñas secciones "enciclopédicas" sobre esta Argentina alternativa, acerca de datos generales, de su sistema político y principales partidos, una semblanza de sus provincias y territorios, una descripción de sus fuerzas armadas (no soy loco de la guerra por nada) y, si se me llega a ocurrir, algo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, iremos viendo. De momento, me despido dejándolos con esta entrega, agradeciéndoles por la atención brindada hasta ahora y saludándolos hasta la próxima.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-3810792780169847837?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/3810792780169847837/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=3810792780169847837&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3810792780169847837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3810792780169847837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/una-historia-paralela-de-la-argentina_10.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 20)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-7888020262716565488</id><published>2012-01-07T12:18:00.001-03:00</published><updated>2012-01-07T12:20:33.102-03:00</updated><title type='text'>Sobre el subte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como hoy voy a estar un poco jodido de tiempo, edito unos comentarios que puse en El Opinador Compulsivo en estos últimos días sobre el aumento en el subte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lacra inmunda de C5N (Cristina 5 Néstor) andaba poniendo en las placas primero "El jefe del GCBA subió el pasaje de subte a $2,50" y después "En 8 años el Gobierno Nacional no autorizó ningún aumento", mientras el locutor decía con voz de preocupado "¿se merece el ciudadano porteño este aumento?" y "¿es posible que en un día hayan hecho todos los estudios?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo personal creo que estaban hechos los estudios, por lo menos desde el día en que se les cantó tirarle el subte por la cabeza a la Ciudad, con sindicalistas y sin aviso. Y por supuesto que se veía venir un aumento, desde que la pura matemática te decía que era insostenible mantener el mismo precio si dos tercios de los gastos operativos corrían no por lo recaudado de pasajes sino por lo aportado por subsidios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos números al respecto: a menos que el Alzheimer haya hecho más estragos que los que pensaba, en 2001 el cospel (o el SubtePass) salía 70 centavos, que en esa época eran 70 centavos de dólar. Hoy si quisieras que se mantenga el mismo valor en dólares (porque no es que el dólar se fue al carajo sino que el peso se devaluó para la mierda), el pasaje tendría que salir mínimo 3 pesos, probablemente 3,15 o hasta 3,25.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso asumiendo que la tarifa vieja de 70 centavos de dólar en 2001 sirviera para algo hoy en día, cosa que no pasa. Y los subsidios que ya no quiere pagar la Nación representaban dos tercios de los gastos operativos, o sea, en la realidad el pasaje de subte estaba a 3,30 si querés, pero el Gobierno Nacional te hacía la "gauchada" de bancarte 2,20 a través de subsidios que de todas formas te sacaban a vos por otro lado. Y aún así, a 3,30 por pasaje, el servicio es la bosta que conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente si se quisiera que el subte proveyera un servicio digno, que pagara los sueldos obesos a los que se acostumbraron los ladris sindicalistas y que se hagan las obras necesarias para acomodar una demanda que crece, el pasaje debería orillar el dólar, o sea, unos 4,50.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier forma, no vas a llegar muy lejos en materia de dignidad si el pasaje lo estás pagando a 25 centavos de dólar como lo pagás hoy en día. No es razonable esperar que las cosas sigan funcionando pagando precios no muy distintos de los de hace 10 años cuando tu moneda vale poco más de la quinta parte de lo que valía entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que esto no es algo que los sorprendió ayer a la mañana cuando pusieron TN para ver los titulares; digamos que se veía venir por lo menos desde que Néstor puso la convertibilidad trucha y encubierta del 3 a 1 e incluso desde la devalueta de Duhalde. Dadas las circunstancias de una moneda que viene perdiendo valor a lo loco desde hace 10 años y costos que siguen creciendo, el pasaje de subte a 2,50 iba a llegar algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran cuestión era cómo se manejaba el asunto: aceptando aumentos ocasionales de a 10 o 20 centavos cada cuatro o cinco meses o manteniendo a como diera lugar la ficción de que viajar en subte sólo costaba 40 centavos más que lo que salía cuando el peso equivalía a un dólar siendo que ahora con suerte vale poco más que la quinta parte de un verde yanqui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se opta por la primera opción, claro que iban a llegar las puteadas de todo el mundo, pero por lo menos la gente se iba a acomodar económicamente como se fueron acomodando de a poquito al hecho de que el precio del kilo de pan fuera subiendo progresivamente de los 2 mangos en la época de la convertibilidad a los 13 que se pagan hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda opción era la más agradable, por supuesto. Hasta diría que podía ser la más conveniente desde un punto de vista político y social durante 2002 y principios de 2003, pero no más allá de eso. Es la opción que permite gritar a los cuatro vientos, como van a hacer los kirchneristas ahora, que "durante ocho años no hubo aumentos en el pasaje". Pero guarda porque tarde o temprano el sinceramiento llega, y siempre va a llegar sin importar la alquimia de subsidios que hagas. Y ahí va a quedar claro qué opción le duele más al bolsillo del pasajero: si aceptar la realidad e ir acomodándose de a poquito, o taparse los oídos e insistir con un esquema inviable e insostenible a largo plazo y bancarse la resaca cuando se termine el chupi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es muy oneroso. Durísimamente oneroso. Un tipo que tiene que tomar el subte para ir y volver del laburo pasa de pagar 44 pesos por mes a pagar 100 en subte, duele como la gran puta. Pero no existía una alternativa realista. No hay tal cosa como un almuerzo gratis. No hay tal cosa como un subte funcional con tarifas insignificantes pagadas en una moneda en devaluación y escalada inflacionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único rescatable de todo el asunto es 1) que el aumento se hizo de una en lugar de prolongarse agónicamente durante meses, 2) que se tomó a comienzos de enero cuando está vacía la ciudad, y 3) que al menos estamos libres de discursitos de la Vaca Estúpida sobre el tema hasta que salga de la licencia el 24.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De todas maneras, cuando empiecen a llegar las boletas modificadas luego del patriótico acto de eliminar y/o renunciar a los subsidios, y cuando las líneas de colectivos y las ferroviarias empiecen a pedir la actualización de sus precios (que son tan insignificantes como los del Subte hasta el viernes) me parece que el recuerdo del aumento del subte va a quedar muy pero muy atrás en la memoria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-7888020262716565488?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/7888020262716565488/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=7888020262716565488&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7888020262716565488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7888020262716565488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/sobre-el-subte.html' title='Sobre el subte'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-1614472980020449450</id><published>2012-01-05T01:05:00.000-03:00</published><updated>2012-01-05T01:06:20.894-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 19)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;Una historia paralela de la Argentina (1806 - 2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19. Refundación institucional (1978-1983)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A pesar de sus escasos 48 años, William Snowden tenía considerable experiencia en la arena política argentina. Había llegado al Parlamento por primera vez en 1964 de la mano de Martin Ashley y la “ola joven” que se había adueñado de la socialdemocracia de ese entonces, y había vivido en carne propia la feroz y estéril lucha política que carcomió al Parlamento argentino durante los catorce años posteriores. Aunque su gobierno sería luego recordado como uno de los más estables y razonablemente exitosos de la historia reciente argentina, no fue su habilidad como gobernante la que le daría a Snowden un lugar en la historia sino el arduo camino que emprendió para darle a la Argentina una nueva constitución que reemplazara a la heredada de Gran Bretaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo uso de la experiencia de primera mano que había obtenido, Snowden se había convencido de que el sistema institucional argentino no era capaz de procesar las crisis políticas sin transformarlas en crisis institucionales traumáticas para la sociedad. A pesar de apreciar el sistema parlamentario por sus múltiples virtudes, Snowden no dudaba en afirmar que el modelo político argentino, concebido según los lineamientos de la Gran Bretaña imperial y decimonónica, había agotado su viabilidad y su utilidad para el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el Primer Ministro, era necesario introducir respaldos y limitaciones al ejercicio del poder parlamentario, de tal forma de asegurarse de que el Estado continuara funcionando a pesar de la caída de un gobierno y de evitar que la ambición política por hacerse con el poder mediante una maniobra parlamentaria pudiera comprometer la paz doméstica. La experiencia de 1968-1974, en donde ningún gobierno pudo conseguir una mayoría propia y todos eventualmente cayeron a merced de una oposición coaligada únicamente para derribarlos pero no para gobernar después, hizo que Snowden se convenciera de que había que sofrenar la capacidad del Parlamento para interferir en el funcionamiento de la rama ejecutiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción inicial al anuncio que Snowden hiciera sobre su intención de llevar a cabo una amplia reforma constitucional fue desfavorable, tanto en la esfera política como en la sociedad en general. Existía la percepción de que la sociedad argentina necesitaba un período de paz tras tantos años de vaivenes y que lo último que necesitaba el país era embarcarse en un debate seguramente agrio sobre su modelo de organización política. Sin embargo y a pesar de esta desconfiada reacción, Snowden y sus partidarios fueron capaces de presentar un argumento adecuado y convincente para sostener que de no obrarse cambios significativos, la Argentina volvería inevitablemente a experimentar grandes crisis políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persistencia de Snowden dio resultados y la idea ganó terreno en la sociedad argentina. Para mediados de 1979, el apoyo a la propuesta era tan fuerte que Snowden se sintió con la suficiente confianza como para proponer al Parlamento la convocatoria a un referéndum en el que la ciudadanía decidía si se le autorizaba o no al Gobierno a perseguir los caminos necesarios para emprender la reforma de los instrumentos constitucionales del país. La respuesta ciudadana a la pregunta del referéndum fue categórica: 72% de los argentinos apoyó la propuesta. Con tan sólido respaldo público, Snowden consiguió sin dificultades que los premieres provinciales y los ministros jefes de los territorios dieran el respaldo de sus gobiernos a un proceso de reforma constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente paso provocó otro gran debate, pues versaba sobre cómo debía encararse la tarea de reformar la Constitución. El principal punto de debate estribaba en los límites de la autoridad parlamentaria; mientras que un lado sostenía que el Parlamento mismo debía encargarse de la tarea constitucional, otro entendía que el Parlamento podía disponer el mecanismo que quisiese, siendo el preferido una “convención constituyente” encargada de consolidar todas las leyes constitucionales en un único documento. El propio Snowden era partidario de esta última alternativa y no tuvo ningún problema en apelar a su capacidad de presión y amenazar con llamar a un nuevo referéndum sobre el tema para lograr que el Parlamento se aviniera a convocar a elecciones a celebrarse el 31 de marzo de 1980 para elegir convencionales constituyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 6 de abril la Convención Constituyente fue inaugurada oficialmente por César Manrique, el sucesor de Nicholas Maitland en la Presidencia de la República, e inició sus debates en el mismo salón en donde noventa y cinco años antes se habían reunido los delegados coloniales enviados al Congreso Confederal. Los debates en la Convención fueron arduos, agrios y por momentos sin una salida aparente, pero tanto el involucramiento personal del Primer Ministro como una participación social y ciudadana sin precedentes en la historia argentina ayudaron a que en menos de un año se pudiera llegar a un documento consensuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el documento final redactado por la Convención Constituyente en el que se compilaron las reformas propuestas a la South America Constitution Act, la Argentina continuaría siendo una república parlamentaria en donde el gobierno era responsable ante la Cámara de Representantes y de cuyas mayorías dependía para permanecer o dejar el poder. Sin embargo, se limitaba la facultad de remoción de un gobierno a los casos de rechazo de las leyes presupuestarias e impositivas, exigiéndose para todas las otras circunstancias que una mayoría en la Cámara de Representantes propusiera un nuevo gobierno como paso previo a la destitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el Senado pasaba a ser un cuerpo electivo en lugar de designado por las legislaturas provinciales, aunque los senadores de cada provincia eran responsables ante sus legislaturas por el ejercicio de sus cargos, y se fijaba un ciclo regular de elecciones en el que cada tres años se renovaría la totalidad de la Cámara de Representantes y la mitad del Senado, pudiendo disolverse el Parlamento y convocarse a elecciones de emergencia sólo una vez entre dos elecciones trienales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las elecciones para el Senado serían mediante un sistema de lista y tomarían a cada provincia (representada por seis senadores) y territorio (con tres senadores) como circunscripciones unificadas. En cambio, si bien la Cámara de Representantes continuaría siendo elegida a través de circunscripciones uninominales, se estableció un sistema de doble vuelta electoral para garantizar que cada miembro del Parlamento llegara a la cámara con una mayoría absoluta de los sufragios en su distrito de origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La institución presidencial recibió poderes más sustanciales que le permitirían constituirse, tal como lo pidió Snowden, en “un guardián silencioso de las instituciones”. Entre estos poderes se contaban la posibilidad de rechazar en ciertas circunstancias un pedido de disolución parlamentaria, la facultad de “referir” a la Corte Suprema una ley aprobada por el Parlamento en caso de considerar el Presidente que la misma contravenía los principios constitucionales, y un comando más real y menos ceremonial de las Fuerzas de Defensa y de la política exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se estableció un sistema de colegio electoral para elegir al Presidente que coincidía con las elecciones para el Senado; cada provincia y territorio tenían una cantidad de votos electorales que eran prorrateados entre los candidatos presidenciales de cada partido según los resultados que obtuvieran en los comicios senatoriales, siendo ungido el candidato más votado como Presidente de la República en la primera sesión del Senado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En respeto a las tradiciones constitucionales, no se hizo ningún intento por especificar los poderes del Primer Ministro y del Gabinete, excepto para señalar que no podían actuar en cuestiones que la Constitución reservara al Parlamento, al Presidente, al Poder Judicial y a los gobiernos provinciales y territoriales, que en conjunto delimitarían la “burbuja de discreción” dentro de la que el gabinete podía actuar por su cuenta. La única limitación seria impuesta fue la exigencia de que cualquier pedido de disolución parlamentaria contara con las firmas de todos los ministros del Gabinete antes de que el Primer Ministro pudiera presentarlo al Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Constitución también incorporó una “Carta de Derechos, Libertades y Garantías” que detallaban de manera explícita las prerrogativas que cada ciudadano y habitante argentino tenía frente al accionar del Estado, como así los derechos que el Estado mismo debía resguardar. Mediante esta Carta, los tribunales argentinos tendrían más posibilidades de restringir el accionar de las instituciones cuando éstas colisionaran contra los derechos individuales. Por último, se establecía un sistema de enmienda o reforma constitucional que exigía ratificaciones en las legislaturas provinciales o ante el electorado nacional de acuerdo a la magnitud y asunto de las modificaciones propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El documento definitivo sería sometido a un referéndum el 17 de marzo de 1981 en el que un 71% de la ciudadanía argentina expresó su voluntad de aceptar dicho documento como constitución del país, aunque para que el procedimiento estuviera completo todavía faltaba superar un obstáculo que se presentaba inicialmente como formidable, y que casi un cuarto de siglo antes había demostrado ser infranqueable para los reticentes esfuerzos republicanos del gobierno de Peter Leonard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En términos simples, lo que podía ser entendido como la “constitución” de la Argentina era en realidad un conjunto de leyes dictadas por el Parlamento británico, de las que la más notoria y significativa era la South America Constitution Act de 1885. Por tratarse de leyes británicas previas al Estatuto de Westminster de 1931, su modificación o derogación todavía quedaba en manos exclusivas de Londres, mientras que al Parlamento argentino le era legalmente imposible modificar las leyes que estructuraban su sistema de instituciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo Snowden contaba en 1981 con una ventaja que Leonard no había tenido en 1957: no existía una disputa entre Londres y Rosario como la que había estallado en aquel entonces por las acciones del gobernador general Clarence para destituir a Perón del gobierno y que pudiera predisponer al gobierno británico en contra de una modificación constitucional. Fue por esa razón que, contra los pronósticos que auguraban un fracaso en sus intentos, Snowden no tuvo grandes inconvenientes en persuadir a la primera ministra Margaret Thatcher de propiciar en Westminster la “argentinización” de las leyes constitucionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ese entonces Canadá, de la mano del primer ministro Pierre Trudeau, impulsaba un proceso similar de “patriación” de su Constitución, y aprovechando sus metas comunes, Argentina y Canadá unieron esfuerzos tanto a nivel de sus ministerios de asuntos exteriores como en sus representaciones diplomáticas ante el Reino Unido, lo que facilitó el proceso que Thatcher llevaba a cabo ante su propio Parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin importar las quejas y protestas extemporáneas de algunos parlamentarios británicos, los esfuerzos argentinos llegaron a buen puerto. El resultado de todos estos esfuerzos llegó el 19 de mayo de 1982 cuando el Parlamento británico aprobó la llamada “Argentina Act 1982”, que incluía como apéndice una versión de la South America Constitution Act que incorporaba las modificaciones solicitadas por la Argentina, y mediante la cual el Reino Unido renunciaba de manera oficial y explícita a cualquier potestad judicial y constitucional que pudiera conservar sobre la República de Argentina en favor del Parlamento de ese país. De esa forma, Snowden y sus reformistas habían superado el último escollo contra la reforma constitucional del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de gran pompa, el Parlamento argentino incorporó la Argentina Act británica al ordenamiento legal nacional bajo el nombre de “Constitution Act 1982” (Ley Constitucional de 1982) y la remitió a las legislaturas provinciales y territoriales para que la ratificaran, un proceso que en comparación con los pasos precedentes resultó inusualmente tranquilo. Noventa y siete años después de su organización como estado, la Argentina había adquirido su plena independencia legislativa y constitucional. Con su misión cumplida, Snowden anunció su renuncia al liderazgo del Partido Socialdemócrata y una convocatoria a elecciones para el año siguiente, una vez que se hubieran resuelto ciertas cuestiones de orden administrativo que hacían a la adopción de la nueva Constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La última parte (a menos que me decida a partirla en dos capítulos) de esta larga narración histórica (que no es lo último que tengo sobre este escenario alternativo) sale el próximo martes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta entonces...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-1614472980020449450?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/1614472980020449450/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=1614472980020449450&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1614472980020449450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1614472980020449450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/una-historia-paralela-de-la-argentina_05.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 19)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8536906905898984174</id><published>2012-01-03T09:21:00.003-03:00</published><updated>2012-01-10T00:35:13.077-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 18)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;Una historia paralela de la Argentina (1806 - 2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18. Los años de emergencia (1974-1978)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El asesinato del presidente Héctor Cámpora terminó por arrastrar a todas las instituciones del país a una crisis potencialmente terminal. Apenas tres días después del funeral de Cámpora en Rosario, ambas cámaras del Parlamento se reunieron en una sesión de emergencia para encontrar una salida a la compleja situación que había surgido a partir del magnicidio del Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 29 de diciembre de 1973 el Senado se reunió para decidir sobre la sucesión extraordinaria de Cámpora, en una sesión que concentró la atención del público como no lo había hecho desde los eventos de 1956 que propiciaron la salida de Perón del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asesinato del Presidente había desatado una pequeña crisis constitucional, ya que la legislación vigente no preveía una sucesión de emergencia para aquel cargo considerado como puramente ceremonial. Sin embargo, se tornaba indispensable designar a un nuevo Presidente dado que sólo éste podía ordenar la disolución formal del Parlamento en caso de ser necesarias nuevas elecciones; por más que en la práctica fuera el Primer Ministro el que tomara la decisión, la misma carecía de fuerza legal sin el asentimiento del Presidente de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras nueve horas de tenso debate en las aguas turbias de la incertidumbre constitucional el presidente del Senado, Nicholas Maitland, anunció que asumiría de manera provisional la Presidencia de la República hasta tanto el Parlamento determinara los pasos a seguir, amparándose en la costumbre constitucional de solicitar al Senado la nominación de un candidato a Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las objeciones que la movida suscitó entre los bloques socialdemócrata y conservador del Senado (Maitland pertenecía al Partido Nacional), el voto mayoritario de la Cámara otorgó su consentimiento a la decisión y Nicholas Maitland se convirtió en Presidente Provisional de la República hasta que la Cámara de Representantes y el Senado decidieran sobre su continuidad o remoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atención pública se concentró cuatro días después en la Cámara de Representantes, en donde parecía inevitable la aprobación de una moción de censura contra el primer ministro Ricardo Balbín. El propio Primer Ministro dijo estar dispuesto a abandonar el cargo si lo pedía la Cámara, pero a pesar de este aparente consenso sobre la necesidad de cambiar el liderazgo, el debate sobre la convocatoria a nuevas elecciones o la formación de un nuevo gobierno se estancó y demoró la decisión de la Cámara hasta la madrugada del 3 de enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque estaba prácticamente decidida la censura contra el gobierno de Balbín, no había mayorías para respaldar un pedido para convocar a nuevas elecciones, que era respaldado por los socialdemócratas, o para consagrar a un nuevo gabinete como querían los nacionales ya que su líder, Juan María Bordaberry, era el “candidato natural” para presidir un nuevo gobierno. El fiel de la balanza estaba en manos del Partido Conservador, que había hecho saber que no prestaría su consentimiento para la formación de un gobierno si no había un compromiso formal de plantear la restauración de la monarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las cinco de la mañana del 3 de enero se produjo un vuelco formidable en el debate. Después de un intercambio de palabras extraordinariamente agrio entre Bordaberry y su contraparte conservadora, Lawrence Helmsford, un disidente de este último partido, Michael Crowe, se levantó de su escaño y se sentó junto a la bancada del Partido Nacional en medio de fuertes críticas a la conducta de su propio partido. Crowe fue sólo el primero de los miembros conservadores de la Cámara que en ese momento abandonaron en tropel la bancada partidaria hasta dejar sólo menos de la tercera parte de los representantes junto a Helmsford. El Partido Conservador tal como había sido conocido nunca pudo recuperarse de la “revuelta de Crowe” y su decadencia acabaría con su virtual disolución a mediados de la década siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el apoyo repentino de los rebeldes conservadores, Bordaberry obtuvo los números suficientes para aceptar la dimisión de Balbín y constituir un nuevo gobierno, el cual fue juramentado a las seis de la mañana por el presidente Maitland ante las cámaras de la ARBC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan María Bordaberry era un veterano político formado en el Partido Nacional de la Provincia del Uruguay y que había llegado a la conducción nacional con la promesa de poner en orden al Partido tras las desastrosas experiencias de Moore y Sabbatini, lo que cumplió con una determinación que sus rivales tildaron de “mano de hierro”. Esa misma determinación sería puesta en marcha desde el primer momento, ya que luego de un breve mensaje en el que urgía al país a permanecer en calma, el flamante Primer Ministro se encerró en la residencia oficial de Fisherton Road a conferenciar con el presidente Maitland, los premieres provinciales y territoriales y los principales dirigentes del nuevo oficialismo y de la oposición socialdemócrata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo ninguna otra noticia o declaración de Bordaberry durante el resto de la jornada, pero en la madrugada del 4 de enero de 1974 los argentinos tendrían amplia evidencia de lo que se había decidido en Fisherton Road. Empezando a las tres de la mañana y durante buena parte de la jornada, importantes contingentes de tropas y de vehículos militares tomaron posiciones en las principales ciudades del país. Ante la falta de información oficial, cundieron rumores de que había ocurrido un golpe militar y que los comandantes de las fuerzas armadas se harían cargo del poder nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bordaberry habló al país cerca del mediodía. En un discurso transmitido en cadena nacional, el nuevo Primer Ministro desmintió los rumores de golpe de Estado y anunció que había invocado la Ley de Poderes de Emergencia en todo el territorio nacional para “eliminar” a los grupos terroristas. La disposición suspendía la vigencia de las garantías civiles, fijaba un toque de queda y extendía los poderes policiales de arresto y allanamiento, todas ellas medidas calificadas de “indispensables” para terminar con el accionar violento que estarían en vigencia durante “el tiempo estrictamente necesario” para la eliminación del terrorismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Primer Ministro explicó además que el despliegue militar tenía la misión de custodiar potenciales objetivos terroristas tales como edificios gubernamentales federales, provinciales y territoriales, centrales eléctricas y nucleares, estaciones ferroviarias, puertos y aeropuertos, permitiendo reasignar personal de las fuerzas policiales y las agencias de seguridad a las operaciones antiterroristas, aunque advirtió que podía disponer la intervención militar en tareas de combate contra focos guerrilleros como el de la provincia del Paraguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última parte del mensaje de Bordaberry versó sobre el futuro del proceso político. El Parlamento había optado por no convocar a elecciones generales en atención a la violencia imperante, y posponerlos hasta una fecha “inmediatamente más propicia”, además de confirmar oficialmente a Nicholas Maitland como Presidente de la República por un mandato completo hasta 1978. De todas maneras, Bordaberry también anunció que había incorporado en su gabinete a miembros del Partido Socialdemócrata y de los disidentes conservadores como gesto de unidad y consenso ante la imposibilidad de llamar a elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la mayoría abrumadora de la población argentina recibió con alivio todas estas noticias, varios grupos hicieron evidente su descontento e iniciaron una campaña de manifestaciones en las mayores ciudades del país con la esperanza de demostrar que la declaración de una virtual ley marcial fuera apenas una amenaza. Por instrucciones expresas de Bordaberry, las manifestaciones fueron disueltas de manera pacífica o, si no se acataban las directivas policiales o se las resistía violentamente, por la fuerza. Después de los tres primeros días de manifestaciones, que estuvieron acompañados por ocasionales ataques de las organizaciones terroristas, un mínimo orden fue reestablecido en las grandes ciudades argentinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las disposiciones del estado de emergencia entraron en vigor inmediatamente. Al final de la primera semana del gobierno de Bordaberry, más de doscientos sospechosos de actividades terroristas habían sido puestos bajo arresto y esperaban una decisión por parte de los tribunales correspondientes. En contrapartida, la actividad terrorista recrudeció y se produjo una serie de atentados explosivos en todo el país, siendo el más grave el ataque contra el cuartel general de la policía de la provincia de Río Grande en Santa Ana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción oficial no se hizo esperar, y fue en esos primeros meses cuando el gobierno tomó algunas de sus decisiones más controvertidas. La más notoria ocurrió cuando el gobierno federal dispuso la intervención de la sede de Buenos Aires de la Universidad Nacional del Plata, que estaba ocupada por estudiantes radicalizados desde comienzos del año. El ingreso de los efectivos policiales al campus el 21 de marzo de 1974 provocó incidentes que se saldaron con nueve heridos y ciento cincuenta y ocho detenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros incidentes que enfrentaron al gobierno con las universidades ocurrieron cuando se libraron órdenes de arresto contra tres profesores de la Universidad de Córdoba acusados de mantener lazos con el FLH y de hacer proselitismo en sus clases a favor de las organizaciones terroristas. Se produjeron protestas en dicha casa de estudios que sólo se saldaron cuando el gobierno federal aceptó llevar a los profesores en cuestión ante un tribunal que los encontraría culpables en 1977 de apología del delito e incitación a la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para coordinar el accionar gubernamental contra el terrorismo, se creó un Consejo Nacional de Seguridad (NSC por sus siglas en inglés) conformado por funcionarios civiles y policiales del nivel federal y provincial, y también por oficiales militares, que tendría a su cargo la dirección de los esfuerzos nacionales contra el terrorismo y la distribución de inteligencia a todas las agencias y organismos involucrados. Además, el gobierno logró que el Parlamento aprobara normas para ilegalizar a los partidos y organizaciones “tapaderas” de los grupos terroristas y para penalizar la tenencia ilegítima de armamento de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro frente y cumpliendo con lo que había anunciado en su discurso, Bordaberry ordenó al Ejército que interviniera con fuerzas de combate para enfrentar al foco guerrillero en la provincia del Paraguay. A las pocas semanas de iniciadas las operaciones militares, Bordaberry logró que el Parlamento aprobara una extensión de los poderes de emergencia que declaraba a toda la provincia del Paraguay como “zona de operaciones”, lo que confería atribuciones especiales a las autoridades militares y establecía un virtual control federal por sobre todas las instituciones del gobierno provincial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la policía combatía al terrorismo y las fuerzas armadas se ocupaban de la vigilancia y de las operaciones antiguerrilleras, el gobierno de Bordaberry se ocupaba de poner orden en la desquiciada economía nacional. Tras identificar a la alta inflación como el principal objetivo a vencer, el gobierno dispuso medidas tendientes a contener el aumento de precios y disminuir la progresiva devaluación del dólar argentino; la más dramática de esas medidas fue la suspensión de la flotación monetaria por un período de un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan económico también promovió la liberalización de las actividades comerciales del sector agropecuario, basándose la decisión en la expectativa de que una vez libre de las restricciones fiscales y aduaneras más distorsivas, se potenciarían las exportaciones y el ingreso de divisas; en tal sentido, la política tuvo éxito, ya que las exportaciones agropecuarias aumentaron casi un 40% entre 1974 y 1976. Aunque el gobierno de Bordaberry estuvo a punto de aplicar esas medidas al sector industrial, la oposición de los grupos empresariales y el temor a un posible incremento en el desempleo disuadieron a la administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra área en la que Bordaberry debió moderar sus ambiciones fue en lo concerniente a las grandes empresas estatales. Si bien el Primer Ministro era un declarado partidario del ingreso de capitales privados a dichas empresas, la reacción negativa de buena parte del Parlamento y de la dirigencia empresarial lo obligó a contentarse con reorganizar administrativamente las empresas estatales para que pudieran funcionar como corporaciones de pleno derecho por más que la totalidad de sus acciones pertenecieran al Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frente sindical estuvo agitado durante los comienzos del gobierno de Bordaberry, pero gracias a negociaciones mantenidas por intermedio de dirigentes del Partido Socialdemócrata, se pudo negociar una tregua con las principales centrales sindicales y evitar la realización de nuevos planes de lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para octubre de 1974 las duras medidas antiterroristas y el accionar coordinado de todas las agencias y fuerzas uniformadas del Estado habían logrado desarticular a los grupos revolucionarios y capturar o poner en fuga a sus principales elencos dirigentes. Lo que quedaba de estas organizaciones debió limitar sus acciones a ocasionales ataques menores a policías o blancos oficiales menos defendidos antes de ser completamente erradicadas, cosa que sólo podría darse por finalizada a comienzos de la década de 1980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la situación estaba lo bastante controlada como para que Bordaberry y sus ministros consintieran en suspender la vigencia de las disposiciones más duras de la Ley de Poderes de Emergencia. Fue así que se restauraron las garantías civiles y se dispuso una retirada parcial de los efectivos militares excepto en la custodia de algunos objetivos sensibles, aunque el toque de queda continuó de forma morigerada, entre otras medidas de emergencia que continuaron aplicándose durante los años siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque casi todas las restricciones de emergencia fueron levantadas a finales de 1975, persistió la prohibición oficial contra los brazos políticos de los grupos terroristas e incluso contra los partidos que proponían el separatismo de cualquier tipo. Esta decisión se vio fortalecida por una controvertida sentencia de la Corte Suprema argentina de mediados de 1976, que consideraba al separatismo “en cualquier especie que se presentara” como un acto “que por su naturaleza intrínseca atentaba contra la nación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer semestre de 1976 fue el momento propicio para que se llevaran a cabo los juicios contra los terroristas y simpatizantes que habían sido arrestados. Ante las quejas internacionales, el gobierno argentino aceptó que veedores extranjeros presenciaran los procesos que se llevaban a cabo en todo el país. Durante cuatro meses se realizaron casi doscientos juicios contra acusados de actividades terroristas que, de acuerdo con los observadores extranjeros, cumplieron con las garantías civiles esperadas. Aquellos acusados a quienes se los encontró culpables fueron enviados a cumplir sus sentencias en una serie de prisiones de máxima seguridad construidas en las provincias de Tehuelchia y Magellania y en las islas Falkland.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1977, mientras el gobierno se ocupaba de consolidar la paz interior, restañar las heridas de los desórdenes previos y apuntalar la recuperación de la economía, Bordaberry impulsó una vasta reforma del sistema militar argentino. Las operaciones militares en el Paraguay contra los grupos guerrilleros dejaron en evidencia problemas de coordinación y cooperación entre las tres fuerzas armadas, como así dificultades en el control político de la defensa nacional. Luego de consultar a un consejo asesor de expertos que estudiaron el sistema de defensa argentino durante casi un año, el gobierno presentó al Parlamento una amplia Ley de Defensa Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediante esta ley el antiguo Ministerio de Guerra y Marina y los departamentos administrativos de las tres fuerzas fueron fusionados en un único Ministerio de Defensa Nacional, que tendría a su cargo la ejecución de la política defensiva de la Argentina y el control político sobre el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Estas fuerzas, a su vez, fueron amalgamadas en una nueva organización central de la que formarían parte como elementos complementarios y coordinados: las Fuerzas de Defensa Argentinas. Se propiciaron también medidas para estandarizar el equipamiento y la capacitación de uso común entre las tres instituciones armadas y se tendió a una separación estricta de roles y a la minimización de cualquier superposición funcional a lo indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Fuerzas de Defensa Argentinas protagonizarían en 1978 la crisis más seria entre la Argentina y uno de sus vecinos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Durante las operaciones contra los focos guerrilleros en el Paraguay, las fuerzas argentinas descubrieron que los movimientos revolucionarios tenían bases del otro lado de la frontera con Atacama que abastecían a sus grupos y servían como puntos de preparación para sus incursiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante dos semanas, el continente vivió con aliento entrecortado las furiosas negociaciones entre Rosario y Salta que siguieron al anuncio de Bordaberry de que si Atacama no emprendía acciones contra las bases guerrilleras en su territorio, la propia Argentina se ocuparía de hacerlo. Finalmente, la crisis se resolvería con un acuerdo entre ambos gobiernos para realizar una operación conjunta para erradicar la presencia revolucionaria en territorio atacameño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados de 1978 Bordaberry decidió finalmente que era momento de dar un paso al costado y anunció su renuncia como líder del Partido Nacional y posterior retiro de la política, así como la convocatoria a elecciones generales para la Cámara de Representantes. En dichos comicios, que se celebraron en un clima de inusual paz dada la experiencia del pasado reciente, el Partido Socialdemócrata obtuvo una mayoría de escaños que le permitió formar el primer gobierno mayoritario desde la renuncia de Martin Ashley diez años antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras Bordaberry abandonaba la vida pública luego de una gestión tan difícil como controvertida, el nuevo Primer Ministro de la Argentina, William Snowden, asumía el gobierno con intenciones de dar una solución definitiva a la inestabilidad política que había dominado la década anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Continúa el próximo jueves...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8536906905898984174?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8536906905898984174/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8536906905898984174&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8536906905898984174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8536906905898984174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2012/01/una-historia-paralela-de-la-argentina.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 18)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-1055173422473145004</id><published>2011-12-31T13:56:00.001-03:00</published><updated>2011-12-31T13:56:27.570-03:00</updated><title type='text'>¡Feliz Año Nuevo!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y bueno, Ella habrá ganado a fuerza de necrofilia, consumismo e incompetencia del enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, habrá dado más pasos para convertir a la Argentina en una tiranía en veinte días que en los ocho años anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y está bien, a la economía le habrán aparecido más agujeros que los que Moreno puede emparchar con todos sus superpoderes de matón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, como ya no bastaba con el lagrimeo constante por Él, y no sirvió mucho hacer el duelo forzoso por el jeropa de Iván Heyn, ahora estamos en primera fila para ver el sacrificio que Ella hace por todos nosotros, mientras Chavito le echa la culpa de todo al super-duper-ultra-mega-hipersecreto aparato de lo'shanki para inducir el cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dale nomás, que la China de la que dependemos para que nos mantenga el curro del monocultivo de soja está viendo cómo se le "derrumba la burbuja", para usar la célebre expresión de la Perra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no alcanza con eso, porque la Europa bolche que humedece las canaletas de la zurda medio letrada (a la iletrada la fascina el berretaje venezolano y el bolchevismo fosilizado de Cuba) se viene abajo a base de vivir haciendo la gran Iván Heyn con el multiculturalismo, el Estado de bienestar y la mar en coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si las cosas andan mal, peor salieron en el mundo árabe, donde dieron el gran paso de reemplazar sultanatos cleptocráticos y autoritarios con democracias sólidas como flanes que le guardan el lugar a los cavernícolas fundamentalistas que volver al siglo XI es hacer demasiadas concesiones a la modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueh, River se fue a la B. Dentro de todo lo que pasó, esa fue la más predecible de todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si no fuera suficiente, tenemos que bancar al lobby de los astrólocos que creen que el 2012 les va a traer un buen fin del mundo como para sacarse el mal trago de boca del Y2K y del 2000 en general, para poder decirle a toda la Humanidad cinco segundos antes del Apocalipsis que "se lo dijimos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, por hoy dejemos eso de lado. Estamos en vísperas de Año Nuevo, y por lo pronto nos queda desear que este 2012 que empieza sea mucho mejor, más próspero, más exitoso y más satisfactorio para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, a bancarse todos los chistes pelotudos del estilo "¡Felisa, me muero!", "nos vemos el año que viene" o "che, desde el año pasado que no te veía". No hay otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha suerte para todos, que Dios los bendiga a ustedes y a sus familias y será hasta la próxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Feliz 2012 para todos!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-1055173422473145004?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/1055173422473145004/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=1055173422473145004&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1055173422473145004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1055173422473145004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/feliz-ano-nuevo.html' title='¡Feliz Año Nuevo!'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-2854682361109906400</id><published>2011-12-29T00:09:00.002-03:00</published><updated>2011-12-29T00:11:46.476-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 17)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;17. Torbellino político (1967-1974)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El escándalo de corrupción que había acabado con Ashley también arrastró a los socialdemócratas; su mayoría absoluta en la Cámara de Representantes se redujo a un 30% de los escaños, lo que lo colocaba por debajo de las bancas conseguidas por el Partido Nacional que, aunque vencedor, no tenía números suficientes para controlar la Cámara por su cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de otras situaciones similares, no le fue posible al Partido Nacional concertar una alianza con los conservadores, ya que su política de rechazo al sistema republicano los había llevado a declarar que no formarían parte de ningún gobierno que no se comprometiera a reinstaurar la monarquía. Se produjo un impasse en el que la Argentina continuó bajo el gobierno provisorio de Ashley mientras se negociaba infructuosamente la formación de una coalición capaz de hacerse cargo del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras tres semanas de negociaciones que no arrojaron el menor resultado el líder del Partido Nacional, Terrence Moore, dio por finalizadas las conversaciones con el Partido Conservador y anunció su intención de solicitarle a la presidente Braddock que le permitiera formar un gobierno aunque no tuviese una mayoría. La Presidenta accedió luego de una reunión con los principales líderes partidarios en la que los conservadores accedieron a regañadientes a “no oponerse” a la formación de un gobierno nacional de minoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Predeciblemente, el período de Moore como Primer Ministro estuvo plagado de tensión política. Aunque tanto socialdemócratas como conservadores persistieran en su “no oposición” al gobierno del Partido Nacional, apelaron a una política de obstruccionismo en el Parlamento que hizo virtualmente imposible la aprobación de cualquier legislación propuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entonces los problemas empezaban a acumularse. La economía nacional entró en un ciclo recesivo, con importantes consecuencias para el comercio exterior, la estabilidad monetaria y las tasas de desempleo del país, situaciones que requerían de la atención urgente de un gobierno que se veía atascado en un Parlamento hostil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más peligrosa que la economía era el peligroso aumento de la violencia política, tanto de parte de movimientos extremistas de izquierda como los que por entonces comenzaban a azotar a los países de Sudamérica, como de ultranacionalistas hispanoparlantes. En el caso de estos últimos, se trataba de una consecuencia del breve coqueteo del gobierno de Perón con el nacionalismo hispanoparlante, que a pesar de terminar desde lo institucional con la destitución del líder laborista, había persistido en amplios sectores de la cultura y la intelectualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgió entonces una corriente revisionista en la historia y la investigación académica, orientada a la reivindicación de figuras como Juan Castelli y Juan Manuel de Rosas, entre otras “figuras malditas” del nacionalismo hispanoparlante, y no tardaron en formarse grupos de orientación separatista que proponían la secesión de los territorios de mayoría hispanoparlante (como las provincias del Paraná, del Paraguay y de las Misiones) y la constitución de un Estado separado, o que abogaban por la “hispanización” de la Argentina y la depuración de los “elementos del imperialismo cultural británico”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el fracaso en suscitar apoyo de la comunidad hispanoparlante, mayoritariamente moderada, varios de estos grupos optaron por recurrir a la violencia. Lo que comenzó con ocasionales atentados explosivos contra entidades bancarias y estaciones de policía pronto se transformó en una oleada de ataques a policías, militares, funcionarios gubernamentales municipales y provinciales, y alcanzó difusión nacional con el secuestro, pedido de rescate y posterior asesinato de uno de los empresarios más prominentes del país, William Bourne, a manos de una organización que se hacía llamar “Frente de Liberación Hispana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el pánico creciente en la sociedad por la ola terrorista, el gobierno de Moore intentó a comienzos de 1970 aprobar una ley de medidas de emergencia para poder ocuparse de los grupos extremistas. La propuesta desató una reacción furiosa en el Parlamento, en donde los bloques socialdemócratas y conservadores se aliaron para impulsar un voto de censura contra el gabinete. A pesar de todos sus esfuerzos, la moción fue aprobada y Moore debió pedir la disolución de la Cámara de Representantes a la vez que cedía la conducción del Partido Nacional a un encumbrado dirigente paranense llamado Rodolfo Sabbatini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi como en un calco, las elecciones de 1970 repitieron el resultado de las de 1967, sin importar que los nacionales consiguieran algunos pocos escaños más; el principal cambio de la situación fue la notable pérdida de votos del Partido Conservador, al que se lo acusaba de promover la caída del gobierno de Moore por simple despecho, aunque las peculiaridades del sistema electoral argentino hicieron que los conservadores sufrieran sólo una modesta pérdida de escaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basándose en el precedente de 1967, Sabbatini volvió a presentarse ante la presidente Braddock para solicitar su nombramiento como líder de un gobierno de minoría, un pedido al que la Presidente accedió no sin antes dirigir un mensaje a todo el país a través de las cámaras de la ARBC en el que reclamó “patriotismo y voluntad de superación” a una dirigencia política a la que con inusual dureza calificó de “mezquina” y e “incapaz de estar a la altura de las circunstancias”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Braddock podía hablar sin temor a represalias; su mandato presidencial expiró en septiembre de 1970, siendo reemplazada como Jefe de Estado por un antiguo político del Partido Nacional y ex premier de la provincia del Plata, Héctor Cámpora. La designación de Cámpora no estuvo exenta de escándalo, pues en la sesión en la que se debía tratar su nominación, los senadores socialdemócratas y conservadores abandonaron el recinto sin presentar candidatos, dejando únicamente a la exigua mayoría nacional para escoger al siguiente Presidente de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Sabbatini fue una repetición grotesca del de su predecesor. La hostilidad de los bloques opositores en el Parlamento dejó al gobierno sumido en una impotencia supina, mientras la economía continuaba en declinación y el terrorismo perpetraba golpes más audaces y violentos en distintos puntos del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se multiplicaron las protestas en todo el país, en particular a través de un plan de lucha dispuesto por la principal central sindical del país que paralizó a la Argentina con tres huelgas generales en el mes de marzo de 1971 y numerosas manifestaciones que culminaron con la célebre “Marcha del Trabajo”, en la que ochocientos mil hombres y mujeres se movilizaron frente al Palacio del Parlamento en Rosario para exigir la renuncia del Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de casi dos años de agonía política sin remedio, llegaría el golpe de gracia a la golpeada administración de Sabbatini. En febrero de 1972 se produjeron fortísimos desbordes de los ríos Paraná y Uruguay que provocaron graves inundaciones en las ciudades ribereñas de las provincias del Paraná, de la Mesopotamia y del Uruguay. Entre las ciudades afectadas estuvo la mismísima Rosario, que fue puesta bajo ley marcial por disposición de Sabbatini (que había trasladado al gobierno y al Parlamento a Córdoba mientras durara la emergencia) durante tres semanas para contener los desórdenes y saqueos que empezaban a azotar a la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los mejores esfuerzos del personal militar y civil desplegado en las áreas afectadas, los operativos de defensa civil y de recuperación luego de las inundaciones adolecieron de graves fallas y se produjeron en medio de un tremendo desorden que provocaron furibundas críticas políticas y una indignación considerable en el público. Para cuando las aguas terminaron de bajar y se dio a conocer la cifra oficial de 545 muertos, el gobierno de Sabbatini estaba herido de muerte; el voto de censura que terminó con su gobierno el 18 de febrero de 1972 no fue más que una formalidad cuyo final era conocido antes de comenzar la sesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las elecciones que se llevaron a cabo un mes después tuvieron la asistencia más baja de la historia argentina, pero bastaron para darle una pluralidad escasa al Partido Socialdemócrata, con lo que su nuevo líder, un veterano parlamentario llamado Ricardo Balbín, pudo convertirse en Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gobiernos anteriores de Moore y Sabbatini habían estado plagados por la impotencia de su condición minoritaria a la hora de enfrentar los crecientes problemas nacionales; el de Balbín sufriría de demasiados problemas como para poder enfrentarlos de forma efectiva. La economía ya estaba en un descontrol notorio y la tasa de inflación alcanzaba niveles peligrosos. Los conflictos sindicales, principalmente motivados por reclamos de aumentos salariales para enfrentar la inflación rampante, se habían tornado endémicos a punto tal de paralizar de manera regular el normal funcionamiento de los servicios públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la amenaza terrorista había escalado hasta convertirse en un verdadero riesgo para la seguridad nacional. Por debajo de las dos principales organizaciones terroristas, el nacionalista Frente de Liberación Hispana y las maoístas Milicias Rojas, había media docena de pequeños grupos dedicados al pillaje menor, a la colocación de bombas y al asesinato rutinario de personal policial. Aunque las acciones terroristas ocurrían en todo el país, las provincias más afectadas eran las del Paraná y del Paraguay, en donde para colmo de males habían surgido partidos políticos de ideología abiertamente separatista que fueron capaces de obtener representación en las legislaturas provinciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en la provincia del Paraguay, la más hispanoparlante y rural del país, donde los terroristas hicieron su mayor apuesta. A través de sus organizaciones tapaderas y de los partidos políticos que simpatizaban con sus idearios, los grupos subversivos intentaron hacerse con el control de las instituciones provinciales, motorizando una serie de disturbios para forzar la caída del premier Gerardo Rodríguez. Sin embargo, ese intento sería abortado el 8 de agosto cuando el gobierno federal dispuso aplicar la Ley de Poderes de Emergencia en el territorio paraguayo, suspendiendo las garantías civiles y desplegando tropas para ayudar a la policía provincial a restaurar el orden. A pesar de algunas protestas menores en el Parlamento, la medida recibió luego la prórroga necesaria para permanecer en vigor por un período indefinido, en tanto que se daba caza a las organizaciones terroristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto se sucedían los hechos de violencia en el resto del país, que tendrían su epítome en el llamado “Verano de Furia”. Ese período, que fue de noviembre de 1972 a enero de 1973, estuvo caracterizado por una ola particularmente violenta de ataques terroristas contra estaciones policiales y cuarteles militares en todo el país, que a la vez sufría un durísimo plan de lucha de las centrales sindicales que llevó al país a la parálisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1973 fue una repetición interminable del caos del año previo en el que el primer ministro Balbín y su gobierno deambularon entre intentos tímidos de dureza política que nunca pudieron poner coto a los problemas políticos, económicos o de violencia social. Aquel fue el año en el que el terrorismo demostró mayor audacia y capacidad combativa, protagonizando golpes en todo el territorio nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres episodios que conmocionaron a la Argentina en el transcurso de 1973 dieron cuenta de la capacidad de las organizaciones revolucionarias. El primero de ellos tuvo lugar el 22 de mayo, cuando una célula del FLH asesinó a balazos en la capital peruana de Lima al embajador argentino ante ese país, Michael O'Dell, tras un fallido intento de secuestro que fuera desbaratado por la custodia personal del embajador y por agentes de la Policía Nacional del Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 16 de septiembre, en lo que sería la operación de mayor envergadura de su historia, un centenar de terroristas intentaron tomar el control del cuartel militar de Auchmuty Heights, al sur de Rosario, para apoderarse de armamento, siendo repelidos únicamente tras una fuerte operación conjunta militar y policial ordenada por el jefe de Estado Mayor del Ejército, general Anthony Strossner, mientras Balbín y sus ministros permanecieron ocultos en un lugar desconocido por temor a un ataque directo contra las sedes gubernamentales en la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 22 de octubre, tres bombas estallaron en el aeropuerto internacional de Edgerton, en las cercanías de Buenos Aires, causando la muerte de treinta y ocho personas y dejando heridas a otras 63, además de provocar la suspensión de todas las operaciones en aquella terminal aérea y un consiguiente caos en el transporte aerocomercial del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el ataque más espectacular ocurriría a días de comenzar 1974. El 26 de diciembre una célula de las Milicias Rojas, estratégicamente posicionada bajo la ruta de vuelo que le fue proporcionada por un simpatizante dentro de la Fuerza Aérea, abrió fuego con un misil antiaéreo portátil a un avión militar que viajaba desde la localidad costera de Chapel Cliff a Rosario. La aeronave fue completamente destruida en el aire doscientos kilómetros al sudeste de la capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los esfuerzos de los equipos de rescate que fueron despachados a la primera señal de alarma, no hubo ningún sobreviviente entre los veintiocho tripulantes y pasajeros del malogrado vuelo. Entre estos últimos se encontraba el Presidente de la República de Argentina, Héctor Cámpora, su esposa y sus dos hijos, que volvían a la capital tras sus vacaciones en la residencia veraniega oficial de Chapel Cliff.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La historia sigue la próxima semana, específicamente el martes. Hasta entonces y espero que les esté pareciendo interesante.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-2854682361109906400?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/2854682361109906400/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=2854682361109906400&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2854682361109906400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2854682361109906400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_29.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 17)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-2194459582144307807</id><published>2011-12-27T00:12:00.000-03:00</published><updated>2011-12-27T00:14:33.521-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 16)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;16. Los primeros años de la República (1960-1968) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Como estaba previsto, los primeros comicios parlamentarios bajo el régimen republicano tuvieron lugar el 1 de marzo de 1960, pero quizás a tono con los vientos de cambio, esas elecciones encontraron a los partidos políticos argentinos en medio de una profunda reorganización.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;El manejo que el gobierno de Peter Leonard había hecho durante el arduo debate entre monarquía y república había puesto en crisis al oficialista Partido Nacional. Si bien muchos de sus miembros simpatizaban con Leonard y consideraban que sus decisiones habían sido las adecuadas, había muchos otros que adherían a los postulados tradicionales de lealtad hacia Gran Bretaña y reticencia a los cambios bruscos y que creían que la proclamación de la República había sido una traición imperdonable a los principios del Partido Nacional. Muchos de esos dirigentes, distanciados de manera irreparable con Leonard y su ala política, prefirieron abandonar al Partido Nacional y encontrar su lugar en el Partido Conservador, que se había atrincherado en un monarquismo cerrado y casi fanático después del referéndum de 1957.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Pero los cambios más fenomenales ocurrirían en la izquierda del espectro político argentino. El Partido Laborista todavía no se había recuperado de la brutal caída de Perón y de las feroces luchas internas que le siguieron, y para 1959 se lo podía describir no como un partido sino como una confederación de pequeños líderes que peleaban por un poder débil y elusivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En contraste, el Partido Cívico había salido muy fortalecido de las crisis de la década anterior. La tradición antimonárquica de los cívicos les había reportado un gran apoyo popular durante el debate por la instauración de una república, y sus esfuerzos para no caer en el nacionalismo rabioso de Perón o en la reacción cerril de los conservadores y nacionales más furiosos les habían ganado una reputación de moderación que era bienvenida tras los vaivenes anteriores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Esto se tradujo durante 1959 en un formidable fortalecimiento del Partido Cívico frente al Partido Laborista que terminó por convertirse en una reacción autosustentable en la que el crecimiento de los primeros derivaba en la decadencia de los segundos. El golpe de gracia llegaría en octubre de 1959 cuando el nuevo líder del Partido Cívico, Arturo Frondizi, ofreció al Partido Laborista una fusión completa entre ambas fuerzas. Esto terminó por desencadenar la fractura definitiva del laborismo entre los que aceptaron formar parte del nuevo Partido Socialdemócrata y los que persistieron en su intransigencia en el Partido Laborista Auténtico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Renovado en lo político y en la consideración pública, el nuevo Partido Socialdemócrata arrasó en las elecciones de 1960, mientras que el Partido Nacional sufría una sangría de sus votos más tradicionales hacia el Partido Conservador que le quitó cualquier posibilidad de llegar al gobierno. Fue así que el 3 de abril de 1960 Arturo Frondizi fue juramentado por el presidente Glover como el quinceavo Primer Ministro desde la Federación y el primero desde la proclamación de la República.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;El gobierno de Frondizi se benefició de las políticas de recuperación económica que había puesto en marcha su predecesor, que en combinación con un clima internacional favorable le dieron la posibilidad de gobernar sin excesivas preocupaciones por la marcha de la economía. Aprovechando esta situación, Frondizi dedicó su gobierno a las relaciones exteriores, en un esfuerzo por reposicionar a la Argentina entre los grandes jugadores de la política internacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;A nivel mundial, el gobierno de Frondizi profundizó el acercamiento de la Argentina con los Estados Unidos y la alineación con occidente en el marco de la Guerra Fría. Aunque las propuestas argentinas de un “Tratado del Atlántico Sur” con Sudáfrica, Brasil y los Estados Unidos no llegaron a buen término, durante su gobierno se firmaron numerosos acuerdos de seguridad común, cooperación militar y de trabajo conjunto en inteligencia, y se promovió una modernización general de las fuerzas militares argentinas que convirtió a los Estados Unidos en el principal proveedor de armamento de la Argentina en lugar del Reino Unido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La Argentina también adoptó un rol más activo en los asuntos económicos y de cooperación internacional. Frondizi promovió una mayor participación en el Fondo Monetario Internacional, del que formaba parte la Argentina como país prestamista, e intensificó los lazos de cooperación y asistencia con muchos de los nuevos Estados africanos que surgían del proceso de descolonización.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Frondizi también procuró convertir a la Argentina en un país líder en el mantenimiento de la paz internacional. Si bien la Argentina había enviado personal militar a las primeras misiones de paz de las Naciones Unidas en la década anterior, durante los años '60 se incrementó esta participación hasta convertir a la Argentina en uno de los países más relevantes en el campo de las operaciones de paz, a la par de otros como Canadá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Sin embargo, el alto perfil de Frondizi en la política internacional le traería considerables problemas. A pesar de su alineamiento con los Estados Unidos, la Argentina se negó a excluir a Cuba del sistema interamericano luego de la revolución de 1959 que llevó a Fidel Castro al poder. Un episodio que perseguiría a Frondizi durante todo su mandato fue la reunión privada que en ocasión de la Cumbre Interamericana de East Point de 1962 mantuvo con el delegado cubano, el guerrillero de origen argentino Ernesto “Che” Lynch. Aunque Frondizi mantuvo durante toda su vida que se trató de un encuentro estrictamente dedicado a discutir la situación cubana en el escenario regional, los opositores del Primer Ministro lo acusaron de mantener simpatías con el régimen castrista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Las críticas por algunas de sus posturas internacionales, sumadas a una salud en rápido deterioro luego de un repentino infarto sufrido a comienzos de 1963, obligaron a Frondizi a dejar formalmente la conducción del partido al año siguiente. De la elección interna surgiría un líder para el Partido Socialdemócrata completamente inesperado, que le daría al Partido una identidad propia y distinta de los partidos de los que procedía, y que perdura hasta hoy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Ese líder era un economista que había sido miembro del Parlamento y Ministro de Comercio Exterior en el gobierno de Frondizi, llamado Martin Ashley. Oriundo de Buenos Aires, hijo de padre angloparlante y madre hispanoparlante, Ashley era un hombre joven, carismático y atractivo, cuyo dominio perfecto de ambos idiomas oficiales lo tornaba muy aceptable para las dos comunidades lingüísticas del país. Mal que les pesara a los antiguos referentes partidarios, no podía haber mejor líder para los socialdemócratas, pues Ashley parecía haber sido hecho ex profeso para simbolizar lo que la sociedad esperaba en los nuevos tiempos republicanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;No fue sorpresa entonces que con Ashley como líder los socialdemócratas repitieran en 1963 un triunfo similar al de 1960, que les permitió controlar la Cámara de Representantes frente a una oposición dividida entre nacionales y conservadores. Martin Ashley se convirtió entonces en el nuevo Primer Ministro de la República de Argentina y, con sus 44 años de edad, en el más joven de la historia nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;A diferencia de sus predecesores en el cargo, que preferían ocuparse de cuestiones políticas, económicas o diplomáticas, Ashley le imprimió a su gobierno una profunda impronta liberalizadora y secularizadora en los asuntos sociales, a tono con el clima que empezaba a vivirse en Occidente desde comienzos de la década. Si bien la sociedad argentina era más liberal y secular que la norma sudamericana, estaba considerada como uno de los países más conservadores y tradicionalistas en lo que ya empezaba a conocerse como el “Primer Mundo”, y las tensiones empezaban a hacerse sentir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Atento a esta situación y sin dudar en hacer uso de su formidable mayoría parlamentaria, Ashley logró que el Parlamento aprobara profundas reformas de orden social que transformaron a la sociedad argentina en el transcurso de una década. A la legalización del divorcio vincular en 1964 le siguió la separación de la Iglesia y el Estado y la consiguiente pérdida del carácter oficial del catolicismo y del anglicanismo en 1965, entre otras polémicas medidas que desataron grandes debates en la sociedad, pero que tuvieron un efecto perdurable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La participación de la mujer en la vida económica, política y laboral del país, un fenómeno que se sentía desde la posguerra, irrumpió con gran fuerza a mediados de los '60 junto a la difusión masiva de los métodos anticonceptivos. Las políticas que el gobierno de Ashley puso en marcha tanto en materia laboral como de salud reproductiva provocaron un fortísimo choque con los sectores más conservadores de la sociedad cuya resolución legislativa, lejos de superar la situación, únicamente la potenció.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Otro ámbito en el que Ashley actuó de manera radicalmente distinta a la de sus predecesores fue en lo relativo a los pueblos indígenas de la Argentina. Aunque las políticas más tajantes de asimilación forzosa habían sido progresivamente desmanteladas, fue Ashley el que anunció ante el Parlamento su intención de integrar a las culturas indígenas a una sociedad argentina “que en la tolerancia y la mutua aceptación demostrara su grandeza”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Llegado 1965, el final del mandato presidencial de Christopher Glover puso a Ashley en la situación de designar un nuevo Presidente. El nombre que los senadores socialdemócratas presentaron fue el de Gloria Braddock, una veterana dirigente del antiguo Partido Cívico que había hecho historia en 1946 al ser la primera mujer elegida para ocupar una banca en la Cámara de Representantes. Su designación formal como Presidente de la República tras recibir un voto mayoritario del Senado convirtió a Braddock en la primera mujer que llegaba a la jefatura de un Estado occidental no monárquico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En política exterior el gobierno de Ashley continuó en la línea pro-occidental iniciada por sus predecesores, aunque al igual que Frondizi antes que él, tendría un fuerte encontronazo con los Estados Unidos, esta vez motivado por la guerra de Vietnam. A pesar de los pedidos norteamericanos y de las exigencias de la oposición de colaborar con fuerzas combatientes en el Sudeste Asiático, Ashley se mantuvo firme y limitó la participación militar argentina al envío de personal del Ejército especializado en el combate selvático para adiestrar a los norteamericanos y otros países involucrados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La buena estrella de Ashley comenzó a apagarse en 1967 cuando salieron a la luz evidencias de que altos funcionarios del Gobierno habían realizado “irregularidades financieras” en el marco de un ambicioso plan de renovación del parque ferroviario de Argentine Railways. Posteriores investigaciones periodísticas dieron cuenta de que a lo largo de los últimos años se había montado un vasto sistema de “peajes” en las empresas estatales de servicios, mediante el cual los funcionarios oficiales exigían sobornos a las empresas interesadas en participar de los contratos públicos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Aunque en un principio Ashley desmintió cualquier participación en el esquema de corrupción, otro escándalo de “peaje para contratos” que involucraba a la empresa oficial de fomento comercial International Trade Corporation (ITC) salpicó a dos funcionarios de carrera que habían sido designados en el directorio por el propio Ashley durante su paso por el Ministerio de Comercio Exterior. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;De mala gana, el Primer Ministro tuvo que consentir a que el Parlamento creara una comisión investigadora que eventualmente descubriría el alcance masivo del esquema de corrupción en un informe que sacudió a la Argentina. Acorralado, Ashley solicitó a la presidente Braddock que disolviera el Parlamento y convocara a nuevas elecciones para el 7 de septiembre de 1967, al tiempo que presentaba su renuncia indeclinable al liderazgo del Partido Socialdemócrata.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La seguimos el próximo jueves, como de costumbre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-2194459582144307807?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/2194459582144307807/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=2194459582144307807&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2194459582144307807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2194459582144307807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_27.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 16)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-6025159555142064664</id><published>2011-12-24T10:41:00.002-03:00</published><updated>2011-12-24T10:46:15.333-03:00</updated><title type='text'>Feliz Navidad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En realidad no era más que dejar de lado toda la depre, la malaria, el pesimismo y las historias alternativas para desearles a todos ustedes una muy Feliz Navidad en compañía de sus familias, seres queridos y amigos, y que Dios los ilumine, los cuide y los bendiga a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto de la cuota de depresión que suelo proporcionar cada sábado en este rincón de la Web, es mejor dejar este día para alegrarnos por lo que tenemos y las personas que comparten nuestra vida, y para mantener las esperanzas de un futuro mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Una vez más, muy Feliz Navidad para todos ustedes y hasta la próxima!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-6025159555142064664?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/6025159555142064664/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=6025159555142064664&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/6025159555142064664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/6025159555142064664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/feliz-navidad.html' title='Feliz Navidad'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8348793464008320067</id><published>2011-12-22T00:25:00.001-03:00</published><updated>2011-12-22T00:26:19.070-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 15)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;15. La crisis de 1956 y el camino a la República (1956-1960)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La crisis política y económica en la que había caído la Argentina alcanzaría su punto crítico en mayo de 1956 cuando el Gobierno presentó su proyecto de presupuesto al Parlamento. Estalló entonces una revuelta que enfrentó a Perón no sólo con sus socios del Partido Cívico sino también contra los miembros laboristas más reacios a su conducción como líder del Partido. Sin embargo y a pesar de esta oposición interna y del renovado fervor con el que los nacionales y conservadores se conducían, Perón hizo uno de los despliegues de disciplina partidaria más feroces en la historia nacional y logró la aprobación del presupuesto en la Cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis no había terminado en la Cámara de Representantes, pues le esperaba una etapa completamente diferente en el Senado. Este cuerpo, en el que no sólo había un mayor balance de fuerzas a causa del mayor peso de los distritos rurales sino que por tradición era más conservador que la Cámara de Representantes, fue escenario de una feroz lucha legislativa montada por los bloques opositores y a la que se sumarían los senadores del Partido Cívico, que a estas alturas se debatía en una abierta rebelión lanzada por los parlamentarios contra el liderazgo partidario afín a Perón. De nada sirvieron las presiones abiertas y disimuladas del Gobierno, ya que por primera vez en la historia nacional el Senado rechazó el proyecto de presupuesto que le había sido presentado y lo devolvió a la Cámara de Representantes para “reconsideración”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina cayó entonces en una crisis constitucional: mientras Perón y el laborismo argumentaban que según la tradición parlamentaria sólo la Cámara de Representantes podía decidir en materia impositiva y fiscal, la oposición sostenía que el Senado tenía poderes bajo las normas constitucionales vigentes para negar el uso de fondos públicos al Gobierno y por tanto precipitar su remoción del poder o la eventual disolución de la Cámara de Representantes. Si bien hubo intentos de negociación, las posiciones eran demasiado extremas como para llegar a algún compromiso aceptable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis se prolongó durante todo el mes de mayo y principios de junio sin que ninguna de las partes pudiera hacer valer su punto de vista, hasta que el 9 de junio de 1956 Perón declaró en un mensaje a la nación que las negociaciones estaban oficialmente rotas y que iba a hacer uso de una facultad constitucional nunca antes ejercida para solicitar al gobernador general Raymond Clarence la disolución del Senado y la convocatoria a elecciones para dicha cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión que Perón celebró con Clarence en Mandeville Hall el 10 de junio, empero, tuvo un resultado inimaginable. Amparándose en una opinión consultiva pedida a la Corte Suprema, el gobernador general informó a Perón que había decidido hacer uso de sus poderes de reserva para destituirlo del cargo de Primer Ministro de manera inmediata y nombrar a Peter Leonard al frente de un gobierno interino hasta tanto se celebraran nuevas elecciones en un plazo de sesenta días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque ninguno de los protagonistas las confirmó jamás, circularon versiones de que el Gobernador General había contactado previamente y por canales oficiosos a los comandantes de las Fuerzas Armadas, recibiendo de éstos su disposición a intervenir si Perón no acataba la decisión. De cualquier modo, tal recurso fue innecesario, ya que el acorralado Perón accedió a cumplir con la disposición de Clarence a la brevedad y sin mayores objeciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mandato interino de Leonard estuvo enteramente dedicado a las elecciones de emergencia, en las que él mismo se encontró disputando el cargo con el hombre al que había reemplazado de manera tan abrupta, contando para ello con el pleno respaldo del Partido Nacional. Luego de una feroz pelea interna contra los dirigentes que más lo cuestionaban, Perón fue reafirmado como líder del Partido Laborista y como opción de dicha fuerza para formar gobierno. Los otros grandes partidos llegaron a las elecciones embrollados en sus propias crisis, a pesar de que estuviera claro para todo el mundo que independientemente de sus resultados, el grueso de los cívicos apoyaría a Perón y los conservadores a Leonard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de las elecciones de 1956 fue tan atronador como el de los comicios de 1953, sólo que en el sentido opuesto: el malestar económico, los escándalos de corrupción y la tensión política que marcaron los años de Perón se tradujeron en un fulminante voto castigo que privó al laborismo de su mayoría propia y lo condenó a tener menos del diez por ciento de los escaños, muy por debajo del Partido Cívico. En cambio, el Partido Nacional recibió un respaldo inesperado del electorado que se tradujo en una mayoría sólida y en la consagración de Peter Leonard como Primer Ministro por derecho propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derrota electoral selló la suerte de Perón en el liderazgo laborista. Menos de dos semanas después de la derrota, una coalición de dirigentes partidarios reclamó a Perón que llamara a elecciones internas. Sabedor de que ya no contaba con el suficiente respaldo del consejo partidario como para mantenerse al frente del laborismo, Perón optó por evitar una nueva humillación y dejó la conducción del Partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien con su renuncia a la conducción del laborismo Perón había desaparecido como riesgo político, la situación del país estaba lejos de calmarse por completo y los cimbronazos de lo que ya se conocía como “la Destitución de Clarence” todavía sacudían a las instituciones argentinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque las opiniones sobre Perón y la necesidad o conveniencia de su destitución estuvieran naturalmente divididas, había dos cosas en las que todos coincidían independientemente de su posición política. Primero, que el Gobernador General había actuado conforme a sus prerrogativas constitucionales al remover al Primer Ministro, y segundo, que conferirle a un funcionario no electo el poder de remover a un gobierno elegido representaba un riesgo significativo para la estabilidad democrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante las críticas que llegaron de todos los ámbitos de la política y sintiendo que su continuidad “ponía en riesgo la pacificación y la concordia de los espíritus”, como lo dijo en su anuncio oficial, Raymond Clarence presentó su renuncia como Gobernador General de la Argentina el 30 de septiembre de 1956, menos de un mes después de las elecciones especiales que él mismo había propiciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que debía nombrar a un sucesor para Clarence, la magnitud de la crisis desatada convenció al primer ministro Leonard de que la mejor opción pasaba por “prorrogar” la designación de un nuevo Gobernador General hasta que “las circunstancias fueran más propicias” y dejar al decano de los gobernadores provinciales, Teodoro Mosca de la Mesopotamia, como “Funcionario Administrador del Gobierno”, quedando técnicamente vacante por tiempo indefinido la jefatura formal del Estado. Esta decisión de Leonard provocó un serio entredicho con Londres; si bien el Reino Unido ya no intervenía en los asuntos internos argentinos, al estar representada la Corona en la Argentina a través de la Gobernación General quedaba afectada la propia investidura de la reina Isabel II y su status constitucional como soberana de la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard no cejó ante las presiones británicas o a las críticas de los segmentos más conservadores de su partido y la Gobernación General siguió vacante, pero los desacuerdos entre Londres y Rosario sólo acentuaron los cuestionamientos públicos a la institución del Gobernador General y por ende a la de la monarquía en la Argentina. La cuestión que Perón había tratado de instalar para distraer a la opinión pública de la agonía de su gobierno se tornó en una controversia nacional genuina tras su salida del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate entre quienes proponían la instauración de una república y los que defendían la continuidad monárquica cobró fuerzas y se convirtió en el tema prioritario de la agenda política por el resto de 1956 y el comienzo de 1957. Mientras que cívicos y laboristas promovían la creación de una institución presidencial que podía ser un simple jefe de Estado ceremonial al estilo europeo o un gobernante ejecutivo como en los Estados Unidos (lo que era un punto de debate entre ambos partidos), los nacionales y los conservadores asumían una postura de defensa de la monarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero conforme transcurría el año, comenzaron a surgir grietas en el frente monárquico del Partido Nacional y varios de los parlamentarios más moderados, particularmente los que provenían de circunscripciones urbanas o de mayorías hispanoparlantes, se sumaron a las posturas republicanas de la oposición. Este disenso creció hasta tal punto que no se descartaba una revuelta partidaria o por lo menos una ruptura con el liderazgo que pusiera en riesgo la continuidad del gobierno de Leonard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas circunstancias se exacerbaron para el momento en que Leonard presentó su proyecto de presupuesto al Parlamento, amenazando con hacer caer su gobierno ante el posible voto contrario no sólo de la oposición cívica y laborista sino también de sus disidentes. Acorralado y sin la menor intención de someter al país a una nueva crisis de gobierno apenas un año después de una gran crisis constitucional, Leonard optó por una salida inusual y propuso al Parlamento que se llamara a un referéndum nacional para que fuera la propia ciudadanía la que optara o no por convertir a la Argentina en una república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de Leonard fue aprobada y el Parlamento convocó a un referéndum nacional para el 27 de diciembre de 1957, aunque en el mismo acto fue aprobada una moción de la oposición para pedir el reemplazo del conjunto de normas británicas que organizaban al país por una verdadera constitución nacional, dado que al tratarse en rigor de leyes aprobadas por Westminster, su modificación o reemplazo quedaban exclusivamente en manos del Parlamento del Reino Unido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue esta propuesta adicional la que empeoró las controversias entre el Reino Unido y la Argentina. En un mensaje entregado a Leonard por el alto comisionado británico en la Argentina, el primer ministro Harold Macmillan declaró oficialmente que pedirle a Westminster que debatiera una reforma de tal magnitud era “embrollar al Parlamento y al gobierno de Su Majestad en el centro de una disputa política eminentemente argentina”, por lo que declinaba de plano cualquier propuesta en tal sentido y limitaba el alcance de cualquier reforma a transferir los poderes existentes de la Gobernación General a la nueva institución presidencial. Sin embargo y como oferta para limar asperezas, Macmillan comunicó a Leonard que la reina Isabel estaba dispuesta a encontrarse con él para conferenciar sobre la situación argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cumbre entre la Reina y el Primer Ministro argentino tuvo lugar en el Palacio de Buckingham el 25 de noviembre, y de ella saldría Leonard con una declaración oficial de la monarca británica en la que expresaba “su plena y absoluta confianza en que el pueblo del Dominio de la Argentina estaría a la altura de las circunstancias y que sabría escoger con inteligencia el camino más conveniente para la prosperidad de su país” y que “los lazos de fraterna amistad entre el Reino Unido y la Argentina siempre estarán por encima de cualquier debate sobre la forma material en que esas relaciones se conduzcan”. Aunque la lectura oficial de la “Declaración de Buckingham” fue una de estudiada neutralidad, muchos entrevieron una aceptación, o incluso resignación, ante la transformación de la Argentina en una república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El referéndum se llevó a cabo tal cual estaba previsto. Las condiciones establecidas para una victoria del “sí” a la creación de una república incluían una mayoría absoluta a nivel nacional y a su vez una mayoría absoluta en al menos siete de las once provincias del país. Dichas condiciones fueron superadas con creces: 63% de los electores del país votaron en favor de la república, alzándose con la victoria en todas las provincias a excepción de Tehuelchia y Magellania. Cabe destacar que aunque hubo fluctuaciones comprensibles, el respaldo a la república fue notoriamente similar en los electorados angloparlantes e hispanoparlantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina había decidido romper sus vínculos con la Corona británica; sólo restaba decidir cómo se romperían. Con el bloqueo infranqueable que Londres había puesto a cualquier modificación sustancial de la South America Constitution Act de 1885 (excepto en lo relativo al poder de la Corona, que se presumiría derogado en cuanto entrara en vigencia la República), el gobierno de Leonard se encontró incapacitado de promover cambios en los poderes y mecanismos de designación que la Presidencia heredaría de la Gobernación General.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más Leonard debió apelar a su ingenio. En la ley que presentó al Parlamento para implementar la decisión tomada durante el referéndum, el Primer Ministro propuso aceptar que el cargo presidencial conservase los mismos poderes, prerrogativas y limitaciones que el de Gobernador General, aunque insinuó la posibilidad de dejar esta cuestión (y la necesidad implícita de revisar el esquema constitucional vigente) para “un momento futuro más propicio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la modalidad de elección del titular de la Presidencia, Leonard también reconoció ante el Parlamento que excepto en lo que hacía al asentimiento real para la designación, no se podía modificar el mecanismo impuesto en la ley vigente, que en la práctica dejaba la cuestión en las manos exclusivas del Primer Ministro. Sin embargo, Leonard anunció que solicitaría al Senado que “recomendara” a los posibles candidatos a Presidente; en la práctica, lo que el Primer Ministro buscaba era transferir la elección del Presidente al Senado mediante un precedente que sentara una tradición constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jugada tuvo éxito y recibió una clamorosa aprobación por parte del Parlamento, aunque para conseguir el respaldo del Partido Conservador, innecesario desde el punto de vista parlamentario pero deseable para dotar de un consenso amplio a la nueva institución republicana, Leonard debió consentir en un “período de adaptación” que se extendería hasta el 1 de enero de 1960, en el que se acomodaría el sistema institucional y legal del país (con excepción de las normas que sólo Londres podía alterar) a la nueva condición de ser una república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zanjado el debate entre monarquía y república, el gobierno argentino dedicó los años de 1958 y 1959 a recomponer la precaria situación económica nacional. Se puso en marcha un plan de control de la inflación que pronto reduciría a la mitad la tasa de aumento de precios y se redujeron los impuestos al comercio exterior, aunque el Gobierno no pudo avanzar tanto como hubiera deseado en la liberalización de las normas económicas o en la reversión de algunas de las medidas adoptadas por Perón, por temor a crear un mayor grado de tensión social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estas limitaciones, la Argentina fue capaz de avanzar en una modesta pero sostenida recuperación económica que mejoró las expectativas de la sociedad y brindó un muy necesario oxígeno al Gobierno tras unos años difíciles y complejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adaptación al inminente sistema republicano consistió fundamentalmente de la modificación de las normas y estatutos vigentes para remover cualquier referencia a la Corona británica, aunque también tuvo aspectos tan prosaicos como la eliminación de las referencias monárquicas de los nombres oficiales de las instituciones públicas (con excepción de los regimientos del Ejército, en honor a su historial militar), la modificación de la bandera y del escudo de armas para quitar cualquier elemento monárquico, la emisión de una nueva serie de billetes y monedas de dólares argentinos desprovistos de efigies de la Reina y el reemplazo del “God Save The Queen” por “Hail Argentina” como himno nacional en sus versiones en inglés y castellano. Una modificación curiosa dentro de las emprendidas fue el cambio de nombre de la radiodifusora pública, que pasaría a llamarse “Argentine Republic Broadcasting Corporation” (ARBC) para conservar las iniciales y a la vez proclamar la nueva situación del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último paso que quedaba fue la designación del primer Presidente de la República, que el Gobierno puso en marcha en septiembre de 1959. Cumpliendo con su promesa, Leonard pidió al Senado que propusiera candidatos para que él los designara, aunque dio a entender a los senadores que designaría al candidato con más respaldo de la cámara independientemente de sus preferencias personales. Sin embargo, como líder del Partido Nacional, Leonard tenía influencia directa para elegir al candidato de su propio partido, una posibilidad que no dudó en aprovechar en una jugada que hasta sus opositores calificaron de magistral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elección de Leonard como candidato del Partido Nacional a la Presidencia de la República era ni más ni menos que Christopher Glover, el hombre que como Primer Ministro había conducido los destinos de la Argentina en la Segunda Guerra Mundial. La candidatura del histórico líder nacional obtuvo un apoyo estruendoso en el Senado, incluso entre los senadores conservadores, quienes con su voto permitieron que a sus 74 años de edad Christopher Glover fuera elegido por virtual unanimidad para cumplir un mandato de cinco años al frente del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todos los preparativos y pasos previos cumplidos, entre ellos un llamado a elecciones para el 1 de marzo de 1960, el primer ministro Peter Leonard pudo presidir en la noche del 31 de diciembre de 1959 al 1 de enero de 1960 una fastuosa ceremonia en la explanada del Palacio del Parlamento en Rosario, en la que se juramentó a Christopher Glover como el primer Presidente de la República de Argentina, mientras se interpretaba por última vez a “God Save the Queen” como himno nacional y se arriaba el viejo pabellón del Dominio con su Union Jack para izar la nueva bandera nacional acompañada de una salva de 21 cañonazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras 153 años de sujeción formal a la Corona británica y 73 de existencia como Estado unificado, nacía la República de Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Continúa el próximo martes... hasta entonces y espero que les esté resultando de interés.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8348793464008320067?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8348793464008320067/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8348793464008320067&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8348793464008320067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8348793464008320067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_22.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 15)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-3781466464370822184</id><published>2011-12-19T23:55:00.001-03:00</published><updated>2011-12-19T23:55:55.342-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 14)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;14. Auge y declinación de Perón (1951-1956)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span&gt;Al frente de un gabinete en el que dos tercios de los ministros eran laboristas y el resto cívicos, Juan Sebastián Perón no tardó en delinear un gran plan económico y social a ser implementado en los siguientes cinco años, con el fin de alcanzar “la justicia social en nuestro tiempo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;El componente central del plan era una política de acción social sin precedentes en la historia argentina; en menos de un año, Perón logró que el Parlamento estableciera un sistema universal de seguridad social, un nuevo plan de cobertura médica estatal complementario de la medicina privada y un seguro nacional de desempleo, entre otras medidas literalmente revolucionarias para el país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Esta política también se extendía a los servicios públicos, a los que el gobierno de Perón intentó nacionalizar en la medida de lo posible. Las grandes empresas ferroviarias del país fueron adquiridas y fusionadas con la antigua Imperial Railways Corporation para crear una única corporación nacional de transporte ferroviario: había nacido Argentine Railways. También se procuró la nacionalización de las empresas de electricidad y servicios de agua corriente, mientras que varias empresas dedicadas a la explotación petrolífera fueron adquiridas y fusionadas dentro de Argentine Petroleum.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En lo económico, el gobierno de Perón promovió un desarrollo industrial acelerado tendiente a sustituir en la medida de lo posible las importaciones extranjeras por productos de fabricación nacional. En ese sentido, la Argentina experimentó una explosión de inversiones en emprendimientos industriales que diversificarían considerablemente las capacidades productivas del país y pondrían muchas comodidades modernas al alcance de la población general, aunque muchos de estos emprendimientos tenían problemas para sostenerse sin la ayuda estatal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Para sostener este vasto esquema, Perón estableció una política de fuertes subsidios y protecciones arancelarias que en parte eran financiadas por los ingresos provenientes de las exportaciones agropecuarias. Ya en el primer año de su gobierno, ciertas versiones que indicaban que el Primer Ministro pensaba nacionalizar el comercio exterior como parte de su plan de desarrollo industrial provocaron una reacción encendida entre los productores rurales del interior del país que encontraría eco sobre todo en el Senado, siempre sensible a lo que acontecía en las provincias menos pobladas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La reacción de Perón ante ese estallido opositor fue maquiavélica: lejos de intentar desmentir las afirmaciones, Perón presentó al Parlamento un plan de nacionalización del comercio exterior más radical que lo que se había dado a conocer y que desató las más furiosas reacciones en todo el arco político. De manera predecible, sólo los parlamentarios laboristas votaron a favor de la medida, pues hasta los miembros del Partido Cívico, con el que simpatizaban muchos hispanoparlantes del interior, se sumaron al rechazo opositor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Aprovechando las medidas impositivas que contenía el proyecto rechazado como prueba de que el Parlamento le había negado el uso de fondos públicos y por lo tanto lo había privado de la confianza legislativa, Perón solicitó al gobernador general Raymond Clarence la disolución de la Cámara de Representantes y el llamado a nuevas elecciones para el 15 de abril de 1953.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;De esas elecciones, en las que galvanizó a sus seguidores hasta el paroxismo contra el “obstruccionismo” de los demás partidos, Perón emergería con una mayoría propia en la Cámara de Representantes, aunque el Senado le resultaría más esquivo. La coalición con el Partido Cívico se mantuvo aunque más no fuera para facilitarle al gobierno el control del Senado, pues en la Cámara de Representantes el laborismo podía sostenerse por su cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Con su posición política fortalecida, Perón prosiguió con su agenda económica, aunque curiosamente nunca volvió a presentar el proyecto de nacionalización del comercio exterior. Sin embargo, fue capaz de darle un fuerte sesgo proteccionista y redistribucionista a su política impositiva que le permitió financiar sus planes de desarrollo y el cada vez más extenso y completo sistema de cobertura social.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Otro cambio que Perón propuso y que fue aceptado fue la transformación de los territorios de Patagonia, Tehuelchia y Magellania en provincias integrantes de pleno derecho de la federación argentina, con lo que adquirirían participación igualitaria en el Senado, la posibilidad de constituir sus propias autoridades y el fin de su dependencia legal del gobierno federal. Por razones estratégicas y políticas respectivamente, los territorios de las Islas del Atlántico Sur y de la Capital se mantuvieron como tales y quedaron por fuera de la provincialización.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Fue en este período, en el que su apoyo público alcanzaba picos inimaginables en la historia argentina, que la estrella de Perón comenzó a decaer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Uno de los grandes detonantes del cambio de fortuna que viviría el primer ministro Juan Sebastián Perón estuvo dado por la recepción que el público argentino hizo de su cada vez más evidente nacionalismo hispanoparlante. Perón nunca había ocultado sus simpatías nacionalistas, pero después de las elecciones de 1953 las llevó a un punto que comprometía quizás el mayor logro de la Argentina desde la Federación: la concordia entre las comunidades hispanoparlantes y angloparlantes del país.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Al principio el nacionalismo de Perón se manifestó de formas comprensibles, como lo fue la creación de Radio y Televisión Argentina (RTA) como división hispanoparlante de la Argentine Broadcasting Corporation, o el incremento en las horas de clase impartidas en castellano en las escuelas públicas. Dichas medidas obtuvieron un razonable respaldo de la sociedad, aunque en los sectores angloparlantes hubo algunas muestras de disgusto hacia estas medidas, cuyo anuncio por parte de Perón tenía ciertos visos de revanchismo nacionalista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Pronto las muestras de nacionalismo del Primer Ministro se tornaron conflictivas y abrieron fisuras en la sociedad. Entre estas muestras estuvo la aplicación tácita de “cuotas hispanoparlantes” en todos los niveles del gobierno e incluso en la conducción militar, pero quizá el más controvertido episodio fue la inclusión de un retrato de Juan Manuel de Rosas, el polémico líder de la insurrección de 1845-1846, en una galería inaugurada por Perón en el palacio del Parlamento para a conmemorar a los “padres fundadores de la Argentina”; de ese episodio se derivaría un agrio debate sobre el significado de Rosas en la historia argentina en el que el gobierno no intervino de manera directa, aunque Perón no hacía ningún esfuerzo por ocultar su posición revisionista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En enero de 1955 salió a la luz el llamado “escándalo de los ferrocarriles”, en el que se comprobó que muchos de los directores que el gobierno nombró en Argentine Railways habían recibido importantes sumas de dinero de las empresas adquiridas por el Estado. Ese fue tan sólo el primero de una seguidilla de escándalos de corrupción que pusieron al gobierno de Perón a la defensiva, y que envalentonaron a los opositores al punto de constituir una Comisión Investigadora en la Cámara de Representantes presidida por el nuevo líder del Partido Nacional, Peter Leonard.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;La economía se convirtió en otro flanco débil para Perón y los laboristas. El mismo deterioro económico que había condenado a O’Donnal unos años antes persistía a pesar de los vastos planes sociales y económicos que Perón había puesto en marcha. Una mala cosecha en 1955 descalabró la balanza de pagos internacional y envió ondas de choque por toda la economía argentina, propiciando una disminución de la actividad industrial, un aumento del desempleo y un brusco salto de la inflación, que llegó a tasas del 7% mensual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Ansioso de lograr una distracción pública, Perón puso sobre la mesa otra idea cara a sus sentimientos nacionalistas: una propuesta para desvincular a la Argentina de la Casa de Windsor y convertir al país en una república. Se trataba de un viejo anhelo del nacionalismo hispanoparlante, que siempre había guardado recelo hacia la Corona británica por razones históricas, lingüísticas e incluso de corte religioso, ya que la exigencia legal de que el monarca británico perteneciera a la comunión anglicana tornaba controvertida su situación como jefe de Estado de un país en el que casi el 60% de su población se declaraba católico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;El debate que se desató entre los sectores monarquistas (principalmente angloparlantes pero con un importante componente hispanoparlante) y los partidarios de una república constitucional (predominantemente hispanoparlantes de clases media y baja, aunque había una respetable cantidad de angloparlantes de tendencia liberal) dominó buena parte de los últimos meses de 1955 y de los primeros de 1956, mientras Perón ideaba formas de resucitar su alicaído gobierno y enfrentar las tensiones que surgían en la sociedad argentina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Pero ni siquiera el debate sobre la conveniencia de transformar a la Argentina en una república pudo detener la ola de descontento que sobrevino en 1956 al empeorar la situación económica y salir a la luz nuevos escándalos gubernamentales. En medio del descontento estalló una nueva señal de alarma cuando varios sindicatos del sector industrial protagonizaron una huelga en Buenos Aires, White Bay y Córdoba; era la primera vez en la historia argentina que los sindicatos desafiaban abiertamente a la conducción del Partido Laborista con un paro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En cuestión de pocos años, e incluso de meses, un gobierno que se perfilaba como arrollador e incontenible en su empuje se encontró acorralado y a la defensiva ante una sociedad conflictiva, una política en creciente tensión, una economía en estado crítico y una opinión pública cada vez más adversa. Aunque se barajaron tantas explicaciones para este sorprendente declive como opiniones hay sobre Perón, tal vez la más adecuada fue la que hizo Arturo Frondizi, por entonces un prominente parlamentario del Partido Cívico: “No sabremos nunca si Perón era un militar que no pudo adaptarse a la política, un supino incompetente, un genio incomprendido o un aspirante a tirano, pero lo que si tenemos perfectamente claro es que, sea lo que fuere que quería hacer, lo quiso hacer demasiado rápido”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Continúa el próximo jueves...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-3781466464370822184?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/3781466464370822184/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=3781466464370822184&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3781466464370822184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3781466464370822184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_19.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 14)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-2703435432258824152</id><published>2011-12-17T14:50:00.002-03:00</published><updated>2011-12-17T14:52:29.073-03:00</updated><title type='text'>Los perros se parecen a sus dueños</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya sé que esto caería dentro de la categoría de las perogrulladas, pero en estos días estuve cayendo en la cuenta de cuánto se parecen los Estados a las clases de personas que detentan el poder a lo largo de la historia. Acepto sus chocolates por la noticia, pero no muchos que todavía tengo que pasar las Fiestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongámoslo así; en la antigüedad, aquellas naciones gobernadas por una élite guerrera eran más bien un Ejército con un aparato estatal que lo abastecía y le cumplía las tareas administrativas, y el principal negocio de estas naciones era el expansionismo armado. Quizás el más claro ejemplo de esto sea el Imperio Romano, que en la práctica terminó siendo no ya una dictadura militar (que es algo transitorio y excepcional) sino una verdadera estratocracia, es decir, un sistema político en donde el poder estaba en manos de los jefes militares. A tal punto es esto que la traducción más apropiada para el término que nos legaron para definir al líder del imperio, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;imperator&lt;/span&gt;, es "comandante en jefe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O veamos sino las teocracias: no son más que un culto con poder político, en donde las decisiones políticas y las acciones de gobierno tienen menos que ver con cuestiones administrativas o de gestión que con nebulosas interpretaciones de la voluntad de la deidad de turno. Su expansionismo, si existe y es muy probable que así sea, está no tan orientado a la conquista de los territorios sino a la de los corazones y mentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasando a las grandes potencias mercantiles de los siglos XVI a XIX, nos encontramos con Estados que en la práctica no eran más que vendedores excepcionalmente agresivos de sus productos e intereses comerciales, al menos hasta que decidieron que no venía mal una buena dosis de expansionismo territorial. Más que en los franceses o en los británicos (cuyas colonias empezaron como factorías), pienso más en los holandeses o en los portugueses, países de comerciantes si los hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni qué hablar de los regímenes totalitarios de partido único, sean inaceptables para la corrección política como el nacionalsocialismo o el fascismo o "perdonables" para la progresía como los sistemas comunistas. Nada importa más en estos sistemas, nada es tan eficiente, nada es tan vital, como el aparato de control y represión que construyen para uniformar el pensamiento y la opinión, para infiltrar cada aspecto de la vida individual y social y pervertirlo al servicio del Partido, para poner al líder o a la ideología de turno al tope de la pirámide de lealtades y afectos de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora muy bien, pero ahora apliquemos todo esto a las democracias occidentales de corte moderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convengamos que la idea de base de las repúblicas democráticas es admirable: crear un régimen en donde todos los habitantes sean iguales ante la ley y en donde el criterio para gobernar no sea algo basado en principios hereditarios, teocráticos, comerciales o en la fuerza bruta misma, sino en la razón y el sentido común compartido por la mayor parte posible de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es la degeneración que hemos estado experimentando, quizás más acá en la Argentina y en Sudamérica que en otros lados, pero ciertamente extendida por todo el mundo occidental. Esa visión racional que mencioné en el párrafo anterior pasó a convertirse en un verdadero pacto suicida entre una sociedad caprichosa, vaga y deseosa de ser mantenida en sus fantasías y caprichos a como dé lugar, y una clase dirigente que sabe que el camino al éxito pasa por decirle al vulgo lo que éste quiere oír, por recompensar con subsidios y prebendas convenientemente a aquellos que vienen a adornarlos, y por manejar bien el arte de ser la nada misma para después poder dar la impresión de ser todo para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tenemos derecho a sorprendernos entonces de que los Estados democráticos modernos sean masas disfuncionales de burocracias obesas e inútiles que no hacen más que cuidar las quintitas de los acomodados de siempre, y que no sean capaces de actuar de otra forma que no sea repartiendo prebendas y perpetuando la ilusión insostenible de que se puede vivir de arriba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nos podemos sorprender de que siendo el principal criterio para llegar al poder la habilidad de caerle bien al vulgo, nuestras elites dirigentes sean incapaces de tomar decisiones difíciles que les hagan perder popularidad y prefieran siempre esconder el problema para que le explote a otro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nos tenemos que dar por sorprendidos de que en Estados en donde se privilegia "la toma de decisiones políticas" por sobre la habilidad o la competencia, las políticas que se pongan en marcha sean de una incompetencia supina y criminal, sea acá, en los Estados Unidos Obamistas o en la Unión Catástrofeuropea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elegimos demagogos; no tenemos derecho a quejarnos de que el resultado sea demagogia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, son cosas en que me puse a pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, también pensé un rato sobre esta maratón legislativa en la que vive nuestro Congreso de rascabolas y que nos desayuna con las noticias de leyes próximas a ser aprobadas que establecen controles al papel de diarios y una redefinición tan vaga de lo que constituye "terrorismo" (me mata sobre todo la parte que dice que es terrorismo cuando se quiere obligar a que el gobierno haga o deje de hacer algo) que prácticamente cualquier cosa cae en la volada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que tengo para decir al respecto es que el pueblo argentino decidió en el referéndum cotidiano de la vida que la libertad y la ley no valen un escroto y que de nada sirve insistir en el valor de esos principios, porque como siempre suele suceder, recién van a descubrir su importancia y su valor cuando la Argentina los haya perdido por el simple expediente de no haber sabido ni merecerlos ni custodiarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que este futuro del 54% sea con felicidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-2703435432258824152?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/2703435432258824152/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=2703435432258824152&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2703435432258824152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2703435432258824152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/los-perros-se-parecen-sus-duenos.html' title='Los perros se parecen a sus dueños'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-274267174075168449</id><published>2011-12-15T00:03:00.000-03:00</published><updated>2011-12-15T00:05:19.452-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 13)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;13. Posguerra (1945-1951) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En una conferencia llevada a cabo en Mandeville Hall tres días después del anuncio del llamado a elecciones anticipadas, los principales líderes partidarios del país acordaron poner fin a la Coalición Nacional que los había unido desde 1930. Este segundo anuncio no provocó mayores inquietudes en la sociedad argentina, que al igual que el resto del mundo estaba todavía viviendo la euforia del fin de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la campaña, que se llevó a cabo con inusual calma, los partidos políticos hicieron hincapié en sus planes para devolver a la Argentina a la normalidad y adaptar las fuerzas nacionales empleadas para la guerra a los desafíos que exigía la paz reconquistada. Aunque la Coalición Nacional ya había sido disuelta, los distintos partidos acordaron poner en práctica ciertos principios comunes para el “retorno a la normalidad”, en particular en lo referido a la desmovilización militar e industrial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por asociación con la figura de Christopher Glover, el Partido Nacional obtuvo una mayoría propia en la Cámara de Representantes y ungió a su nuevo líder y antiguo Ministro de Industria Nacional, Harold Townsend, como Primer Ministro. El Partido Cívico se convirtió en la oposición oficial, mientras que conservadores y laboristas alcanzaban una virtual paridad en cantidad de escaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de Townsend anunció entonces su plan de “retorno a la normalidad”. Un complejo cronograma de desmovilización elaborado por el Ministerio de Guerra y Marina preveía el retorno a un nivel de fuerza correspondiente a las necesidades nacionales en tiempo de paz, en base al cual los conscriptos serían dados de baja del servicio paulatinamente de acuerdo a su edad y tiempo en servicio, y los regimientos de reserva que habían sido movilizados volverían a su situación previa. Se les dio prioridad especial a aquellos miembros de las fuerzas armadas que por sus capacidades y educación serían vitales para la reconversión nacional a una economía de paz. Al cabo de ocho meses, casi setecientos mil argentinos volvieron a la vida civil, dejando a las fuerzas armadas con un total combinado de ciento cincuenta mil efectivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la estructura de tiempos de paz de las Fuerzas Armadas, la misma puso énfasis en las capacidades que requería la Real Armada Argentina para controlar las aguas en torno al Cono Sur y el Pasaje de Drake, y garantizar la protección de las vitales vías de comunicación marítima de las que dependía el comercio exterior del país y el respaldo logístico y material de las tropas argentinas estacionadas en el Viejo Continente en caso de que la incipiente “guerra fría” entre Occidente y la Unión Soviética se tornara caliente. Aunque la vasta flota de tiempos de guerra pronto fue reducida, lo que quedó fue una fuerza cohesionada, profesional y tecnificada centrada en dos portaaviones ligeros y capaz de hacer valer su peso en el Atlántico Sur sin el cada vez más tenue apoyo de la Royal Navy británica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se descuidó al Ejército, que abandonó su tradicional concepto de milicia territorial complementaria del Ejército Británico para convertirse en una verdadera fuerza profesional con abundancia de medios blindados y mecanizados, aprovechando las lecciones duramente aprendidas durante la guerra, mientras que la Fuerza Aérea aprovechó el auge de la propulsión a chorro para reinventarse como una fuerza militar altamente capacitada en misiones de apoyo a las fuerzas de tierra, transporte estratégico y defensa aérea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desmovilización económica se realizó a través de devoluciones de los materiales y propiedades incautados para usos militares, de la venta de propiedades y bienes adquiridos y producidos para satisfacer las necesidades bélicas y de la disolución de numerosas empresas y corporaciones constituidas para ayudar al esfuerzo de guerra. A excepción del material bélico que se conservaría para el servicio militar en tiempos de paz, lo que no pudo reconvertirse para usos civiles fue puesto en reserva, vendido al extranjero como rezago o desmantelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La repentina irrupción en la fuerza laboral de los soldados desmovilizados, de los trabajadores de las antiguas industrias de guerra y de las mujeres que habían sido movilizadas para colaborar con el esfuerzo bélico provocó una verdadera revolución en la economía nacional, una que al principio amenazó con romper el delicado balance necesario para la reconversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido, el gobierno de Townsend propuso al Parlamento una ley que, en la línea de la “G.I. Bill” norteamericana, garantizara a los militares desmovilizados el acceso a la educación universitaria o técnica de su elección y un seguro de desempleo de un año máximo de duración. Esta norma, junto al plan nacional de viviendas que aprobó el Parlamento, demostró su validez rápidamente, ya que en los años inmediatamente posteriores a la guerra se produjo una explosión demográfica que convirtió a una gran cantidad de los desmovilizados en padres de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia diplomática, Townsend dio un fuerte apoyo a las Naciones Unidas al tiempo que propiciaba la colaboración militar de la Argentina en la ocupación de Alemania y Japón. Además, este gobierno dio comienzo a un gran viraje en la política exterior argentina, al perseguir una relación cercana y cooperativa con la gran potencia emergente de la guerra, los Estados Unidos, en detrimento de los lazos históricos de la Argentina con el Reino Unido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de estos lineamientos políticos, la Argentina se convirtió en parte fundadora del naciente sistema interamericano y de la Organización de Estados Americanos, y al producirse en 1950 la invasión de Corea del Sur por sus vecinos comunistas del norte, el gobierno argentino dispuso el envío de tropas para que se integraran a las fuerzas de las Naciones Unidas en la península coreana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de este clima de vuelta a la normalidad, ya estaban puestas las bases para un cambio significativo en la política argentina. La guerra y las medidas de posguerra habían traído aparejados cambios sociales radicales, que iban desde la irrupción incontenible de la mujer en el mundo laboral hasta la explosión de natalidad y una expansión sin precedentes de la población con educación universitaria. Por más “retorno a la normalidad” que Townsend y su gobierno impulsaran, la sociedad argentina jamás volvería a ser lo que fue hasta 1939.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos tradicionales de la sociedad argentina eran conscientes de estos cambios y comenzaron a surgir nuevos liderazgos que con mayor o menor éxito, dependiendo de las resistencias internas que debieran enfrentarse. Si bien se produjo entre 1948 y 1950 un recambio generacional significativo en todos los partidos políticos, en ninguno de ellos fue tan estruendoso como en el Partido Laborista, quien encontró por primera vez a un líder tanto carismático y movilizador como capaz de ganarse el apoyo de otros sectores además de los que tradicionalmente seguían al partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A primera vista, nada tenía que hacer en la dirigencia del Partido Laborista un militar retirado; las fuerzas militares eran vistas por el laborismo clásico como herramientas opresoras de la burguesía, mientras que si había un partido al que los militares argentinos veían con recelo, era el mismísimo laborismo. Sin embargo, nadie pudo intuir lo que ocurriría en las elecciones internas del laborismo que se celebraron a fines de 1948.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas internas se enfrentó a la hasta entonces todopoderosa línea de Henry Dickmann una nueva agrupación cuyos fundadores eran en su mayoría antiguos militantes del Partido Cívico desencantados con la Coalición Nacional, pero cuyo personaje más llamativo y relevante era el brigadier Juan Sebastián Perón, recientemente retirado del Ejército Argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perón era un nombre familiar para la sociedad argentina por sus hazañas en la Segunda Guerra Mundial, primero al frente del tercer batallón del Real Regimiento Argentino y luego como comandante de la Quinta Brigada de la FEA en el frente italiano, destacándose particularmente durante los brutales combates de Monte Cassino. Aunque la guerra consagró a muchos líderes militares en el imaginario público, Perón era uno de los pocos que podía presumir de haber combatido en el frente en lugar de dirigir la guerra desde un cuartel general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su retorno a la Argentina, Perón fue destinado como representante militar del plan de desmovilización, para lo cual debió visitar prácticamente cada acantonamiento de tropas argentinas disperso por el mundo e informar a los miembros de las Fuerzas Armadas sobre las medidas que el gobierno había tomado para facilitar su reinserción en la vida civil. Fue en cumplimiento de estas tareas que Perón se convirtió en el rostro visible de la vida que les esperaba a los cientos de miles de argentinos de uniforme que serían desmovilizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus posibilidades de ascenso reducidas a causa de la vasta reducción de las Fuerzas Armadas a niveles apropiados para una situación de paz, el brigadier Perón pasó a retiro en 1948 e inmediatamente entró en contacto con figuras del Partido Cívico. A pesar de su imagen favorable, Perón no logró hacer pie en el partido tradicional de la comunidad hispanoparlante, que por entonces experimentaba una feroz lucha interna motivada en parte por el legado de la Coalición Nacional. Sin desanimarse, Perón reunió en torno suyo a muchos jóvenes descontentos del Partido Cívico y los condujo a la disputa interna del Partido Laborista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las internas laboristas Perón obtuvo un triunfo resonante y completamente inesperado, que muchos atribuyeron a su perfil como héroe de guerra, a su presencia pública y a su cercano vínculo con los cientos de miles de combatientes desmovilizados, lo que contrastaba con el tradicional liderazgo laborista que encarnaba el anciano líder Henry Dickmann.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Perón al frente, el Partido Laborista dio un giro copernicano en su plataforma política. Atrás quedaron las antiguas proclamas socialistas, reemplazadas por un discurso ajustado a la clase media que surgía de la posguerra, y la histórica afinidad con la Unión Soviética, país hacia el que Perón y los “jóvenes turcos” que lo rodeaban sentían una profunda desconfianza. La ideología personal de Perón era más nebulosa y presentaba un pragmatismo feroz, pero en líneas generales tenía reminiscencias del ideario de Juan Manuel de Rosas: nacionalismo hispanoparlante (aunque atemperado considerablemente), tradicionalismo católico, una concepción estatista de la economía e ideas de corte más norteamericano que británico en lo político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier forma, el nuevo rostro que Perón logró imprimirle al laborismo y su carisma personal fueron determinantes para que el partido prácticamente duplicara su caudal de votos en las elecciones generales de 1949. En esos comicios el laborismo continuó ocupando el tercer lugar, pero estaba a sólo ocho escaños del Partido Cívico y había logrado impedir que el Partido Nacional obtuviera una mayoría por derecho propio, lo que forzó al nuevo líder nacional, Geoffrey O’Donnal, a labrar una difícil alianza con el Partido Conservador para poder convertirse en Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gestión de O’Donnal estuvo plagada de problemas desde el primer día. No sólo debía enfrentar a la formidable presencia de Perón en la oposición, sino que su propia coalición con los conservadores se vio dificultada por la reticencia de estos últimos hacia las políticas sociales puestas en marcha por el gobierno de Townsend. Las arduas negociaciones para la conformación del gabinete fueron sólo el comienzo de una compleja y difícil relación entre los dos socios de la coalición de gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue por decisión de O’Donnal que la Argentina envió tropas a la guerra de Corea, lo que Perón aprovechó para presentar al Primer Ministro como un belicista que no comprendía el deseo de paz de la sociedad argentina tras la Segunda Guerra Mundial, y mostrar al laborismo como un partido adecuado a los anhelos de la generación de posguerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno del Partido Nacional también debió lidiar con una brusca desaceleración de la economía a comienzos de 1950, una vez que el efecto de la readaptación a una economía de tiempo de paz quedó en el pasado y se acercaba el momento de pagar los considerables empréstitos contraídos durante la guerra. Esta compleja situación, sumada a los perjuicios provocados por una tasa de inflación que se mantenía constante desde el final de la guerra, erosionó la confianza de la ciudadanía en la capacidad de gestión del Partido Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O’Donnal no sólo debió enfrentar el desafío opositor, sino también las tensiones en la alianza con los conservadores e incluso el surgimiento de liderazgos alternativos dentro de su propio partido. Conforme el equilibrio de fuerzas en la Cámara de Representantes se tornaba más inestable, el programa legislativo del gobierno de O’Donnal sufrió trabas y demoras de todo tipo, llevando la situación del gobierno a un punto insostenible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final de la breve y vertiginosa agonía de Geoffrey O’Donnal llegó el 5 de marzo de 1951 cuando, con el voto de laboristas, cívicos y numerosos nacionales y conservadores disidentes, la Cámara de Representantes rechazó un proyecto para aumentar los aranceles a las exportaciones. En una repetición de las circunstancias que llevaron a la caída del gobierno de Hipólito Irigoyen 29 años antes, O’Donnal no tuvo más alternativa que acatar la tradición constitucional que fijaba que el rechazo parlamentario a un presupuesto o a una medida impositiva equivalía a un voto de censura contra el gabinete, al que se debía responder o presentando la renuncia o disolviendo el Parlamento y llamando a nuevas elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión de O’Donnal fue disolver el Parlamento y convocar a elecciones anticipadas para el 28 de abril de 1951. La campaña de ese año fue el opuesto completo de la de 1945 y está considerada como una de las más agrias y conflictivas de la historia argentina, con ataques e idas y vueltas entre los candidatos que superaban cualquier tipo de respeto previo. Conforme se acercaba la fecha de las elecciones y crecía el laborismo, O’Donnal y el Partido Nacional actuaban con mayor nerviosismo, lo que les hizo cometer gravísimos errores como insinuar que Perón tenía simpatías nazis; en una respuesta que algunos dicen que le hizo ganar la elección y desacreditar por completo a O’Donnal, Perón mostró ante las cámaras las heridas que recibiera en Monte Cassino, explicando que los agujeros de bala eran “lo único nazi” que tenía en su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los resultados de las elecciones fueron categóricos: el Partido Nacional había quedado tercero en cantidad de bancas, mientras que los conservadores apenas pudieron mantener un tercio de los escaños previos a la elección. Aunque no obtuvo suficientes bancas para alzarse con una mayoría absoluta, el Partido Laborista de Perón podía contar con el respaldo del Partido Cívico para tener un control indiscutido de la Cámara de Representantes. En el Senado, en cambio, la relación de fuerzas era más equilibrada, lo que le daba a nacionales y conservadores la posibilidad de complicar los planes del nuevo gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 1 de mayo de 1951 el brigadier Juan Sebastián Perón fue juramentado como Primer Ministro de Argentina, convirtiéndose en el primer laborista en ocupar el máximo puesto del gobierno nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Continúa el próximo martes.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-274267174075168449?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/274267174075168449/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=274267174075168449&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/274267174075168449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/274267174075168449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_15.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 13)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-391773824040423100</id><published>2011-12-13T00:04:00.002-03:00</published><updated>2011-12-13T00:08:37.612-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 12)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;12. Argentina en la Segunda Guerra Mundial&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Al igual que las otras naciones del Imperio Británico, el Dominio de Argentina se sumó a la declaración de guerra a Alemania de manera casi inmediata. En Rosario y ante una sesión de emergencia de ambas cámaras del Parlamento, el primer ministro Christopher Glover anunció un paquete legislativo de emergencia y llamó al Partido Laborista a sumarse de manera directa a una reforzada Coalición Nacional capaz de gobernar a la Argentina “por la duración del conflicto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez Henry Dickmann no presentó mayores objeciones y aceptó la oferta de Glover, quien tras una reunión especial con el gobernador general Sir Walter Jennings y los otros líderes partidarios, asumió el 7 de septiembre de 1939 como Primer Ministro en un “Gobierno de Unidad Nacional”, conformado por dirigentes nacionales, cívicos, conservadores y laboristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera prioridad del Gobierno de Unidad Nacional fue poner al país en pie de guerra: los controles económicos que el propio Glover había liberalizado fueron reimplantados, se decretaron limitaciones al derecho de huelga y se organizó un servicio de envío de alimentos a Gran Bretaña. Si bien se dejó para otra ocasión la puesta en vigor de la conscripción militar, el Gobierno autorizó una convocatoria general para las unidades de la Milicia Nacional, mientras que con algunos regimientos selectos comenzó a organizar una “Fuerza Expedicionaria Argentina” (FEA) de aproximadamente 10.000 efectivos para combatir en Europa, además de unos cuantos pilotos para que se sumaran a los escuadrones de la Royal Air Force que defendían los cielos británicos de la Luftwaffe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tropas de la Fuerza Expedicionaria Argentina arribaron sin incidentes a Gran Bretaña y rápidamente fueron desplegadas en Francia a la espera de un ataque alemán, a excepción de un batallón que participó de la fallida campaña de Noruega. Luego de que los alemanes lanzaran su fulminante ofensiva contra Europa Occidental el 10 de mayo de 1940, efectivos argentinos participaron de la heroica pero en última instancia inútil defensa de Bélgica. A pesar de innumerables actos de valor y astucia, los contingentes argentinos debieron replegarse hacia el Canal de la Mancha y finalmente abandonar el continente en la evacuación de Dunkerque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esas no eran las únicas malas noticias que la guerra traía para la Argentina. Al igual que en la Primera Guerra Mundial, Alemania recurrió a la guerra submarina irrestricta en un intento de ahogar a Gran Bretaña y privarla de los suministros que necesitaba imperiosamente para proseguir la contienda. No tardó mucho el mando alemán en asignar algunos de sus submarinos para interceptar y hundir los mercantes que transportaban alimentos hacia Gran Bretaña, una campaña que en los primeros meses de 1940 resultó en el hundimiento de veinticinco mercantes de bandera argentina en el Atlántico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra había encontrado a la Real Armada Argentina en una pobre posición para enfrentar la amenaza submarina alemana; a excepción de dos cruceros pesados, tres livianos y siete destructores, casi toda la flota de superficie argentina consistía de pequeños torpederos costeros, más aptos para resguardar las aguas territoriales de la Argentina y virtualmente inútiles para combatir a los submarinos alemanes en el medio del Atlántico. Si bien la Argentina recibió en préstamo seis destructores de la Royal Navy y comenzó un atropellado plan de construcción de buques de escolta, la situación distó de resolverse y las pérdidas de buques mercantes continuaron acumulándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la mayor parte de 1940 y 1941 la Argentina vivió la guerra a través de las noticias de hundimientos en el Atlántico, de las proezas aéreas de sus pilotos en la feroz Batalla de Inglaterra y de las esporádicas participaciones de la FEA en las campañas de Grecia y África del Norte. Hacia el interior del país, empero, las constantes malas noticias y la dureza de la legislación de emergencia puso el clima social en una tensión creciente que requirió de todas las habilidades de Glover y sus ministros para poder sobrellevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fortuna, las amenazas de los dirigentes del ilegalizado y filonazi Partido de Acción Patriótica de llevar a la Argentina a “un baño de sangre” no pasaron de bravatas que no requirieron más que una efectiva atención policial y militar para ser neutralizadas. Del otro lado del espectro y al igual que en otros países del mundo, la abierta hostilidad del Partido Comunista y de las alas radicales del laborismo hacia la guerra terminaron cuando el 22 de junio de 1941 Alemania invadió la Unión Soviética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrada de los Estados Unidos y de Japón en el conflicto en diciembre de 1941 agregó una nueva dimensión a la participación argentina en la guerra. De pronto, la Argentina se vio encargada de controlar la única vía alternativa al Canal de Panamá que unía al Atlántico con el Pacífico, que sumada a la amenaza que representaba el poderío naval japonés imponía exigencias que la limitada flota de la Real Armada Argentina no podía satisfacer. Recurriendo a un empréstito extraordinario, el gobierno argentino encargó nuevos buques de guerra en los Estados Unidos para complementar su propio programa de construcciones navales, que ya por entonces estaba entregando los primeros nuevos navíos para enfrentar la amenaza submarina alemana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras en el frente europeo las tropas de la FEA enfrentaban a Alemania en donde fuera necesario, en tanto que las fuerzas navales argentinas se esforzaban para proteger el comercio marítimo y vigilar el pasaje de Drake, el gobierno preparó una colaboración adicional para el frente del Pacífico. Un nuevo contingente de 8.000 soldados principalmente procedentes de los regimientos mesopotámicos, paraguayos y misioneros, el llamado “Cuerpo Argentino del Pacífico”, fue embarcado con destino a Australia para ayudar en la defensa del hermano dominio británico en el caso de una invasión japonesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque esta invasión nunca se produjo, las tropas del CAP participaron junto a las fuerzas aliadas en algunos de los combates más duros del frente del Pacífico, entre ellos las campañas de Guadalcanal y de Birmania. Por su parte y a pesar de las exigencias a las que era sometida, la Real Armada Argentina despachó una fuerza de seis buques de guerra para que se integrara a las fuerzas navales aliadas en el Pacífico y combatiera a la Armada Imperial Japonesa en los duros enfrentamientos navales en el Pacífico Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1942 fue el último año en el que los alemanes tuvieron rienda suelta en el Atlántico Sur, ya que para ese entonces el programa de construcciones domésticas y en el extranjero de la Real Armada Argentina estaba entregando buques suficientes para garantizar la seguridad del comercio marítimo y de las aguas territoriales argentinas. Con la colaboración norteamericana y británica, la Argentina montó en la isla Ascensión una base militar para el patrullaje marítimo y la cacería antisubmarina, desde la cual se montaron operaciones que para fines de 1942 ayudaron a reducir la actividad naval alemana en el Atlántico Sur a una ínfima expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La participación argentina fue esencial para alinear a Sudamérica tras la causa aliada y ayudar a que entre 1940 y 1944 Chile, Colombia, Venezuela, Mirandia, Perú y Brasil declararan la guerra al Eje. Atacama, en cambio, requirió de presiones sutiles e incluso abiertas; sólo la amenaza de una intervención militar argentina ayudó a prevenir que un grupo de militares germanófilos dieran un golpe de Estado contra el gobierno del presidente Robustiano Patrón Costas en mayo de 1944, y fueron los mensajes indirectos sobre el potencial aislamiento internacional que enfrentaría si persistía en su neutralidad los que convencieron al gobierno atacameño de declarar la guerra a los países del Eje en diciembre de ese mismo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de un año de relativa estabilidad en lo que hizo a la participación argentina en el conflicto, 1944 trajo nuevas exigencias para el esfuerzo bélico nacional, en particular con el envío de tropas al frente italiano y a Gran Bretaña para la proyectada invasión de Francia. Consciente de que esas exigencias ya estaban llegando a un punto en el que las capacidades militares existentes eran insuficientes, el gobierno de Glover propuso al Parlamento la reimplantación del servicio militar obligatorio, que fue aprobado el 13 de enero de 1944.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que en la guerra anterior, la conscripción provocó un gran cimbronazo en la sociedad argentina. Los sectores hispanoparlantes de la sociedad, cuyo nacionalismo se había adormecido luego de los años de gobierno del Partido Cívico y de la Coalición, volvieron a hacer sentir su descontento hacia lo que consideraban “una guerra británica”. Sin embargo, en esta oportunidad los disturbios no alcanzaron la gravedad de los de 1916 y pudieron ser contenidos con poco derramamiento de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las protestas y del modesto vendaval político, la conscripción se puso en marcha y los primeros regimientos de conscriptos fueron enviados a Gran Bretaña en mayo de 1944, justo a tiempo para participar del desembarco en Normandía junto a los otros efectivos de la FEA. Durante el resto de la campaña occidental, las tropas argentinas se destacaron en varios combates librados contra las fuerzas alemanas tanto en Francia como en Bélgica, siendo especialmente notoria la contribución de la 3ra Brigada Blindada de la FEA en la defensa ante la contraofensiva alemana en las Ardenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el frente del Pacífico, el CPA continuó su lucha contra los japoneses en Birmania y en algunas otras operaciones menores, aunque la mayor contribución argentina a la guerra estuvo a cargo de la Real Armada Argentina, que pudo enviar más buques a las flotas aliadas una vez que se pudo poner bajo control a la amenaza submarina alemana y brindar seguridad al transporte marítimo en el Atlántico. Los buques de la Real Armada Argentina estuvieron incorporados a las fuerzas navales aliadas y combatieron en las batallas del Mar de las Filipinas y del Golfo de Leyte, entre otras acciones libradas contra los japoneses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rendición de Alemania en mayo de 1945 y la posterior capitulación japonesa en agosto de ese año encontró a la Argentina convertida en la mayor potencia militar de América del Sur, con casi 500.000 soldados en Europa y Asia, una Armada de alrededor de 120 buques de combate y auxiliares dispersos en las flotas aliadas del Atlántico, del Pacífico y del Mediterráneo, y una Fuerza Aérea con casi dos mil aeronaves. La guerra tuvo un costo significativo de vidas para el joven país, con 38.000 muertes tanto militares como civiles durante los seis años de conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producida la rendición final de las potencias del Eje, la Argentina comenzó un importante esfuerzo para repatriar a sus combatientes, desmovilizar a los ejércitos que no participarían de la ocupación de Alemania y Japón y devolver a sus fuerzas militares a una postura de tiempos de paz, como parte de la vuelta a la normalidad tras el mayor conflicto bélico de la Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un memorable discurso transmitido el 5 de septiembre de 1945, al cumplirse el sexto aniversario de la entrada argentina en la guerra, el primer ministro Glover comunicó a la población que su gobierno había aceptado ser uno de los miembros fundadores de la nueva Organización de las Naciones Unidas y delineó una política de “involucramiento” de la Argentina en los asuntos mundiales. Pero esas noticias palidecieron ante el sorpresivo anuncio de que se celebrarían elecciones generales anticipadas en noviembre de ese mismo año, seis meses antes de lo previsto, en las que Glover se abstendría de participar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Continúa el próximo jueves...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-391773824040423100?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/391773824040423100/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=391773824040423100&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/391773824040423100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/391773824040423100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_13.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 12)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-1916043778179319218</id><published>2011-12-10T14:08:00.000-03:00</published><updated>2011-12-10T14:09:02.803-03:00</updated><title type='text'>Yegua 2.0</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acaba de terminar el discurso con el que la Perra asumió su nuevo mandato de cuatro años al frente del Latrocinio Nacional, y aún con la experiencia de los cuatro años anteriores, me cuesta recordar un mensaje que se pareciera tanto al orgasmo fingido de Meg Ryan en "Cuando Harry conoció a Sally".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En serio lo digo, fue una perorata masturbatoria y orgásmica, tanto para ella como para la claque aplaudidora y cantadora de cantitos, que incluía a los senadores y diputados fielmente atornillados en sus bancas, a los gobernadores que ponían cara de felicidad para que no les cortaran el chorro, a los ministros que festejaban cada una de las forreadas que les pegaba la Perra, y a los pendex que forman parte del programa de jóvenes profesionales de La Cámpora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Perra no se privó de nada: su gobierno no sólo fue el más exitoso de la historia argentina/de los últimos doscientos años/que se tenga memoria (tachar lo que no corresponda al caso) sino que ella misma estuvo en la vanguardia del pensamiento humano en materia sociopolíticoeconómicointelectual, prediciendo acertadamente desde "aquella banca de diputada que ocupé en su momento" todo lo que iba a pasar en este país y poniéndose del lado de la Historia aún a costa de sufrir las mezquindades y pequeñeces de quienes no supieron apreciarla. Qué fortuna que tenemos, señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que no ignoró que hubo problemas durante el Camelot que vivimos desde que comenzó la era de Él y de Ella. Obviamente, eso sí, la culpa de todo la tienen "las corporaciones". Fueron ellas, las muy malas malas feas caca pis, las que le inventaron el conflicto del campo y las corridas bancarias, todo con tal de hacerla cambiar de opinión. Mala gente, che. De todas formas ella se vengó de cada uno, de los opositores, de los medios, de las corporaciones, de todos, mediante el fácil expediente de basurearlos desde un lugar al que no se le puede responder por el mismo protocolo y decencia del que carece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No faltaron las clases: al resto del mundo por los problemas económicos, a los que no la saben comprender, incluso a los sindicalistas, a los que les recordó que la tan mentada Constitución peronista del '49 no contemplaba el derecho de huelga. Entre nos, me parece que la hubris la está devorando a esta mujer... no se forrea al Pocho en público y por cadena nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueh, para qué los voy a seguir aburriendo. Fue lo mismo que cada discursito de ella, sólo que un 54% peor. En fin, a bancarla que no merecemos otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente cuando arranca un gobierno nuevo trago saliva y le deseo la mejor de las suertes por el bien del país. En este caso, la pedantería grosera y autocongratulatoria de esta mujer me impide dar ese paso, por lo que me voy a limitar a decirle que le aproveche y que lo disfrute mientras le dure. Los aplausos y los festejos de los chupamedias rara vez duran para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-1916043778179319218?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/1916043778179319218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=1916043778179319218&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1916043778179319218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1916043778179319218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/yegua-20.html' title='Yegua 2.0'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8521111187424770983</id><published>2011-12-08T02:26:00.001-03:00</published><updated>2011-12-08T02:28:26.873-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 11)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;11. La Coalición Nacional (1930-1945) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El llamado público que el Gobernador General Edrington hizo a pedido del Primer Ministro Marcelo de Alvear para unir a los principales partidos de la Argentina en un gobierno de unidad nacional provocó cimbronazos en el mundo político del país. Mientras en el seno del Partido Cívico se sucedían los cruces entre los dirigentes que defendían la propuesta de Alvear y los que no querían abrir el gobierno a la participación opositora, en los otros grandes partidos se dio un debate similar entre los que argumentaban que era un deber patriótico colaborar con el gobierno en una hora de crisis y los que creían que era preferible dejar que Alvear y los cívicos sobrellevaran el costo de la crisis en sus propias espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate trascendió las fronteras de los partidos y adquirió por momentos una virulencia pocas veces vista, pero tras unas cuantas semanas de deliberaciones internas y de escaramuzas fomentadas por dirigentes que veían la oportunidad de asumir los liderazgos partidarios, se logró un consenso en los partidos Nacional y Conservador. El 15 de marzo de 1930 Julio Bautista Roca (hijo) y Clive Whitfield, líderes de los partidos Nacional y Conservador respectivamente, anunciaron conjuntamente el consentimiento de sus partidos para integrarse a la coalición solicitada por Alvear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el laborismo tuvo lugar el mismo debate pero se impuso la posición contraria luego de que los sindicatos hicieran valer su peso en el seno del congreso partidario. Al día siguiente del anuncio de Roca y Whitfield, el nuevo líder laborista tras el fallecimiento de J. B. Moreau, Henry Dickmann, declinó en nombre del Partido Laborista acceder a la solicitud de sumarse a la coalición nacional, aunque aseguró que su partido no obstruiría las medidas del gobierno de coalición “en tanto no perjudicaran a los trabajadores más que lo que la crisis lo está haciendo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las negociaciones entre Alvear, Roca y Whitfield salió como resultado el llamado “Acuerdo de Mandeville Hall”, llamado así por la residencia oficial del Gobernador General en Rosario, por el cual el gobierno se comprometía a llamar a elecciones antes del 30 de junio de 1930, quedando el cargo de Primer Ministro en manos del partido con más escaños y las carteras del gabinete distribuidas entre todos los partidos miembros de la coalición de acuerdo con la cantidad de bancas que obtuvieran en la Cámara de Representantes. Además, los partidos se comprometían a sostener al Gobierno durante un período parlamentario completo de cinco años, dejando el debate de la continuidad o disolución de la coalición para después de unas elecciones generales previstas para 1936.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado a conocer el acuerdo, el primer “Gobierno de Coalición Nacional” fue inaugurado oficialmente el 1 de abril de 1930 y tendría a Alvear como Primer Ministro, secundado por Roca y Whitfield en las estratégicas carteras de Finanzas y Asuntos Exteriores y con las otras carteras repartidas entre cívicos, nacionales y conservadores según su proporción en la Cámara de Representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en un principio el nuevo gobierno procuró sobrellevar la crisis y la inevitable reestructuración económica que sobrevendría, el grado de urgencia que empezaron a adquirir los numerosos problemas sociales que provocó el derrumbe económico obligaron bien pronto a los miembros de la coalición a consentir medidas de acción social y atención de emergencia, como pensiones de desempleo y programas de alimentación, como parte de un plan de emergencia nacional con miras a la normalización del país. Sin embargo, la salida de la depresión insumiría muchos años más, sin que volviera a vivirse el espíritu de los prósperos años veinte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera crisis del gobierno llegó en septiembre de 1930 cuando Alvear sufrió un ataque cardíaco que lo mantuvo en una delicada situación por algunas semanas. Si bien Alvear pudo recuperarse, un estudio médico arrojó la conclusión terminante de que no podía continuar con su ritmo de vida y con sus actividades sin arriesgarse a un segundo y posiblemente fatal infarto. A regañadientes, Alvear accedió a dejar el cargo tras ocho años de gobierno y nombrar a su histórico rival en el Partido Cívico, Lisandro de la Torre, como Primer Ministro interino y líder del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien fue juramentado en el cargo, de la Torre debió enfrentar a los otros socios de la Coalición Nacional, quienes le plantearon que debía continuar con el llamado a elecciones para 1931 tal como estaba acordado, a lo que el Primer Ministro interino debió acceder en interés de no crear una crisis política que empeorara la compleja situación económica y social del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante su interinato, de la Torre continuó con las políticas heredadas de Alvear y consensuadas con la Coalición Nacional. Al margen de varias acciones tendientes a erradicar los focos de corrupción en el seno del gobierno federal, la mayor medida que de la Torre tomó durante el período en que se mantuvo al frente del gobierno, una que él mismo había impulsado durante su paso por el gabinete de Alvear, fue la proclamación del castellano como idioma oficial del país en pie de igualdad con el inglés. A pesar de ciertas reticencias del Partido Conservador, la nueva Ley de Idiomas Oficiales fue aprobada por el Parlamento y recibió el asentimiento del gobernador general el 18 de noviembre de 1930.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las elecciones generales se celebraron finalmente el 22 de junio de 1931; sus resultados colocaron al Partido Nacional a cinco escaños de obtener una mayoría propia, seguido por el Partido Cívico y por el laborismo, mientras que los conservadores quedaban en un cuarto lugar y otros partidos considerados como extremistas, como el Partido Comunista (tres bancas) y el Partido de Acción Patriótica (dos bancas) consiguieron ingresar por primera vez a la Cámara de Representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cumplimiento con los términos del Acuerdo de Mandeville Hall, Julio B. Roca (hijo) asumió como Primer Ministro el 25 de junio de 1931, al frente de un gabinete en el que la mitad de los ministros pertenecían a su Partido Nacional y la otra mitad estaba repartida entre cívicos y conservadores. En su primera alocución al Parlamento, Roca prometió proseguir con las políticas consensuadas por la Coalición y puso a consideración de ambas Cámaras un vasto programa de obras públicas para movilizar todos los recursos nacionales en pos de la recuperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una aprobación parlamentaria que incluyó a los laboristas a pesar de no estar éstos dentro de la Coalición, Roca puso en marcha su plan de obras públicas. Los emprendimientos iniciados incluían una serie de represas hidroeléctricas sobre los ríos Colorado y Negro construidas bajo los auspicios de la flamante Corporación Nacional de Energía Eléctrica, una red de autopistas asfaltadas entre las principales ciudades y capitales provinciales, la renovación y expansión del tendido ferroviario, además de muchas otras obras destinadas a hacer uso de todas las capacidades ociosas del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política exterior del Gobierno de la Coalición Nacional gozó de una mayor autonomía que pudo ser combinada con una mejor relación con Londres. El anhelo nacional de independencia había obtenido un fuerte impulso el 11 de diciembre de 1931 cuando, cumpliendo con lo previamente acordado en la Conferencia Imperial de 1930, el Parlamento británico promulgó el llamado “Estatuto de Westminster”, por el cual el Reino Unido reconocía a la Argentina y a los otros dominios imperiales de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Sudáfrica y Terranova la plena igualdad legislativa y renunciaba a cualquier facultad legislativa sobre los asuntos internos de dichos países. Aún siendo parte formal del Imperio Británico, la Argentina se había vuelto prácticamente independiente para dirigir su destino nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva relación política se trasladó al campo económico en la Conferencia Económica del Imperio Británico, celebrada en la capital canadiense de Ottawa entre julio y agosto de 1932. En dicha conferencia, el Reino Unido y sus dominios y colonias acordaron abandonar los intentos de mantener el patrón oro para sus monedas, como así establecer un sistema de preferencias arancelarias y tarifas bajas que beneficiarían a su comercio mutuo en detrimento del comercio con actores externos al Imperio Británico, y adoptar ideas de corte keynesiano para sus planes de recuperación económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia económica el nuevo gobierno emprendió una política para estabilizar el valor del dólar argentino y contener la ola inflacionaria, mientras que dio un fuerte impulso a la exportación agropecuaria e industrial con el fin de incorporar divisas que sirvieran de respaldo a la moneda nacional. Aunque hubo resistencia en las provincias rurales a las políticas intervencionistas del gobierno, las mismas pudieron ser aplicadas bajo la condición de que tendrían una vigencia limitada que sólo podría ser renovada por el nuevo Parlamento después de las elecciones de 1936.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se aumentaron las medidas de asistencia social para paliar el hambre y los problemas de salud que se multiplicaron como consecuencia de la depresión, mientras que la pensión de desempleo se incorporó en un nuevo programa federal de empleo que logró en el lapso de dos años reducir la desocupación a casi la mitad de lo que había llegado a alcanzar en su punto máximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque los partidos extremistas intentaron fogonear la crisis para difundir la violencia y eventualmente tomar el poder, el gobierno de la Coalición Nacional no dudó en aplicar la fuerza cuando resultaba necesario hacerlo, llegando a decretar la ley marcial en algunas de las grandes ciudades en más de una ocasión. Si bien estos incidentes terminaron en muchas ocasiones en víctimas fatales, el consenso político en torno al gobierno de la Coalición impidió que la situación se agravara y ayudó a preservar la estabilidad interna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este mantenimiento de la estabilidad doméstica, sumado a la lenta pero progresiva recuperación económica y social tras los pozos en los que había caído el país durante la Gran Depresión, llevó a los líderes políticos del país a aceptar continuar con la Coalición Nacional por otros cinco años, posponiéndose la decisión sobre la disolución o mantenimiento de aquel acuerdo extraordinario hasta las elecciones previstas para 1941. Fue así que en medio de un clima de excepcional calma en comparación con comicios anteriores, la Argentina fue a las urnas el 9 de mayo de 1936 para elegir al sucesor de Julio B. Roca (hijo), quien ya había anunciado que dejaría la conducción del Partido Nacional y por ende el cargo de Primer Ministro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez más el Partido Nacional se alzó con la mayor cantidad de escaños, por lo que su nuevo líder, Christopher Glover, fue proclamado inmediatamente como el nuevo Primer Ministro de la Argentina. Glover había sido elegido para el Parlamento en representación de la modesta circunscripción mesopotámica de Fairview, y pronto se ganó la suficiente confianza del liderazgo del Partido Nacional como para convertirse en Ministro del Interior del anterior gabinete. Su firme manejo de la seguridad doméstica del país en medio de las tensiones de la Gran Depresión le valió una reputación de tenacidad y decisión que fueron esenciales a la hora de definir al nuevo líder del mayor partido de la Coalición Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los cimbronazos de la Gran Depresión quedando lentamente en el pasado, Glover se esforzó por devolverle a la Argentina una sensación de “vuelta a la normalidad”, para lo cual dispuso una modesta liberalización de las regulaciones económicas más estrictas votadas por los anteriores gobiernos; si bien estas decisiones provocaron debates en el seno de la Coalición Nacional, Glover fue capaz de hacer valer el peso del Partido Nacional y conseguir no sólo el respaldo del Partido Conservador sino de los miembros menos ideologizados del Partido Cívico. Varios de los controles al comercio agropecuario y petrolífero fueron suavizados, mientras que el control de cambio implementado para contener la escalada inflacionaria del dólar argentino fue sustituido por una flotación más abierta de la moneda nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina tampoco estuvo exenta del enfrentamiento entre las grandes ideologías de la época. Aunque el apoyo que tenían en la sociedad era claramente minoritario y relegado a algunos sectores extremistas (aunque las alas más radicales del laborismo no ocultaban sus simpatías por el comunismo), tanto los movimientos comunistas como los grupos fascistas hicieron sentir su presencia en el país. Sus intentos de convertir la crisis de la Gran Depresión en la antesala de una revolución habían fallado, pero eso no les impidió promover un clima de violencia y tensión que a la larga sólo podía tener un mal resultado para el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el “Verano de los Disparos” de 1937, en el que las bandas armadas de los partidos Comunista y de Acción Patriótica se enfrentaron en las calles de varias ciudades del país con un saldo de varias decenas de muertos, el gobierno de Glover intervino de manera decisiva ordenando la aplicación a nivel nacional de la Ley de Poderes de Emergencia, una norma aprobada durante la guerra de 1914-1918 que le daba al gobierno federal poderes extraordinarios para suspender las garantías civiles en caso de desórdenes domésticos. Glover también propuso a las Cámaras la prohibición del Partido Comunista y del Partido de Acción Patriótica por “amenazas a la paz doméstica”, y consiguió la aprobación parlamentaria necesaria aunque no sin una dura oposición del laborismo y de algunos elementos descontentos del Partido Cívico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las medidas de Glover, que algunos veían como draconianas, demostrarían su pleno valor en poco tiempo más. El 1 de septiembre de 1939 la Alemania de Adolf Hitler invadió Polonia con la excusa de una reivindicación territorial. Dos días después, en cumplimiento de las garantías hechas a Polonia antes de la invasión, tanto Francia como Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Segunda Guerra Mundial había estallado.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta la próxima, que será el lunes!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8521111187424770983?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8521111187424770983/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8521111187424770983&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8521111187424770983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8521111187424770983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_08.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 11)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-4482292403605129046</id><published>2011-12-06T00:39:00.003-03:00</published><updated>2011-12-06T00:47:31.591-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 10)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy vamos con la parte décima de esta historia alternativa de la Argentina, la cual dejo a continuación para consideración de quienes puedan estar interesados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Cambio de curso (1919-1930)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A su retorno a Rosario, Figueroa enfrentó un vendaval político en el Parlamento. Prácticamente todas las facciones políticas de peso en la Cámara de Representantes tenían objeciones importantes a la forma en que Figueroa había conducido los asuntos nacionales durante la guerra y a la situación económica del país, que se había resentido por las fuertes exigencias de la guerra y de los preparativos militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de estas quejas y reclamos eran notoriamente contradictorios según los partidos que las enarbolaban; mientras los nacionalistas hispanoparlantes del Partido Cívico y los representantes del Partido Laborista atacaban con estridencia al gobierno por la implantación de la conscripción, los anglófilos a ultranza del Partido Conservador y el sector más tradicional del Partido Nacional criticaban a Figueroa por no haber sabido imponerse a las circunstancias y así haber “hecho más” para ayudar a la causa aliada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El respaldo hacia el Primer Ministro, acotado únicamente a las alas más moderadas del Partido Nacional, fue insuficiente para evitar que de manera concertada los partidos opositores y los sectores disconformes del propio Partido Nacional plantearan una cuestión de confianza hacia Figueroa. En una votación que pasó a la historia como la “paradoja de Figueroa”, en un mismo acto el Parlamento ratificó la incorporación de la Argentina a la Sociedad de Naciones y censuró oficialmente a Figueroa, sin dejarle otra alternativa al Primer Ministro excepto ordenar la disolución de la Cámara de Representantes y convocar a elecciones generales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comicios del 10 de noviembre de 1919 dejaron al Partido Nacional con una pluralidad de escaños en la Cámara de Representantes, aunque superado en número por los escaños obtenidos en conjunto por los partidos Cívico y Laborista, sin que una posible alianza con los conservadores pudiera darle los números suficientes a Figueroa para continuar en el gobierno. Tras una semana de feroces negociaciones que tuvieron al país en vilo, se conoció la noticia de que los laboristas y los cívicos habían acordado formar un gobierno de coalición encabezado por Hipólito Irigoyen, el sucesor en el liderazgo del Partido Cívico luego de la muerte de Bartolomé Mitre en 1904.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Figueroa aceptó los resultados, y el 21 de noviembre de 1919 el Gobernador General de la Argentina, Sir Geoffrey Rutherford, designó oficialmente a Irigoyen como Primer Ministro de la Argentina. Por primera vez desde la Federación, el Partido Nacional se veía obligado a ceder las riendas del poder a una fuerza opositora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irigoyen era una figura polémica, aún hacia el interior de su propio partido. Era un hombre hosco y reservado, poco dado a las apariciones públicas, que había prevalecido a base de tenacidad por sobre todos sus competidores en la feroz lucha de poder posterior a la muerte de Mitre, y que era visto con inquietud por la comunidad angloparlante por ser el hijo de uno de los insurrectos de Rosas. Lo poco que se conocía de su ideario versaba sobre la búsqueda de una mayor autonomía nacional respecto de Londres y una “reafirmación” del papel de los hispanoparlantes en la vida política, económica y cultural del país, además de una política económica de corte vagamente estatista y de ciertas concesiones a los sectores trabajadores que podían intuirse a partir de la alianza entre cívicos y laboristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas ideas fueron llevadas a la práctica casi de inmediato. La agenda parlamentaria de los primeros meses del gobierno de Irigoyen estuvo cargada de decisiones históricas para la Argentina; en rápida sucesión y a lo largo de ocho meses, el gobierno logró la aprobación de proyectos de legislación que establecían el sufragio femenino, protecciones legales a los trabajadores rurales e industriales, y la enseñanza obligatoria del inglés y del castellano en todas las escuelas públicas de Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, Irigoyen aprovechó el descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo en Tehuelchia para establecer una empresa petrolífera estatal, adquirió para el gobierno federal acciones en algunas compañías de servicios públicos en Rosario, Córdoba y Buenos Aires y dispuso la creación de una línea marítima nacional a partir de los buques mercantes alemanes incautados durante la guerra, mientras que en política militar ordenó suspender la conscripción en las filas del rebautizado “Ejército Argentino” y cancelar algunos de los planes de construcción naval que la Real Armada Argentina estaba llevando a cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación con Londres se volvió tirante por momentos. Si bien jamás avanzó con los planes de reforma constitucional que algunas voces más radicales de su coalición le reclamaban, el gobierno de Irigoyen hizo todo lo posible por diferenciarse de Londres en política exterior y darle a la Argentina “su propia y distintiva voz en los asuntos del mundo”. Entre los momentos más polémicos y de mayor tensión entre Rosario y Londres a raíz de esta política estuvieron el recibimiento oficial al Mahatma Gandhi en el Parlamento durante la visita que el líder indio hizo a la Argentina en 1920 y las fuertes críticas que el propio Irigoyen formuló a la política británica respecto de la República de Weimar y sus obligaciones de posguerra durante una visita oficial a Londres ese mismo año, que desencadenaron una fallida moción de censura en la Cámara de Representantes impulsada por los partidos Nacional y Conservador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el gran trauma del gobierno de Irigoyen estaría dado por los conflictos sindicales y sociales. El derrocamiento del zar Nicolás II y el surgimiento de un gobierno comunista en el antiguo Imperio Ruso habían puesto en ebullición a los movimientos sociales de todo el mundo y la Argentina no era la excepción. Aunque el Partido Laborista había tenido un éxito histórico en mantener tranquilos a los sectores sindicales y en pacificar las relaciones sociales en el país, pronto el socio menor de la coalición de gobierno se encontró con facciones radicalizadas que no aceptaban su dominio político del movimiento de los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la economía global y nacional se recuperaba de la guerra, las tensiones sociales llegaron a un punto de quiebre en las principales ciudades industriales de la Argentina. A comienzos de diciembre de 1920 una serie de reclamos por parte de los trabajadores del cinturón industrial de Buenos Aires desencadenó una violenta huelga general que convirtió a la ciudad en un verdadero campo de batalla y que acabaría por extenderse a ciudades como Córdoba, Santa Fe y White Bay, sumiendo a toda la Argentina en un descontento y una violencia que los más afiebrados en ambos lados del conflicto veían como la antesala de una revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrentado al caos social que parecía extenderse por todo el país y que no tardó en cobrarse vidas humanas, y atrapado entre los pedidos frenéticos de los gobiernos provinciales, las furiosas críticas de la oposición y el enardecido idealismo de algunos de sus propios partidarios, Irigoyen se vio obligado a decretar la ley marcial y a desplegar tropas en las principales ciudades del país para restaurar el orden. Si bien en algunas ciudades la presencia militar ayudó a terminar con los disturbios de manera casi inmediata, en Buenos Aires la supresión de los desórdenes fue excepcionalmente violenta y culminó con casi un centenar de muertes antes de que se pudiera poner fin a lo que se daría en llamar “la Semana Sangrienta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al año siguiente llegaría otro conflicto que desembocaría en sangre y muerte, esta vez en una zona muy alejada del país. Una huelga de los peones rurales que trabajaban en la pujante industria del ganado ovino en Tehuelchia y Magellania escaló hasta llegar al punto de un enfrentamiento armado. Presionado por los grandes barones del ganado y por los partidos más tradicionales, que todavía recordaban con horror los episodios de la Semana Sangrienta, Irigoyen ordenó una vez más al Ejército que pusiera orden en los territorios australes. Comenzó así una campaña que se prolongaría por casi cinco meses en los que las tropas gubernamentales y los peones rebeldes protagonizaron una virtual guerra civil en la extensa Patagonia argentina y que se cobraría casi mil vidas antes de llegar a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este último episodio resultó en la ruptura de la coalición gobernante y en el paso del Partido Laborista a la oposición; su primera acción fuera del gobierno fue impulsar una moción de censura contra Irigoyen que fracasó a causa del apoyo reticente de los parlamentarios del Partido Nacional. De todas formas, el gobierno de Irigoyen estaba herido de muerte y sólo alcanzó a sobrevivir a duras penas hasta mediados de 1922, cuando ni siquiera el respaldo del Partido Nacional impidió que se rechazara un proyecto para establecer un impuesto especial a las ventas en la Cámara de Representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con los procedimientos y tradiciones parlamentarios, el rechazo de un proyecto impositivo equivalía a declarar la falta de confianza del Parlamento en el Gobierno. A Irigoyen no le quedó otra opción más que disolver el Parlamento y convocar a elecciones para agosto de 1922, mientras debía enfrentar un desafío a su conducción en el seno de su propio partido del que emergería un nuevo líder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo de Alvear era una figura extraña en el Partido Cívico, pues pertenecía a una encumbrada familia de la aristocracia hispanoparlante de Buenos Aires de militancia histórica en el Partido Nacional y con fuertes lazos con Gran Bretaña (su ancestro Carlos había sido parte del gobierno de Robert Craufurd durante la revuelta de Castelli y su padre Torcuato había sido el primer alcalde de la ciudad tras la Federación), además de ser excepcionalmente acomodado en comparación con Irigoyen y los otros dirigentes del Partido Cívico, que solían hacer un culto de la frugalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de este perfil inusual para su partido, muchos dirigentes cívicos vieron en Alvear a la única figura capaz de lograr consensos con la oposición del Partido Nacional, una realidad que aceptaron como esencial para la supervivencia de un futuro gobierno tras la ruptura de su alianza con el laborismo. Esta percepción fue vital en la elección interna en la que Alvear derrotó a su rival Lisandro de la Torre para convertirse en el nuevo líder del Partido Cívico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en parte gracias a la capacidad dialoguista de Alvear (y en no menor medida a su perfil menos conflictivo que el de su predecesor Irigoyen) que el Partido Cívico pudo obtener una nueva pluralidad en las elecciones generales, lo que le permitió convertirse en Primer Ministro con el apoyo condicionado del Partido Nacional. Por su parte, si bien el Partido Laborista pudo incrementar sus escaños en la Cámara de Representantes, los conflictos sindicales lo habían empujado a una postura más intransigente que le impidió encontrar los apoyos suficientes para bloquear el acceso de Alvear al gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en materia económica y social el gobierno de Alvear mantuvo las mismas líneas de principios impulsadas por Irigoyen en los tres años anteriores, su aplicación se caracterizó por una mayor capacidad de conciliación y un partidismo suavizado que atemperó la brusquedad en las decisiones de gobierno. Las favorables condiciones económicas de la época impulsaron un fuerte crecimiento y desarrollo de la economía nacional, en particular en el sector financiero, que convirtieron a la Argentina en la locomotora económica de Sudamérica y a Buenos Aires en la mayor capital financiera del Hemisferio Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia social continuaron los conflictos que habían enlutado al gobierno de Irigoyen, aunque la prosperidad general de la época y la sutileza con que Alvear había convencido a la dirigencia económica del país para que aceptara ciertas medidas de bienestar económico y beneficios sociales ayudaron a atemperar el clima de tensión y a disminuir la conflictividad, que a pesar de resultar en episodios de gran visibilidad como la huelga general de 1924, nunca alcanzó el grado de violencia de la Semana Sangrienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los años en que Alvear condujo a la Argentina se dio un fuerte incentivo al desarrollo ferroviario a través de la Imperial Railways Corporation of Argentina, una empresa mixta de fomento ferroviario y de administración de ciertos servicios que sería la antecesora de Argentine Railways, permitiendo la definitiva consolidación de los servicios de pasajeros en una única red de alcance nacional, como al transporte público en las grandes ciudades del país. De esta época datan los comienzos de las redes de subterráneos y los servicios regulares de autobuses en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Montevideo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el gobierno participó del desarrollo de la radiodifusión y logró la creación en 1926 de la Argentine Broadcasting Corporation (ArBC) que en poco tiempo establecería un servicio nacional e internacional de radio en inglés y en castellano con base en Rosario y con repetidoras en todo el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un confuso incidente fronterizo con Brasil que agitó el fantasma de una nueva guerra, el gobierno de Alvear logró en 1926 la aprobación parlamentaria de la Ley para la Defensa Nacional e Imperial, que buscaba sacar a las instituciones militares de la laguna en la que habían caído por obra de la política, la economía y la historia. Fue así que el antiguo Ministerio de Milicias fue transformado en un nuevo Ministerio de Guerra y Marina que tendría bajo su autoridad a las tres fuerzas militares del país: el Ejército Argentino, la Real Armada Argentina y la flamante Real Fuerza Aérea Argentina, organizada esta última sobre la base del antiguo Cuerpo Aéreo Militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se intensificó la cooperación militar con Gran Bretaña, que consintió a crear un “Estado Mayor Conjunto” que agruparía a las fuerzas armadas argentinas y a los contingentes militares británicos en suelo argentino bajo un único mando en caso de guerra, se construyeron bases navales en Rawson, East Point y Parish River y se ampliaron las ya existentes en White Bay y Port Stanley (las bases de la “Estación Argentina” de la Royal Navy) y se dio comienzo a un programa de armamentos y de construcciones navales tendientes a darle a la Argentina la capacidad de asegurar su propia defensa en caso de que el Imperio no pudiera proveerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alvear también siguió una política internacional de mayor visibilidad y relevancia que la que Londres hubiera deseado para un país al que todavía consideraba como parte de su imperio y cuyos desplantes durante la administración anterior aún no había olvidado. Sin embargo, Alvear procuró no caer en gestos provocativos como los que Irigoyen había protagonizado y limitar los desacuerdos con el gobierno británico a las cuestiones concretas de la relación entre Londres y Rosario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los puntos más álgidos de la agenda bilateral estaba la demanda de mayor autonomía de las decisiones de Londres, un pedido en el que la Argentina se sumaba a las similares intenciones de los otros grandes dominios imperiales como Canadá, Australia, Irlanda, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Terranova y que el gobierno de Alvear se ocupó de exponer en las múltiples Conferencias Imperiales que tuvieron lugar durante la década.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las elecciones generales de 1926 redundaron en un sonoro triunfo para el Partido Cívico, que por primera vez pudo obtener una mayoría por derecho propio en la Cámara de Representantes. Sin embargo, el hecho de no depender más del consentimiento de otros partidos no derivó en un mayor unilateralismo por parte de Alvear, quien continuó gobernando con el mayor consenso posible con otros partidos de la oposición, aunque el Partido Laborista continuó con la línea intransigente de la mano de su líder Juan Bautista Moreau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo período de Alvear no sería tan exitoso como el primero, ya que en 1929 el colapso de la Bolsa de Valores de Nueva York inició un proceso que sumió a todo el mundo en una depresión económica de proporciones nunca vistas hasta la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la economía argentina mantenía una fortaleza que le permitió atravesar el período sin caer en la miseria que azotó a otros países del globo, el sector financiero nacional se desplomó y provocó una caída general en la inversión que no tardó en reducir el crecimiento económico a tasas ínfimas. Mientras los tradicionales socios comerciales de la Argentina sufrían el impacto de la crisis, grandes masas de inmigrantes procedentes de Brasil, de Atacama y de Chile llegaban a la Argentina con la esperanza de huir de la pobreza en la que sus países habían caído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desempleo y la inflación se incrementaron a tasas nunca vistas anteriormente, llevando a millones de argentinos a situaciones de pobreza y penuria que, aunque no tan severas como las que afectaron a otros países, acabaron con el espíritu de optimismo y tranquilidad que había reinado durante la mayor parte de la década. El “Granero del Imperio” se convirtió en cuestión de meses en un país de ollas populares y largas filas de desocupados que esperaban con poco optimismo un trabajo que les permitiera llevar comida a sus familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del clima de caída económica, la conflictividad social aumentó y varios movimientos extremistas de izquierda y derecha comenzaron a ganar terreno en los segmentos más afectados de la población. Se multiplicaron las huelgas y las protestas en todo el país, y los incidentes y enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, o incluso entre manifestantes que respondían a distintas alas políticas, se convirtieron en moneda corriente en los últimos meses de 1929.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la crisis y consciente de que cualquier salida requeriría un grado de consenso que estaba más allá de lo que un sólo partido político podía esperar lograr, el primer ministro Alvear tomó una decisión inédita en la historia política argentina y solicitó al Gobernador General Chester Edrington que hiciera un llamado a los dirigentes de los grandes partidos políticos para sumarse a un gobierno de unidad nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La siguiente parte, este jueves. Hasta entonces...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-4482292403605129046?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/4482292403605129046/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=4482292403605129046&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4482292403605129046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4482292403605129046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina_06.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 10)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-5630033231615865387</id><published>2011-12-03T14:25:00.002-03:00</published><updated>2011-12-03T14:31:14.803-03:00</updated><title type='text'>La frase más importante del Siglo XX</title><content type='html'>Al leer el &lt;a href="http://pjmedia.com/richardfernandez/2011/12/02/the-most-important-phrase-of-the-20th-century/"&gt;artículo de Richard Fernandez&lt;/a&gt; que copio a continuación en una traducción "fatto in casa", tiendo a pensar en este país en donde tanto se cacarea sobre la voluntad para lograr algo aunque el resultado inevitable sea el fracaso más abyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-style: italic;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La frase más importante del Siglo XX&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Richard Fernandez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos partidarios del euro reconocerán rápidamente las dificultades (incluso las casi imposibilidades) que deben ser superadas para que la moneda única exista por sobre un conjunto tan dispar de economías. Pero insistirán en que esos problemas deberán ser superados porque el Proyecto Europeo es demasiado importante como para que se lo deje sin alcanzar. Debe lograrse, pase lo que pase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta insistencia choca de cabeza con uno de los axiomas más básicos de las economías de mercado: la idea de que nada debe ser exceptuado del fracaso de sus propios errores. La respuesta del mercado a la pregunta de si "es posible salvar a Europa" puede ser "no". Pero como esa respuesta es políticamente inaceptable, se la rechazará. La respuesta correcta siempre debe ser "sí", así que todos deben trabajar con más energía para salvar a Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De donde viene esta insistencia? Sus raíces se remontan al siglo XIX. Con el auge de la idea de la Muerte de Dios se volvió natural asumir que el Hombre podía imponer su voluntad sobre el universo. Así fue que no había límites para la moneda fiduciaria, el poder del Estado, lo que era moral o inmoral. El Hombre era el Superhombre y si ponía la suficiente voluntad para algo, entonces así sería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eventualmente esta actitud filosófica encontró su expresión en los grandes totalitarismos que prometían crear un Nuevo Hombre y una Nueva Tierra. Dados los millones de vidas gastadas en derrotar a Hitler es extraño que hoy en día muy pocos recuerden aquella frase más importante del siglo XX: "el triunfo de la voluntad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El "triunfo de la voluntad". La respuesta nunca puede ser "no".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió habitual asociar esa frase sólo con el nazismo. Pero eso era falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el fin de preservar la coalición aliada que derrotó a Hitler en 1945, era una cuestión práctica ignorar el hecho de que sólo uno de los dos totalitarismos del siglo XX yacía en ruinas humeantes. El otro totalitarismo, el comunismo, se erigía triunfante sobre los escombros de Berlín. Y tenía sus partidarios en Occidente, todavía más fanáticos dado que no tenían la dura realidad del estado soviético como para contrastarla con sus cacareados sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También tuvo su versión del "triunfo de la voluntad": la creencia en que la acción humana no estaba ligada a algo tan limitante como la ley natural o incluso la realidad. La profundidad de esa visión del mundo quedó capturada en 1984, de George Orwell. El Partido podía hacer lo que quisiera porque podía manufacturar cualquier narrativa que se ajustara y condenar cualquier disenso al Agujero de la Memoria..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como su contraparte oriental, se dedicó a la tarea de intentar rehacer a la humanidad, con sus códigos de corrección política, historia revisionista y la economía del financiamiento deficitario. "¡Por supuesto que puedo!" Tener sexo con un chico de ocho años, otorgarme a mí mismo el derecho a una vida decente, declarar idénticas a todas las culturas y sin valor a todos los postulados morales. Todo lo que uno tenía que hacer era querer, y era responsabilidad de la sociedad hacer que así fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la actual crisis económica le recuerda a Europa, y nos recuerda a nosotros, que la realidad, o Dios si así lo prefieren, pega el contragolpe. Eventualmente llega el juicio, sin importar lo que diga la voluntad. El presidente francés Nicolas Sarkozy estuvo cerca de admitirlo cuando dijo: "Todas las economías se pusieron completamente bajo el mecanismo de las finanzas, la lógica especulativa. Hemos visto cómo afectó a la industria. Y también cómo degradó el valor del trabajo. No podemos seguir endeudándonos. No podemos crear deudas más y más grandes. Porque aquellos que nos prestan ya no nos quieren prestar más. Ahora tenemos que comenzar un nuevo ciclo económico, una nueva era."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo nada en su accionar subsiguiente sugiere que de verdad cambió de opinión. Sigue siendo un buen estatista. El gobierno fracasó ahora pero tendrá éxito más adelante. Lo que Sarkozy probablemente haya querido decir es que algún nuevo camino, otro posible enfoque, otro intento más debe hacerse para lograr la anhelada meta de Europa. Y si el resultado de ese esfuerzo es otro fracaso más, a no preocuparse. Hay que intentarlo con más fuerza porque si deseamos algo con la fuerza suficiente entonces la voluntad triunfará al final. El hombre por sobre Dios. el hombre por sobre la Realidad. La deuda por sobre el pago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa que la humanidad deba aceptar cualquier cosa como permanentemente imposible, porque si la naturaleza tal como es expresada en la física y en la filosofía natural provee un camino que por ahora está oculto, entonces debemos tomarlo cuando lo encontremos. Pero bajo ningún concepto deben las personas reventarse las cabezas contra la roca dura de la realidad en un desafío voluntario. La inteligencia tiene valor porque nos muestra cuáles caminos sirven y cuáles no. Es la locura la que nos hace insistir que lo que no funciona va a funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No se engañen: nadie se burla de Dios. Se recoge lo que se siembra. ” &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Gálatas 6, 7)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque siembran vientos, recogerán tempestades. Tallos sin espiga no producen harina, y si la producen, se la tragarán los extranjeros.” &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Oseas 8, 7)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso es viejopensar. George Bernard Shaw se preguntó en Back to Methuselah si tales limitaciones no debieran simplemente ser dejadas de lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EVA&lt;/span&gt;. ¿Qué es nacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA SERPIENTE&lt;/span&gt;. La serpiente nunca muere. Algún día me verás salir de esta piel hermosa, una nueva serpiente con una nueva y más hermosa piel. Eso es nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EVA&lt;/span&gt;. He visto eso. Es maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA SERPIENTE&lt;/span&gt;. Si yo puedo hacer eso, ¿qué no puedo hacer? Te digo que soy muy sutil. Cuando tú y Adán hablan, los escucho decir "¿Por qué?" Siempre "¿Por qué?" Ustedes ven las cosas; y dicen "¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron; y digo "¿Por qué no?" He hecho la palabra "muerto" para describir mi vieja piel que descarto cuando soy renovada. Llamo a esa renovación "nacer".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EVA&lt;/span&gt;. Nacer es una palabra hermosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA SERPIENTE&lt;/span&gt;. ¿Por qué no renacer una y otra vez como yo, nueva y hermosa cada vez?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-5630033231615865387?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/5630033231615865387/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=5630033231615865387&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/5630033231615865387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/5630033231615865387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/la-frase-mas-importante-del-siglo-xx.html' title='La frase más importante del Siglo XX'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-9080888565078067868</id><published>2011-12-01T00:04:00.001-03:00</published><updated>2011-12-01T00:05:50.932-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 9)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí viene la parte nueve de esta historia alternativa de la Argentina, la cual cubre el período anterior a y el transcurso de la Primera Guerra Mundial... y esperando sea de su interés, pongo fin a esta introducción.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;&lt;span&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Desafío y madurez (1906-1919)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los sucesivos gobiernos de Edmund MacInerney (1906-1909) y James Hewlett (1909-1913), pertenecientes al Partido Nacional y antiguos ministros de los gabinetes precedentes, continuaron sin mayores sobresaltos la obra dejada por Parish y Roca y gobernaron durante períodos de prosperidad, aunque bajaron el perfil a algunas de las iniciativas más audaces de sus predecesores para disminuir los conflictos con Londres. La tensión entre angloparlantes e hispanoparlantes se normalizó, a pesar de la persistencia de conflictos en materia idiomática y cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1913 un prestigioso abogado bilingüe y miembro del Parlamento desde hacía quince años, Joseph Figueroa, llegó a la conducción del Partido Nacional y se convirtió en Primer Ministro tras las elecciones generales de ese año con las promesas de “seguir en la senda de la prosperidad y la felicidad nacional” y de “forjar una Argentina unida dentro de un gran Imperio Británico”. Sin embargo, a menos de un año de iniciado su gobierno llegaría un desafío que amenazaría con dar por tierra con algunos de los grandes logros del período precedente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No figuraba en los planes de nadie, y menos del gobierno argentino, que el asesinato del príncipe heredero del Imperio Austrohúngaro, el archiduque Francisco Ferdinando, a manos de un ultranacionalista serbio en Sarajevo, iba a desatar un conflicto mundial que se prolongaría por cuatro largos años. Casi de la noche a la mañana el Imperio Británico, y la Argentina como parte del mismo, se encontró en guerra contra Alemania y Austria-Hungría, debiendo comprometer enormes cantidades de hombres y recursos para detener al ejército alemán en Bélgica y Francia en una campaña que no tardó en convertirse en un infierno interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Argentina el Imperio esperaba tanto tropas para el frente como alimentos para sostener el esfuerzo de guerra, y si bien el gobierno argentino no tuvo problemas en asegurar a través de medidas especiales de emergencia el envío constante y sostenido de alimentos a la metrópoli, la cuestión de las tropas demostró ser mucho más espinosa. Aunque en un principio se presentaron unos quince mil voluntarios para el frente que se destacaron en las batallas del Marne y otros combates del frente occidental, la violencia de la guerra y los altos números de bajas hicieron necesario un debate en la Argentina sobre la conveniencia de implantar la conscripción universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer ministro Figueroa había sido miembro del Parlamento cuando Roca hizo sus infructuosos intentos de implantar el servicio militar obligatorio en tiempo de paz y en ese momento había estado a favor de la medida, pero conforme pasaban los meses de guerra y aumentaban las bajas, empezó a temer que apelar a la conscripción en ese momento sirviera únicamente para exacerbar las tensiones en la sociedad argentina e impulsar a los nacionalistas del Partido Cívico, que habían estado aumentando lenta pero progresivamente su caudal de votos y de escaños en el Parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para junio de 1916, la situación de la guerra y la creciente presión británica dejaron a Figueroa en un callejón sin salida, y “con una profunda reticencia que ni la satisfacción de cumplir con mi patriótico deber puede calmar”, como dijo al Parlamento en un célebre discurso, presentó una “Ley para el Servicio Nacional” que habilitaba al gobierno a reclutar hombres de entre 18 y 26 años para el servicio en los regimientos de la milicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi de inmediato estalló una oleada de disturbios en las grandes ciudades, principalmente entre la comunidad hispanoparlante aunque también hubo una importante participación de los irlandeses y sus descendientes, que forzó al gobierno a decretar entre el 16 y el 19 de junio el estado de excepción en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Montevideo y Asunción y a desplegar a la milicia para contener la violencia. Aunque nunca hubo estimaciones exactas, se calcula que entre 800 y 1200 personas murieron durante los “disturbios de la conscripción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate que siguió en la Cámara de Representantes fue feroz, y ante la amenaza de una moción de censura impulsada no sólo por los partidos de la oposición sino por miembros descontentos del propio Partido Nacional, Figueroa debió modificar la norma para que en la misma quedara estipulado que los conscriptos fueran empleados mayormente “para la defensa del territorio argentino”, siendo enviados al frente occidental sólo los que se ofreciesen como voluntarios para ello o que aceptaran unirse a ciertos regimientos designados como “pertenecientes al cuerpo regular de la Milicia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprobada esta norma y con el consentimiento medianamente disgustado de Londres, Figueroa estuvo en condiciones de lograr lo que Roca no pudo: crear una fuerza armada nacional. Para dirigir su organización Figueroa nombró a un coronel hispanoparlante del Ejército Británico, Pablo Riccheri, como “Ministro de la Milicia”, quien a su vez eligió a un veterano oficial que se había distinguido en el frente occidental, el brigadier general William Delle Piane, como primer comandante de la Fuerza de Defensa Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta nueva institución tendría dos componentes bien distinguidos: una Fuerza Regular formada por regimientos voluntarios y unidades selectas de conscriptos que sería empleada para “misiones imperiales”, y la Milicia Nacional, integrada por regimientos conscriptos para la “defensa nacional”. Una vez conformada esta nueva institución, Figueroa estuvo en condiciones de enviar tres brigadas completamente equipadas al frente occidental, con lo que la Argentina pudo cumplir con sus obligaciones imperiales aún cuando a juicio de Londres no hubiera sido todo lo que se podía esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro logro accidental para la Argentina fue el consentimiento de Londres para la organización de su propia marina de guerra. Aunque el evento que el gobierno argentino más usó en sus pedidos a Londres fue el fallido ataque de un escuadrón naval alemán a las islas Falkland a fines de 1914, el verdadero ímpetu vino a partir de la campaña submarina alemana contra el comercio británico, que para 1916 empezaba a representar una severa amenaza a los envíos regulares de alimentos desde Argentina hacia la metrópoli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido, a comienzos de 1917 el Parlamento británico reconoció a la Argentina la facultad para transformar al Servicio Naval en la Real Armada Argentina (Royal Argentine Navy, RArN), que a lo largo de la guerra se equiparía con un par de docenas de navíos de escolta para garantizar la protección del comercio marítimo en las aguas jurisdiccionales argentinas, que antes habían sido terreno fértil para las depredaciones alemanas. Además, la Argentina recibió autorización para organizar un “Cuerpo Aéreo Militar” que participó activamente de los combates en el frente occidental bajo el mando de su fundador y primer comandante, el coronel George Newbery.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas preparaciones militares llegaron justo a tiempo, ya que la Argentina debió enfrentar a fines de 1917 una amenaza militar inesperada de su vecino brasileño. De una manera similar a la que había tratado de llevar a cabo con México mediante el célebre “Telegrama Zimmermann”, el Imperio Alemán incentivó a Brasil a que persiguiera una política de “reivindicación” territorial tendiente a recuperar el territorio de las provincias argentinas de las Misiones y de Río Grande, o incluso la provincia del Uruguay de acuerdo con los más afiebrados nacionalistas brasileños. Un esfuerzo similar se había iniciado para persuadir a Chile y Atacama a “reclamar” el territorio de las provincias del Paraná y del Paraguay, aunque en este caso sólo se logró convencer a algunos pocos burócratas y militares sin peso político para influir en las decisiones de Santiago de Chile y Salta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia del caso mexicano, del chileno y del atacameño, Brasil sí entró en acción y lanzó en diciembre de 1917 una modesta ofensiva contra la frontera norte de la Argentina. Aunque caótica en un principio, la reacción militar argentina fue efectiva y pudo contener a los brasileños en la provincia de Río Grande luego de algunas batallas de mediana escala, mientras que la poderosa Royal Navy mantenía a la marina brasileña encerrada en sus puertos, y la incipiente Real Armada Argentina se anotaba un triunfo épico cuando dos pequeños torpederos hundieron a un crucero brasileño frente a las costas de Montevideo. Tras dos meses de guerra, la presión británica y la fuerte reacción argentina forzó al gobierno brasileño a terminar con su intentona y a retirarse del territorio argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irónicamente, la breve guerra contra Brasil provocó una oleada de voluntarios para las nuevas fuerzas armadas argentinas y ayudó a consolidar la incipiente identidad nacional del país, permitiéndole llegar a las conferencias que marcaron el fin de la guerra europea con un importante grado de confianza en sí misma. Junto a los otros líderes de las naciones coloniales británicas, Joseph Figueroa firmó en 1919 el tratado de Versalles e impulsó la incorporación de la Argentina a la Sociedad de Naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería el momento cumbre del gobierno de Figueroa tras los desafíos y conflictos de aquellos atribulados años, aunque también sería el canto del cisne de su carrera política.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La historia continúa el próximo martes...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-9080888565078067868?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/9080888565078067868/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=9080888565078067868&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/9080888565078067868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/9080888565078067868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/12/una-historia-paralela-de-la-argentina.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 9)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-3014289462103925341</id><published>2011-11-29T00:00:00.001-03:00</published><updated>2011-11-29T00:01:18.827-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 8)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sale en esta oportunidad la octava parte de esta historia alternativa de la Argentina. Esta es la primera parte que va más allá del período cubierto en mi post original del año pasado, con lo que entramos de lleno en la parte "nueva" de la historia, por así decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperando que sea de su agrado, los dejo en compañía de ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8. La construcción de la nación (1887-1906) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su discurso inaugural ante el Parlamento, el flamante primer ministro de Argentina, Thomas Henry Parish, consideró que la principal prioridad de su gobierno debía ser el consolidar la nueva unión política y lograr una progresiva unidad cultural que dotara de estabilidad y perspectivas de futuro a la nueva nación. Como símbolo más visible (y más polémico en el seno de la coalición mayoritariamente angloparlante que lo había impulsado) de esta disposición, Parish nombró a argentinos hispanoparlantes para la tercera parte de las carteras de su gabinete, siendo la más notoria de estas designaciones la de Julio B. Roca como Ministro del Interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política de “construcción de nacionalidad” iniciada por Parish no se limitó exclusivamente a los gestos simbólicos. A través de Roca y de los otros ministros hispanoparlantes, Parish fue capaz de desarrollar una política coherente y abarcadora que tendría como misión superar la perdurable y constante tensión entre las comunidades de habla inglesa y castellana del nuevo país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta política se manifestó principalmente a través de una creciente tolerancia e incorporación de la cultura hispanoparlante en la vida pública argentina y en los esfuerzos del nuevo gobierno de mantener una relación fluida con instituciones culturalmente significativas de la comunidad hispanoparlante, en particular con la Iglesia Católica. Aunque hubo reticencias a ambos lados, los esfuerzos del primer gobierno argentino permitieron que durante los primeros años se pudiera limitar el nacionalismo hispanoparlante y la resistencia angloparlante a sectores más extremos de la sociedad argentina, mientras que las instituciones políticas, culturales y religiosas llevaban a la gran masa moderada de la población hacia una mutua y concertada tolerancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo también importantes esfuerzos en otras áreas igualmente críticas. Conscientes de que el caldo de cultivo del nacionalismo se hallaba en las economías relativamente más precarias de las provincias predominantemente hispanoparlantes, los líderes de los primeros gobiernos argentinos adoptaron una política de incentivos al desarrollo económico, principalmente a través de la apertura de nuevas oportunidades comerciales e industriales en provincias como las de Paraná, Paraguay y Río Grande, además de dar un mayor fomento al tendido de redes ferroviarias que facilitaran el movimiento de bienes y servicios y permitieran una mayor vinculación del territorio argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto al que se le dio un gran énfasis fue a la inmigración europea, ya que la administración de Parish estaba convencida de que la recepción de importantes masas de inmigrantes ayudaría a diluir las tradicionales divisiones de la sociedad argentina. Sumado a la definitiva pacificación de los territorios del sur, que permitió ampliar la oferta de tierras y oportunidades, esta política proinmigratoria ayudó a que en la década de 1890 casi tres millones de personas eligieran asentarse en la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien había un importante componente de origen británico en esta nueva oleada inmigratoria, también hubo una considerable inmigración de origen italiano, alemán, español y escandinavo, y en menor medida griego, portugués y francés. De esta segunda etapa inmigratoria surgiría un nuevo perfil de la sociedad argentina en el que aunque persistían las divisiones idiomáticas, culturales y religiosas entre angloparlantes e hispanoparlantes, éstas no representarían un escollo insalvable para la estabilidad y progreso del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras ocho años de gobierno, Parish fue sucedido en 1895 como Primer Ministro por Julio B. Roca, quien se convertiría en el primer gobernante hispanoparlante de aquellas tierras desde la conquista británica. Al frente de una variopinta y por momentos inestable coalición, conformada por los sectores angloparlantes de mayor predominio económico y de las clases medias y altas hispanoparlantes más afines con el sistema vigente, que eventualmente se transformaría en el Partido Nacional, Roca continuó las políticas de su predecesor, aunque le dio a la misma un perfil propio caracterizado por una audacia y astucia que le harían ganar el mote de “el Zorro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su habilidad para manipular y cohesionar tanto a los intereses moderados que lo seguían como a los que se le oponían le permitió a Roca gobernar frente a una oposición disgregada en tres partidos separados y mutuamente excluyentes: el Partido Conservador, rabiosamente anglófilo y circunscrito a los segmentos más recalcitrantes de la población angloparlante; el Partido Cívico, que de la mano de su líder, Bartolomé Mitre, representaba a los ámbitos más reticentes de la comunidad hispanoparlante, y el pequeño pero creciente Partido Laborista, cuyo peso empezaba a hacerse sentir entre las comunidades inmigrantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roca también supo atraer el interés británico a la Argentina de tal modo de darle una mayor relevancia en los asuntos imperiales. Además del tradicional interés que representaba para el Imperio la producción agropecuaria argentina, Roca y sus partidarios en Londres fueron capaces de convencer al gobierno británico, y de manera especial a la Royal Navy, de la importancia estratégica de la Argentina como país desde el que se podía controlar el comercio marítimo entre el Atlántico y el Pacífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que durante el gobierno de Roca habría un fuerte impulso de parte de Londres al desarrollo de una infraestructura militar importante en la Argentina, en especial en lo referido a la construcción de puertos, faros, astilleros y estaciones carboneras a lo largo de las costas argentinas, que además de su relevancia militar ayudarían a potenciar las capacidades económicas y de transporte del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros planes más ambiciosos, sin embargo, quedaron sin ser completamente llevados a la práctica. Entre las medidas que Roca consideraba vitales para fomentar la cohesión de la nueva nación estaban la enseñanza obligatoria del inglés y del castellano en todas las escuelas públicas y un servicio militar obligatorio y universal a ser cumplido en instituciones militares propias del Gobierno argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enseñanza bilingüe obligatoria encontró fuertes críticas en ambas cámaras del Parlamento, incluso entre los miembros menos audaces del Partido Nacional, lo que obligó a Roca a “provincializar” la cuestión y dejar que cada provincia a través de sus propias legislaturas decidiera sobre la conveniencia de implementar la enseñanza de los dos idiomas en su territorio. El único premio consuelo que Roca obtuvo fue el reconocimiento del Parlamento de que sí podía instaurarse la educación bilingüe en los territorios nacionales, cosa que fue puesta en práctica casi de inmediato.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cuestión militar, en cambio, la mayor resistencia provino de Londres. Durante los primeros años de la existencia de la Argentina como estado unificado, la defensa militar del país estuvo en manos británicas, quedando bajo la autoridad formal del gobierno argentino algunos pocos regimientos de voluntarios locales (la llamada “Milicia”) que servían de refuerzo y reserva para las fuerzas regulares británicas, y un “Servicio Naval” formado por buques livianos y escasamente armados que apenas servía como guardia costera para la poderosa presencia de la Royal Navy en las bases navales de Montevideo, White Bay, Port Stanley y Talcahuano. Incluso la autoridad del gobierno argentino sobre esas escasas fuerzas regía exclusivamente en tiempos de paz, ya que en caso de guerra pasaban a estar automáticamente bajo órdenes imperiales.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin poder olvidar todavía la revuelta de Rosas, el gobierno británico temía que la conscripción universal ayudara a capacitar militarmente a los miembros de una insurrección futura y que la organización de fuerzas armadas nacionales sirviera para formar un ejército paralelo y potencialmente hostil. Los repetidos pedidos de Roca a Londres fueron rechazados, debiendo el gobierno argentino conformarse con crear nuevos regimientos de la Milicia y aceptar que al personal del Servicio Naval se le otorgaran comisiones especiales como reservistas de la Royal Navy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de 1898, Roca y sus socios políticos encontraron a la vez una oportunidad de probar su modesta fuerza militar y un problema de orden doméstico al estallar en Sudáfrica una guerra entre el Imperio Británico y las repúblicas independientes de los afrikaners. Como parte del Imperio, Argentina envió soldados a combatir a Sudáfrica, aunque la oposición de la población hispanoparlante a dicha guerra hizo que el gobierno argentino se limitara a enviar solamente tres batallones de la fuerza regular, argumentando a Londres que era imperioso conservar tropas en el territorio argentino en prevención de cualquier “posible desorden”, lo cual fue aceptado por el gobierno británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta medida, sumada a ciertas concesiones de orden económico y políticas de emergencia instrumentadas por Roca, logró que el descontento hispanoparlante no se manifestara excepto a través de modestos disturbios en algunas ciudades y permitió que una vez superado el escollo de la guerra sudafricana sin mayores traumas, la Argentina consolidara su evolución política y continuara desarrollándose económica y socialmente. Para cuando Roca dejó el gobierno en 1906, la Argentina podía considerarse como uno de los países más prósperos y pujantes del Imperio Británico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La parte nueve, el próximo jueves... hasta entonces.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-3014289462103925341?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/3014289462103925341/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=3014289462103925341&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3014289462103925341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3014289462103925341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina_29.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 8)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-5367800379196416528</id><published>2011-11-26T10:39:00.002-03:00</published><updated>2011-11-26T10:42:16.334-03:00</updated><title type='text'>Un sábado pesimista</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los grandes sueños de los idealistas se desvanecen: las Naciones Unidas se hunden en la irrelevancia e impotencia que supo conseguir, y la Unión Europea se despedaza tras años de aparente éxito en unir un continente con una historia bastante siniestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el "mundo árabe", en el que todavía no termina el ciclo de matanzas que arrancó a comienzos de año, cada vez queda más claro que si hubo una revolución, sus protagonistas no fueron los pertenecientes a la pendejada de Facebook, sino aquellos con ánimos totalitarios que cada día parecen estar más cerca de su triunfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irán, encabezado por un psicópata con delirios místicos, se acerca a la posesión de un arma nuclear a sabiendas de que eso no va a hacer precisamente que mejoren las cosas en ese barrio complicado en el que vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;China se despereza y se siente con fuerzas para hacer valer su peso en todos lados, sea apretando financieramente a los decadentes europeos, murmurando cosas sobre sus áreas de interés en el Pacífico o armando su propio imperio colonial en África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Rusia la gobierna un personaje como Putin que es capaz de decir que la caída de la Unión Soviética fue "la mayor tragedia geopolítica" de las últimas dos décadas o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por contraste con las anteriores, las "grandes potencias" (EE.UU., los países europeos, etc.) parecen estar aquejados de una arterioesclerosis cada vez más pronunciada, y agravada por el hecho de tener al frente de ellas a personas verdaderamente incapaces de afrontar las responsabilidades de sus cargos o de salir de sus mundos de fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que la economía levanta la cabeza, una nueva crisis (generalmente nacida de las incompetencias de gobiernos que creen que no existe la escasez y que se pueden hacer almuerzos gratis para todos) la sumerge en un caos del que cada vez le cuesta salir más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos lados hay protestas turbando la paz, y en varias de ellas se puede ver la mano negra de viejos cultores de una desacreditada fantasía totalitaria de izquierda, agitando a preocupados e idiotas útiles por igual para insistir con su sueño de una revolución homicida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma en que un Occidente que se las da de liberado, "open-minded" y racional delira en una fiesta de irracionalidad con supersticiones astrológicas y fantasías ecológicas que bastante tienen de culto, rememorando aquella frase usualmente atribuída a G. K. Chesterton que dice que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en cualquier cosa&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia, que prometía una sociedad de igualdad ante la ley en la que la razón y el sentido común gobernaran en lugar del privilegio o la fantasía, terminó degenerando en un acuerdo perverso entre una sociedad demasiado caprichosa como para entender de las razones y sentidos comunes que tornan imposibles sus exigencias y una clase política demasiado cobarde como para decir que no aunque sepan que lo que se les pide es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reafirmando aquello de que el camino al infierno está plagado de buenas intenciones, décadas de asistencialismo y de mal llamado "Estado de Bienestar" han desembocado en millones de personas no sólo incapaces de valerse por sí mismas, sino carentes de toda voluntad que no sea para reclamar a un Estado todopoderoso que las mantenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día parece más violento que el anterior, cada generación parece más embrutecida que la que la precedió, y lo único que parece reinar es la locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras menos se diga sobre el pacto suicida que parece ser la Argentina, tanto mejor para nuestra salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, a mí me da la sensación de que el mundo pareciera estar yéndose al caño últimamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que sea sólo un pesimismo ocasional de parte mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-style: italic;"&gt;Turning and turning in the widening gyre&lt;br /&gt;The falcon cannot hear the falconer;&lt;br /&gt;Things fall apart; the centre cannot hold;&lt;br /&gt;Mere anarchy is loosed upon the world,&lt;br /&gt;The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere&lt;br /&gt;The ceremony of innocence is drowned;&lt;br /&gt;The best lack all conviction, while the worst&lt;br /&gt;Are full of passionate intensity.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surely some revelation is at hand;&lt;br /&gt;Surely the Second Coming is at hand.&lt;br /&gt;The Second Coming! Hardly are those words out&lt;br /&gt;When a vast image out of Spiritus Mundi&lt;br /&gt;Troubles my sight: somewhere in sands of the desert&lt;br /&gt;A shape with lion body and the head of a man,&lt;br /&gt;A gaze blank and pitiless as the sun,&lt;br /&gt;Is moving its slow thighs, while all about it&lt;br /&gt;Reel shadows of the indignant desert birds.&lt;br /&gt;The darkness drops again; but now I know&lt;br /&gt;That twenty centuries of stony sleep&lt;br /&gt;Were vexed to nightmare by a rocking cradle,&lt;br /&gt;And what rough beast, its hour come round at last,&lt;br /&gt;Slouches towards Bethlehem to be born?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Second Coming&lt;/span&gt;, de William Butler Yeats.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-5367800379196416528?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/5367800379196416528/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=5367800379196416528&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/5367800379196416528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/5367800379196416528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/un-sabado-pesimista.html' title='Un sábado pesimista'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-955255310285745816</id><published>2011-11-24T00:10:00.003-03:00</published><updated>2011-11-24T00:20:46.273-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 7)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con esta entrega, la séptima de esta serie, queda concluida la narración del período que cubriera allá en aquel post original del año pasado. Lo que sigue, por tanto y si se me disculpa la perogrullada, es la continuación de esa historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero sea de su interés y los dejo en compañía de la mencionada parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. El camino a la unificación (1870-1887)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De manera inconsciente, las reformas de Mandeville tuvieron un efecto inesperado, ya que combinadas con las tendencias que con mayor o menor éxito tenían lugar en las colonias canadienses y australianas, bien pronto surgió en la Sudamérica Británica un movimiento que pretendía la unión de las colonias y territorios en un único gobierno confederado. Curiosamente, este fue un movimiento que gozó de idénticas muestras de respaldo tanto entre los hispanoparlantes, que vieron en la confederación la posibilidad de hacer valer su peso poblacional y económico, como entre los angloparlantes, que la creyeron una forma eficaz de diluir y compensar las mayorías hispanoparlantes en ciertas colonias como las del Paraná y del Paraguay con las mayorías británicas en otras colonias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que durante la década de 1870 tuvieron lugar tres sucesivas conferencias intercoloniales con el fin de lograr la unificación, celebradas en las ciudades de Buenos Aires, Montevideo y Córdoba. Sin embargo, todas estas conferencias fracasaron por diversos motivos, generalmente vinculados con los intereses adversos de muchos dirigentes coloniales que temían que su propio poder se viera disuelto bajo un gobierno confederal, o por las reticencias de las elites coloniales y de los sectores más radicalizados entre los nacionalistas, que tenían distintas razones que los unían en una resistencia minoritaria, pero influyente y difícil de superar, hacia la unificación de la Sudamérica Británica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estos traspiés, representantes de todas las colonias y de los territorios de la Patagonia se reunieron en la ciudad de Rosario para dar inicio el 4 de marzo de 1885 a un nuevo “Congreso Confederal” que tendría como objetivo acordar la creación de un gobierno unido similar al que dieciocho años antes se habían dado las colonias canadienses. Tras largas y arduas semanas de deliberación, el 25 de mayo de ese mismo año el Congreso Confederal concluyó con un acuerdo entre todos los representantes, posteriormente ratificado y refrendado por los gobiernos coloniales, para la constitución de un gobierno que unificara a las colonias y posesiones sudamericanas en una federación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta de Londres llegó pocos meses después en la forma de la “South America Constitution Act”, que establecía un Parlamento bicameral conformado por un Senado integrado por delegados designados por las legislaturas de todas las colonias (que pasaban a convertirse en “provincias” de la nueva federación) y territorios, y una Cámara de Representantes cuyos miembros serían elegidos mediante un sistema de circunscripciones uninominales similar al que Gran Bretaña empleaba para elegir a la Cámara de los Comunes. Como titular nominal del poder y representante oficial de la Corona, la nueva ley establecía el cargo de Gobernador General, el cual sería asistido por un Consejo Ejecutivo (posteriormente conocido simplemente como “gabinete”) presidido por un Primer Ministro responsable ante la Cámara de Representantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta estructura de gobierno se replicaba a nivel provincial, con legislaturas bicamerales que incluían una Asamblea Legislativa elegida por el voto ciudadano y un Consejo Legislativo compuesto por consejeros designados por un Gobernador que, si bien era legalmente la máxima autoridad ejecutiva provincial en nombre de la Corona, en la práctica era una figura ceremonial con escasos poderes. Al igual que en el nivel federal, el verdadero líder político de cada provincia era el Premier, que debía tener el respaldo de una mayoría en la Asamblea Legislativa de acuerdo con los principios del “gobierno responsable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se creó una estructura similar para los territorios, con "Comisionados" en lugar de Gobernadores como representantes de la Corona y del gobierno federal y "Ministros Jefes" en lugar de Premieres como cabezas del gobierno local, aunque con autonomías más acotadas y con mayores facultades para las autoridades ejecutivas coloniales y militares que respondían directamente al gobierno federal. La principal distinción legal existente era que las atribuciones de las provincias eran derivadas de la South America Constitution Act y de las leyes del Parlamento que habían creado las colonias tras la conquista inicial, mientras que en el caso de los territorios sus poderes se originaban en las disposiciones del gobierno central federal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, se creaba una Corte Superior de Justicia y tribunales de apelación y de jurisdicción inicial en el nivel federal de gobierno, se dividieron los poderes y competencias entre el gobierno federal y las autoridades provinciales, y se dieron los primeros pasos para el establecimiento de milicias complementarias de las tropas británicas, que en el futuro constituirían las fuerzas armadas nacionales. Las protecciones a la Iglesia Católica se mantendrían bajo el nuevo sistema, y por primera vez se incluirían provisiones para el uso del castellano en los servicios públicos en el nivel provincial y territorial de gobierno, aunque el inglés seguiría siendo por el momento el único idioma oficial a nivel federal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por decisión unánime de los representantes coloniales, las nuevas autoridades tendrían su asiento en la ciudad de Rosario, que sería transferida a la jurisdicción federal como el “Territorio Federal de la Capital”. Una serie de ajustes fronterizos y reorganizaciones daría como resultado la división política de la nueva nación, que estaría conformada por las provincias del Plata, del Uruguay, de la Mesopotamia, del Paraguay, de las Misiones, del Río Grande, del Paraná y de la Araucania, y los territorios de la Capital, de la Patagonia, de Tehuelchia, de Magellania y de las Islas del Atlántico Sur, formado este último por la unión de la colonia de las islas Falkland con Tierra del Fuego y las Georgias del Sur bajo una sola administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la ley se refería al nuevo gobierno como “Dominio de la Sudamérica Británica”, rápidamente se decidió que era necesario un nombre que fuera más distintivo del nuevo territorio y que a la vez fuera más neutral y aceptable para la población hispanoparlante. Uno de los representantes del Paraná, un abogado hispanoparlante llamado Julio Bautista Roca, propuso el término “Dominio de Argentina”, que hacía referencia de manera más genérica a las tierras bañadas por el Río de la Plata y sus afluentes, siendo esta propuesta aceptada por aclamación y convertida en nombre oficial del nuevo territorio por el Congreso Confederal, que por entonces oficiaba como Parlamento interino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la celebración de las primeras elecciones generales en junio de 1886 y la conformación de ambas Cámaras del Parlamento en diciembre de dicho año, la Constitución entró en pleno vigor el primero de enero de 1887, fecha que pasaría a ser celebrada en el nuevo país como el “Día de la Federación” y que para muchos simbolizaría el momento en que las colonias de la Sudamérica Británica se convirtieron de manera definitiva en una nueva nación, aunque todavía faltaría mucho antes de que surgiera de manera efectiva una identidad nacional común a los residentes de aquellas lejanas colonias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La siguiente parte saldrá el próximo martes; hasta la próxima.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-955255310285745816?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/955255310285745816/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=955255310285745816&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/955255310285745816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/955255310285745816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina_24.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 7)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8239386124256233507</id><published>2011-11-22T00:24:00.001-03:00</published><updated>2011-11-22T00:26:26.864-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 6)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acá va la sexta parte de esta historia paralela de la Argentina, con la esperanza de que sea de su agrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6. Pacificación y reorganización (1846-1870) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El efecto de la rebelión de Rosas en la política británica hacia sus colonias sudamericanas fue inmediato y devastador. Aún en medio de la euforia por una victoria que estuvo peligrosamente cerca de ser una derrota catastrófica, las autoridades coloniales empezaron a temer que el futuro próximo fuera testigo de nuevos y quizá más violentos alzamientos de la población colonial. Esta era una preocupación compartida por Londres, a tal punto que el Parlamento despachó una comisión de notables a las colonias de la Sudamérica Británica para que hicieran un extenso estudio de la situación que sirviera para planificar posibles cambios en la forma en que el Imperio manejaba sus posesiones australes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha comisión, que sería conocida como “Comisión Mandeville” por el nombre de su presidente, John Henry Mandeville, arribó a Buenos Aires el 4 de junio de 1847 e inmediatamente inició una serie de viajes y estudios en todas las colonias de la Sudamérica Británica que se prolongaron durante el resto de dicho año antes de elaborar un informe final al Parlamento sobre el estado de las colonias y las recomendaciones que consideraba apropiadas para prevenir una futura revuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las páginas del “Reporte Mandeville” informaron al Parlamento que las principales causas del descontento que había alimentado la revuelta de Rosas estaban en la tensión existente entre las comunidades angloparlante e hispanoparlante, contando esta última con el respaldo casi unánime de los inmigrantes de origen irlandés. Dicha tensión tenía, como en el caso de las colonias canadienses, potentes elementos culturales, lingüísticos y religiosos, que el reporte Mandeville consideraba como el caldo de cultivo perfecto para una rebelión contra el dominio británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para paliar esta situación, Mandeville recomendó al gobierno británico que implementara reformas que por un lado permitieran una mayor inmigración británica a los territorios sudamericanos y una progresiva penetración de los valores británicos en la comunidad hispanoparlante, a cambio de aceptar una presencia mayor de los hispanoparlantes en los asuntos públicos y gubernamentales de las colonias como forma de integrarlos al orden existente y lograr una asimilación gradual al estilo de vida imperial, considerada como la única “cura segura” contra una futura insurrección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reporte también incluía recomendaciones en el campo religioso; tras reconocer que la presencia y relevancia cultural de la Iglesia Católica estaba demasiado firme y arraigada entre los hispanoparlantes y los irlandeses como para poder desplazarla con facilidad, Mandeville sugirió que se aceptara este hecho como un dato de la realidad y propuso que se le concediera a la Iglesia Católica una condición idéntica a la de la Iglesia de Inglaterra en lo que hacía a los beneficios y privilegios de una religión oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un furibundo debate que tuvo sus momentos más tensos durante la discusión de las recomendaciones religiosas, el Parlamento británico sancionó en 1848 un importante paquete de enmiendas a la British South America Act. Entre estas enmiendas se contaba la reforma de las instituciones parlamentarias coloniales y la apertura de las mismas a “aquellos súbditos de habla española” bajo condiciones concretas pero amplias, el reconocimiento de la Iglesia Católica como una religión con goce de ciertos privilegios “similares a la condición oficial” de la Iglesia de Inglaterra, y la creación del puesto de “Alto Comisionado de Su Majestad para la Sudamérica Británica”, que en la práctica se convertiría en un cargo de jerarquía virreinal colocado por encima de los gobernadores coloniales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En reconocimiento a sus propuestas, o para alejarlo de los enemigos que las mismas le ganaron en Londres, Mandeville fue designado como el primer Alto Comisionado de las colonias sudamericanas. A su retorno a Buenos Aires, Mandeville trabajó en la implementación de sus propuestas en todas las colonias sudamericanas. Algunas de ellas, sobre todo la oficialización parcial de la Iglesia Católica y la apertura de las legislaturas coloniales a los hispanoparlantes, fueron recibidas con beneplácito por la mayoría de los pobladores, a excepción de algunos conservadores británicos que tenían un recuerdo demasiado vívido de Rosas y sus insurrectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras medidas de corte económico fueron más resistidas, mientras que un punto que Mandeville no había incluido en sus recomendaciones por temor a tentar su suerte se volvió un elemento fundamental en el descontento hispanoparlante de la segunda mitad del siglo XIX: la oficialización del idioma español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estas muestras de descontento y de la obstrucción que sufría a manos de los gobernadores y administradores coloniales, Mandeville tuvo un considerable éxito en la pacificación de la Sudamérica Británica y en la neutralización rápida del descontento local y de los ocasionales focos de rebelión. Sus políticas tuvieron como efecto la creciente aceptación por parte de la población hispanoparlante hacia el gobierno británico, por más que dicha aceptación fuera a regañadientes y sin el menor esfuerzo por disimular un rencor que el paso del tiempo prometía convertir en una rivalidad tolerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atento a las experiencias que tenían lugar en Canadá, Mandeville comenzó a planear una nueva etapa de reformas tendientes a consagrar mayor autonomía a los gobiernos coloniales y a reducir la medida en que las colonias dependían de las decisiones de Londres, siempre dentro del marco de un imperio global encabezado por la monarquía y gobernado por el Parlamento. El mayor logro obtenido por Mandeville y sus partidarios llegaría en 1858 cuando por otra recomendación suya aceptada por Londres, se les concedió a las colonias del Plata y del Uruguay el derecho a un “gobierno responsable” similar al que ya regía en otras posesiones coloniales británicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el sistema de “gobierno responsable”, las autoridades ejecutivas coloniales (con la notoria excepción de los gobernadores y del propio Alto Comisionado, que continuaban ejerciendo su poder en nombre de la Corona) pasaron a ser responsables por el ejercicio de sus poderes ante las asambleas legislativas locales, en cuyas cámaras se permitió de manera explícita la elección de representantes de los súbditos de cada colonia. Idénticos estatutos fueron aprobados para el resto de las colonias en un período que transcurrió entre 1862 y 1868, consolidando el último gran logro de Mandeville como Alto Comisionado, ya que el mismo buque que en 1858 había traído a Buenos Aires la noticia y el texto completo de la ley de gobiernos responsables trajo además la orden de remoción de su cargo y a su sucesor designado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sucesores de Mandeville en el cargo gozaron de los resultados de sus políticas: unas colonias políticamente pacificadas que encontraban una convivencia cultural tensa e incómoda pero tolerable y relativamente estable y que podían dedicar sus energías a intensificar su desarrollo económico y sus vínculos con la metrópoli. Además, la inmigración británica se intensificó, aunque esta vez la presencia irlandesa estuvo más acotada y pasaron a obtener singular primacía los colonos de origen galés, que se asentaron en el recientemente creado territorio de Tehuelchia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las décadas de 1860 y 1870 vieron un desarrollo sorprendente de las colonias sudamericanas, acompañado por una expansión progresiva hacia el sur que reducía la amenaza indígena a una mera molestia mucho más manejable y que incorporaba los vastos recursos australes al dominio británico en una proporción que crecía con cada año que pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La próxima parte sale este jueves... por lo que será hasta entonces.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8239386124256233507?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8239386124256233507/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8239386124256233507&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8239386124256233507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8239386124256233507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina_22.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 6)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-2462564859443267824</id><published>2011-11-19T14:19:00.004-03:00</published><updated>2011-11-19T14:36:39.330-03:00</updated><title type='text'>El comienzo y el final</title><content type='html'>En mis vueltas por las interwebs me encontré con estas caricaturas acerca del origen y del fin del Estado de Bienestar (Aquí las &lt;a href="http://www.cato-at-liberty.org/five-lessons-for-america-from-the-european-fiscal-crisis/"&gt;fuentes originales&lt;/a&gt; &lt;a href="http://danieljmitchell.wordpress.com/2011/07/15/two-pictures-that-perfectly-capture-the-rise-and-fall-of-the-welfare-state/"&gt;donde las encontré&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-ktgsIj6LAsQ/TsfmFY670EI/AAAAAAAAAKQ/qKE5IpIW2qI/s1600/wagon-beginning.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 150px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-ktgsIj6LAsQ/TsfmFY670EI/AAAAAAAAAKQ/qKE5IpIW2qI/s400/wagon-beginning.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676758835587174466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-NfFKvDRTzEs/TsfmOBq1jMI/AAAAAAAAAKc/fa7W1QeFHu4/s1600/wagon-ending.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 206px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-NfFKvDRTzEs/TsfmOBq1jMI/AAAAAAAAAKc/fa7W1QeFHu4/s400/wagon-ending.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676758983964462274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por supuesto, en la versión argentina del último dibujo una de las ruedas de la carreta habría desaparecido y el eje estaría sostenido sobre dos ladrillos, habría una banda de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pitecanthropus wachiturrensis&lt;/span&gt; apedreando y navajeando a los que tiran de la carrera, el ritmo lo marcaría una banda de émulos del Tula con la batucada y no faltarían los que peguen algún latigazo a los que tiran cuando la carreta deja de moverse, todo mientras los presuntos "líderes" de la carreta están todos adentro de un Mercedes Benz con aire acondicionado y equipo de música proclamando las virtudes de la solidaridad y de la ayuda social a los desamparados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sí, estoy un poco cínico hoy. Hasta la próxima&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-2462564859443267824?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/2462564859443267824/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=2462564859443267824&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2462564859443267824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2462564859443267824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/el-comienzo-y-el-final.html' title='El comienzo y el final'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ktgsIj6LAsQ/TsfmFY670EI/AAAAAAAAAKQ/qKE5IpIW2qI/s72-c/wagon-beginning.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-7592605871664023805</id><published>2011-11-16T23:57:00.000-03:00</published><updated>2011-11-16T23:58:08.900-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 5)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hoy sale la quinta parte nomás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. La Revuelta de Rosas (1845-1846)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En 1845 una nueva insurrección de la población hispanoparlante se convirtió en la más severa amenaza al dominio británico en el Río de la Plata desde la conquista, y desencadenaría un proceso de transformaciones que culminaría con el surgimiento de una nueva nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El líder de esta revuelta era Juan Manuel de Rosas, un importante hacendado hispanoparlante nacido en la colonia del Plata que en su niñez había participado de la infructuosa defensa de Buenos Aires contra las tropas de Whitelocke y que en 1819 había estado vinculado, aunque de forma más tenue, con la revuelta de Castelli. Rosas era un nacionalista convencido cuyo ideario consistía de una rara combinación entre el tradicionalismo hispánico y católico, algunos principios de la Ilustración y una filosofía política derivada de la experiencia norteamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan que elaboró Rosas requería de una victoria inicial que pudiera servir tanto como prueba de las capacidades de su modesto pero cohesionado grupo de insurrectos, como de señal que pudiera ser empleada para desatar una revuelta en la población hispanoparlante de la Sudamérica Británica. Para ello, Rosas reunió a un grupo de trescientos hombres que el 20 de noviembre de 1845 montó una emboscada en un paraje del río Paraná conocido como “Vuelta de Obligado” contra tres transportes de la Royal Navy británica que llevaban armas para la guarnición en el Paraguay, que por entonces enfrentaba sus propios conatos de insurrección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El triunfo de Rosas fue aplastante y permitió a Rosas cumplir sus objetivos iniciales. Las armas sustraídas a los británicos sirvieron para equipar a miles y miles de descontentos de las vastas extensiones rurales de las colonias del Paraná, de Mesopotamia y del Paraguay, quienes se alzaron en una insurrección general contra el dominio británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendidos por la repentina revuelta y sin haberse recuperado del todo de la Campaña al Sur, las fuerzas británicas sufrieron una sucesión de rápidas derrotas a manos de los insurrectos de Rosas, culminando en el desastre de San Lorenzo el 27 de enero de 1846. Tras esta batalla, en la que tres batallones británicos fueron virtualmente aniquilados por cuatro mil insurrectos comandados por Justo José de Urquiza, un antiguo coronel del ejército británico que se había sumado a Rosas tras la emboscada de Vuelta de Obligado, cayeron en manos de los rebeldes las importantes ciudades de Rosario y Santa Fe, y con ellas el virtual control sobre el curso bajo del Paraná.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de este formidable triunfo, se presentó una disyuntiva crítica para el futuro de la insurrección. Mientras que Urquiza y los otros líderes insurrectos con experiencia militar proponían consolidar las posiciones conquistadas por los rebeldes y fortalecerse ante un potencial contraataque británico, el ala más “política” de la rebelión, fascinada por la serie de rápidas y aparentemente sencillas victorias contra el opresor colonial, promovía una “marcha” armada contra Buenos Aires para destruir el poderío británico en su fortaleza más visible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte eufórico por una seguidilla de victorias que nunca había imaginado posible, en parte convencido de que una reconquista de la antigua capital virreinal terminaría por desatar una revuelta aún más poderosa y en parte reticente a darles tiempo a los británicos para reorganizarse, Rosas accedió a emprender una expedición contra Buenos Aires, nombrando al frente de la misma al propio Urquiza a pesar de sus dudas sobre la conveniencia del ataque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las esperanzas de Rosas, sin embargo, chocaron con la realidad. Las tropas que los insurrectos habían aplastado durante los primeros meses eran unidades de segunda línea que no habían sido movilizadas en la Campaña al Sur, pero cerca de Buenos Aires estaban acantonados los regimientos y batallones que sí habían sido enviados contra los indígenas y que contaban con mucha más experiencia y recursos, a pesar de no haberse recuperado completamente de la última campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro entre las columnas de Urquiza y las fuerzas de Sir George Anson tuvo lugar en el paraje de Caseros el 3 de abril de 1846, y resultó en una fuerte derrota para los rebeldes en la que perdieron buena parte de sus hombres más experimentados y de su armamento moderno. Si bien Urquiza pudo retirar del campo de batalla a una gran cantidad de sus hombres, para todos los propósitos prácticos Caseros fue la batalla decisiva del conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los insurrectos de Rosas continuaron representando una amenaza convencional para los británicos hasta mediados del año, cuando una serie de escaramuzas y combates con las fuerzas británicas terminaron por quebrar a los rebeldes como un ejército organizado. Desde entonces, la campaña insurreccionista se transformó en una guerra de guerrillas que continuó plagando la Colonia del Paraná durante el resto de 1846 sin poder impedir que los británicos recapturaran Rosario y Santa Fe, y que sólo culminó el 30 de diciembre de 1846 cuando Rosas y sus últimos seguidores fueron derrotados en el poblado de Warringham, muy cerca de la ciudad de Córdoba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la insurrección aplastada de manera categórica, los británicos se dispusieron a restaurar su dominio sobre las colonias sudamericanas. Urquiza y los otros oficiales que se habían plegado a la revuelta fueron juzgados por traición y fusilados, mientras que una condena similar contra Rosas fue conmutada luego por una pena de prisión en la colonia penal de las islas Falkland, de la que sería liberado en 1862 para que pudiera volver a vivir en paz en su estancia platense. Desde entonces, Rosas se convirtió en un héroe y una figura icónica del nacionalismo hispanoparlante, y en una de las figuras más controvertidas del siglo XIX en un país que había lanzado un llamado de atención que las autoridades británicas ya no pudieron ignorar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hasta la próxima.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-7592605871664023805?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/7592605871664023805/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=7592605871664023805&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7592605871664023805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/7592605871664023805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina_16.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 5)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8221726101175924398</id><published>2011-11-14T23:58:00.004-03:00</published><updated>2011-11-15T00:02:36.087-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 4)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta entrega va la cuarta parte de mi proyecto de una historia alternativa de la Argentina que tenga como punto de partida una hipotética victoria británica en la invasión de 1807, cubriendo en esta oportunidad el tramo que va desde 1838 hasta 1845.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperando que sea de su interés, finalizo con esta introducción.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4. Consolidación y conflicto (1838-1845) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Definidas las fronteras tras la Segunda Guerra del Plata y definitivamente conjurada la amenaza de una reconquista española tras el colapso de su propio imperio colonial, los británicos pasaron a ocuparse de desarrollar y afianzar la situación de sus colonias sudamericanas, que ya incluían en 1838 a unos dos millones de habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer paso consistió de una profunda reforma política y administrativa en la Sudamérica Británica, un territorio que se había vuelto demasiado vasto y complejo como para poder ser gobernado de manera eficaz únicamente desde Buenos Aires. Fue así que, luego de un pedido del propio gobernador Duff, el Parlamento británico sancionó en 1838 la “British South America Act”, una ley que reorganizaba al territorio controlado por Londres en seis colonias separadas: la Colonia del Plata con capital en Buenos Aires, la Colonia del Uruguay con capital en Montevideo, la Colonia de la Mesopotamia con capital en Corrientes, la Colonia del Paraguay con capital en Asunción, la Colonia del Paraná con capital en Córdoba, y la Colonia de la Araucania con capital en Talcahuano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada una de estas colonias separadas contaría con su propia legislatura local y estaría bajo la autoridad de su propio gobernador, aunque el control general sobre las fuerzas militares en todas las colonias estaría en manos de un comandante en jefe con sede en Buenos Aires. Si bien esta ley permitiría que las regiones del dominio colonial se desarrollaran de manera más rápida bajo sus propias instituciones, la primacía de Buenos Aires y de la Colonia del Plata persistiría, aunque de manera más acotada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un segundo cambio estaría vinculado con el desarrollo general de la economía y la infraestructura de las colonias. Aún antes de la Segunda Guerra del Plata las posesiones de la Sudamérica Británica se perfilaban como proveedoras de alimentos y otros productos de origen agropecuario que el imperio británico necesitaba cada vez más en su constante expansión. Durante la posguerra se dio un fuerte impulso al campo, a través de nuevas leyes y medidas que facilitaron el acceso a la tierra y la inversión en el desarrollo rural, lo que se tradujo en cosechas crecientes y en una diversificación importante de las actividades agropecuarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, la reciente invención del ferrocarril encontró en Sudamérica un terreno propicio para su desarrollo, habida cuenta de la necesidad imperiosa de trasladar la producción del interior al puerto de Buenos Aires y, a su vez, facilitar la colonización y la expansión británica en todo el territorio colonial. Bien pronto la Sudamérica Británica pudo ostentar una de las redes ferroviarias más importantes de todo el Imperio, con líneas que se expandieron inicialmente de manera radial desde Buenos Aires y luego de manera más diversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producto de la incorporación de los territorios conquistados, los británicos procuraron impulsar la inmigración a la Sudamérica Británica para compensar la gran cantidad de hispanoparlantes absorbidos tras la guerra. Fue así que durante la década posterior a la Segunda Guerra del Plata existió un importante fomento a los migrantes de las islas Británicas para que se establecieran en las colonias sudamericanas. Si bien no fueron pocos los escoceses, ingleses y galeses que escogieron iniciar nuevas vidas en Sudamérica, todos ellos fueron superados por otra nación británica que abrazó la oportunidad con singular entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron los irlandeses los que mejor respondieron a la oferta, en parte por la importante presencia católica y por la amplia y generosa oferta de tierras cultivables (aunque una gran cantidad de las mejores tierras hubiera sido previamente asignada a los terratenientes ingleses) en las colonias. Según estimaciones de la época, casi el sesenta por ciento del millón de inmigrantes que se asentó en la Sudamérica Británica entre 1838 y 1845 era de origen irlandés, dándole así a la “Primera Inmigración” un indiscutible tinte irlandés que persiste desde entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera curiosa, hubo una considerable mezcla cultural, étnica y religiosa entre las comunidades irlandesa y de origen español que llevó al hecho curioso de que muchos de los inmigrantes irlandeses fueran adoptando progresivamente el castellano como su idioma, un hecho que no pocos atribuyen al resentimiento y la hostilidad que irlandeses e hispanoparlantes compartían hacia los ingleses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la forma que fuere, esta combinación de impulso a la producción rural, de desarrollo ferroviario y de inmigración intensiva ayudó a que en pocos años las colonias de la Sudamérica Británica adquirieran una bien merecida reputación como el “Granero del Imperio Británico”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera prueba que enfrentaría la Sudamérica Británica tras su consolidación y reorganización tendría lugar en 1841. El vecino Imperio del Brasil, surgido a partir de las colonias portuguesas de Sudamérica, había mantenido con el Reino Unido una relación cercana y positiva a pesar de haberse apoderado los británicos en su invasión inicial de la antigua Banda Oriental, un territorio históricamente disputado entre Portugal y España, y de existir discrepancias en la delimitación fronteriza entre las posesiones de ambas potencias. Esta relación de “buena vecindad” se mantuvo aún durante la Segunda Guerra del Plata, en la que los brasileños se mantuvieron conspicuamente neutrales, aunque la percepción en la corte brasileña demostró estar terriblemente equivocada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencidos de que los británicos aceptarían las reclamaciones de Río de Janeiro como contrapartida de su neutralidad durante la guerra, los brasileños comenzaron a moverse para establecer una presencia en los terrenos en disputa. La reacción británica no se hizo esperar: tres poderosas columnas armadas partieron desde las colonias del Paraguay, del Uruguay y de la Mesopotamia para enfrentar a los brasileños en lo que la Historia conocería como la “Tercera Guerra del Plata”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta guerra fue un conflicto breve y contundente de apenas cinco meses de duración, en los que los británicos derrotaron a las fuerzas brasileñas en media docena de enfrentamientos terrestres en la zona en disputa. A los reveses en tierra debieron sumarles los brasileños una fuerte derrota de su armada a manos de la Royal Navy frente a las costas de Río de Janeiro, lo que convenció al emperador brasileño Pedro II a consentir en el Tratado de Montevideo que los territorios en disputa pasaran a la jurisdicción británica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De estas conquistas surgirían dos nuevas posesiones que se convertirían en colonias de pleno derecho: la Colonia de Río Grande, con capital en Santa Ana, y la Colonia de las Misiones con capital en la recientemente fundada ciudad de Iguassu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los británicos debieron hacer frente a otra amenaza, esta vez en su frontera sur. Durante siglos, los pueblos indígenas del extremo sur del continente se enfrentaron con los españoles en una larga guerra sin vencedores reales, en la que ni los colonizadores pudieron conjurar definitivamente la amenaza indígena, ni los nativos fueron capaces de perturbar el dominio español más allá de constantes y ocasionalmente devastadoras incursiones y correrías a lo largo de la frontera sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas campañas se intensificaron en los años posteriores a la Segunda Guerra del Plata y adquirieron proporciones considerables tras la guerra anglobrasileña, siendo el punto álgido de “las correrías” una incursión que cuatro mil indígenas lanzaron en marzo de 1843 y que llegó a cincuenta kilómetros de Buenos Aires antes de ser detenida por las guarniciones locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con plena autoridad para poner fin a las correrías, el general británico Sir George Anson organizó una poderosa expedición a la frontera sur entre 1843 y 1844, compuesta por casi siete mil efectivos militares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante esta campaña, que hizo uso combinado de infantería, artillería y caballería a lo largo de un extenso y despoblado campo de batalla, las fuerzas de Anson pudieron empujar a los indígenas al sur del Río Negro y establecer una presencia armada incluso más allá de dicho curso de agua, que facilitaría la posterior expansión británica en la Patagonia y la Araucanía durante las décadas de 1850, 1860 y 1870.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El jueves la seguimos...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8221726101175924398?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8221726101175924398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8221726101175924398&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8221726101175924398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8221726101175924398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina_14.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Parte 4)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-8938635999867851770</id><published>2011-11-12T15:05:00.003-03:00</published><updated>2011-11-12T15:10:02.843-03:00</updated><title type='text'>Por qué soy un liberal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si tuviera que clasificar mi ideología en una sola palabra, diría que la que más se ajusta es "liberal". Y tendría reservas en usar esa palabra, porque por el otro lado soy bastante conservador, sobre todo en materia social, principalmente porque creo que no hace falta arreglar algo que no está roto y que si las cosas funcionaron hasta la llegada de los aprendices de brujo con ínfulas de ingenieros sociales, por algo será.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay algunas otras cosas en mi marote, como mi noción de que el voto calificado no es tan mala idea después de todo, y otras nociones políticamente incorrectas que no sé si encajarían en las nociones de "liberal" o "conservador". Algún cachito de lo poco que leí de Ayn Rand por ahí, un poco más de Maquiavelo por allá, y llegamos al revuelto gramajo ideológico que anida en mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en fin, basta de eso. La idea de este post es hablar un poco de por qué me identifico más con el liberalismo. Y la respuesta es simple: porque funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una proclama de superioridad ideológica como las de los bolches que tienen la idea de que el comunismo es alguna clase de conocimiento científico y que su triunfo es "inevitable". Cuando digo que el liberalismo funciona es, sobre todo, porque termina funcionando a pesar de todos los intentos que se hicieron para negarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El liberalismo tal como lo entiendo concibe a las personas como agentes libres capaces de decidir por sí mismos, de obrar en consecuencia con los medios a su alcance y de aceptar los resultados de sus decisiones y acciones. El liberalismo tal como lo entiendo concibe a las sociedades como la suma de las interacciones que se producen entre los individuos conforme éstos buscan llevar a la práctica sus fines individuales; una suma de interacciones tan grande, tan vasta y tan compleja que excede cualquier posibilidad real de conocerla en su totalidad, ni hablar de controlarla o dirigirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El liberalismo tal como lo entiendo ve a los Estados como organizaciones hechas para la protección de los derechos y el resguardo de la libertad frente a quienes los amenacen, ya sean individuos, grupos u otros Estados. El liberalismo tal como lo entiendo cree que no hay mejor solución para un problema que la que puede surgir de quienes están más cerca de él si es que se les permite acceder a los recursos necesarios para atenderlo, y que no existe peor forma de empeorar las cosas que hacerlas depender de alguien que está tan lejos que ni puede verlo ni le importa ni le afecta personalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por sobre todas las cosas, el liberalismo tal como lo entiendo sabe que existe una realidad, que la misma se impone tarde o temprano, que el voluntarismo es impotente contra ella en cualquier circunstancia, y que es ineludible por más alquimias que se hagan para evadir sus resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien vive más allá de sus posibilidades, sin importar qué tan mago sea con el dinero, eventualmente tiene que hacerse cargo de lo que deja, especialmente cuando el socialismo empieza a funcionar mal, como suele ocurrir cuando, al decir de Margaret Thatcher, "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;se le acaba el dinero de los demás&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien pone controles irracionales, sólo incentiva los esfuerzos de quienes intentan escapar de ellos, o como diría la princesa Leia en la película original de Star Wars: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;The more you tighten your grip, Tarkin, the more star systems will slip through your fingers&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a todo esto, ¿por qué digo que funciona? Porque nos basta ver cómo todos los esfuerzos por negar la realidad, hechos por gente de pelajes que van desde el comunismo puro y duro hasta el progretudismo a la europea, y pasando por el fascismo fatto in casa que es el peronismo, terminan estrellándose contra la naturaleza humana más básica, aquella que busca sus propios fines y que, por más que lo niegue, en el fondo sólo pide que la dejen en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando y sin que se note, la Cuba raúlcastrista tira al tacho alguno de esos principios que tanto humedecen las canaletas de los progres del mundo, porque se está dando cuenta de a poquito que el paraíso socialista en cuya construcción desperdiciaron 52 años terminó siendo un miserable prostíbulo al aire libre, sólo que con fotos del Che en lugar de casinos de Batista, en el que las únicas industrias exitosas son la apertura de gambas de las jineteras y la construcción de balsas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Unión Europea, paraíso progre si los hay, está desmoronándose después de décadas de proclamar que sí había tal cosa como un almuerzo gratis y de que un país sí podía vivir indefinidamente a base de la productividad de otro; ahora ni todas sus regulaciones ni todo su poderío pueden evitar un desastre económico, político y hasta demográfico, ni pueden lograr que una población demasiado acostumbrada a vivir de arriba vuelva a la cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni qué hablar del comunismo viejo al estilo soviético, que no pudo ni siquiera amurallar una ciudad para evitar que sus propios ciudadanos trataran de escapar hacia donde querían vivir. Y se escucha el eco de las palabras de la princesa Leia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O miremos lo que pasa acá en Argenta, tierra de voluntarismo y de pasión estatista si las hay, donde cada nueva medida que anuncian para controlar la huída del dólar sólo termina potenciándola, donde cada decisión arbitraria sólo provoca nuevos intentos de la población de escapar de su alcance, donde cada nueva regulación hecha a medida de los obesindicalistas hace crecer el empleo en negro y donde cada nuevo control que se impone en cualquier ámbito termina beneficiando únicamente al mercado negro. Y así va a ser hasta que se les meta de una puta vez en la cabeza que el mercado no es un montón de ejecutivos conspiradores, sino que somos todos nosotros en nuestro día a día... y que nunca van a tener ni la suficiente gente para estar vigilando en todos lados ni la suficiente capacidad de recolectar información como para saber todo lo que pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estamos hablando de un gobierno que se las da de haber logrado el porcentaje más alto de votos en una elección presidencial desde 1983, no del impotente de De la Rúa. He ahí el poder político, completamente inútil sin el consentimiento de los gobernados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto es lo que me lleva al liberalismo. Pongan un control nuevo, más gente tratará de eludirlo. Regulen más el mercado, más gente se irá al mercado negro. Nieguen la realidad, más sopapos terminará por darles tarde o temprano. Insistan en que no hace falta trabajar para vivir, y tarde o temprano el que trabaja para que ustedes vivan se cansará de pagar la fiesta. Sigan buscando la eficiencia del control estatal y sólo terminarán en la locura de un anarcodirigismo que no lo puede saber todo, no lo puede controlar todo y no puede decidir nada de forma efectiva. Impongan las reglas que quieran para pagar el capricho bienpensante que se les ocurra y nadie querrá hacer negocios con ustedes. El altruísmo bien entendido es una virtud excepcional, no una cualidad común a todos los seres humanos y menos que menos algo que pueda imponerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto ha sido así siempre, durante toda la historia, en todos los países y hablado en todas las lenguas. Siempre la voluntad termina chocando contra la realidad, y cuando la voluntad triunfa es porque en el fondo expresa una realidad. Siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay ley, decreto o mayoría parlamentaria que pueda abolir la ley de oferta y demanda, la naturaleza humana o el simple deseo de tener lo que es mío y que me dejen en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca otro que está más lejos va a saber mejor que yo qué es lo que necesito y cómo puedo resolver mis problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca las cosas van a dejar de valer lo que valen de verdad para valer el precio arbitrario que fije un burócrata que no tiene la menor idea de lo que cuesta producirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca las fronteras van a estar del todo bloqueadas a las importaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca van a faltar dólares en las cuevas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca va a existir un gobierno que sobreviva una vez que pierde el consenso de los gobernados, a menos que apele a las armas y prefiera gobernar sobre los cementerios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad se impone. La naturaleza humana sigue existiendo. El liberalismo funciona. Sobre todo porque funciona a pesar de los esfuerzos más delirantes de quienes niegan la realidad. Porque intentar derrotar a la realidad es una empresa tan inútil que cualquier esfuerzo hecho en tal sentido está desperdiciado desde el vamos. Porque el ser humano va a seguir siendo lo que es por más raza superior o nuevo hombre soviético que se quiera construir siguiendo dictados ideológicos. Y porque insistir una y otra vez con lo mismo y esperar resultados distintos, porque "esta vez seguro que sale bien" como dicen los amigos de &lt;a href="http://articulos-interesantes.blogspot.com"&gt;El Opinador Compulsivo&lt;/a&gt;, es la definición de "locura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso soy liberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la próxima.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-8938635999867851770?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/8938635999867851770/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=8938635999867851770&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8938635999867851770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/8938635999867851770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/por-que-soy-un-liberal.html' title='Por qué soy un liberal'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-4712064491415660688</id><published>2011-11-10T00:30:00.005-03:00</published><updated>2011-11-10T00:37:09.729-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ucronías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia alternativa'/><title type='text'>Una historia paralela de la Argentina (Parte 3)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acá les dejo la tercera entrega de mi intento de hacer una historia alternativa de la Argentina a partir de una hipotética victoria británica en la invasión de 1807.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperando que sea de su interés, finalizo con esta introducción.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES-AR&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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Expansión (1820-1835)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 204, 204);" lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La tensa coexistencia entre las posesiones británicas y españolas en Sudamérica comenzó a resquebrajarse a finales de la década de 1820, cuando en diversas regiones del imperio español estalló una nueva ola de levantamientos independentistas similar a la que había sido aplastada en la década anterior. A diferencia del pasado estallido independentista, los nuevos líderes rebeldes pudieron capitalizar el descontento remanente de la década anterior, junto con el resentimiento provocado por diez años de paranoia y virtual ocupación militar por parte del gobierno imperial español hacia sus súbditos americanos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre 1822 y 1826 los levantamientos independentistas provocaron en rápida sucesión la caída de las autoridades españolas en los virreinatos de Nueva España y Nueva Granada y en la Capitanía General de Venezuela, lo que resultó en el surgimiento de las naciones independientes de México, los Estados Unidos Centroamericanos, Colombia y Venezuela. Otras posesiones españolas, como el Virreinato del Perú, Cuba y Puerto Rico, pudieron resistir sus estallidos y conservarse bajo el dominio de Madrid por algunos años más.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  Capitanía General&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; de los Andes fue una de las que fue capaz de suprimir sus rebeliones, que ocurrieron entre 1825 y 1827, en parte gracias a la considerable presencia militar apostada para enfrentar cualquier posible amenaza de los británicos de las colonias del Plata. Sin embargo, la combinación de la presión militar española, una economía cada vez más desgastada, un creciente descontento y una sutil acción británica sobre los sectores más enfervorizados de la población local configuraron un caldo de cultivo que desembocó en 1831 con una fulminante revuelta encabezada por un poderoso hacendado y ex militar llamado Facundo Quiroga.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rebelión de Quiroga tuvo un éxito arrollador en los distritos rurales de la capitanía, aunque fracasó en hacerse fuerte en las principales ciudades gracias a la gran presencia militar española. Si bien los españoles contaban con tropas mejor entrenadas y armadas, el número de las mismas no era suficiente como para poder aplastar a las grandes cantidades de insurrectos movilizados por Quiroga. Otros líderes locales en distintas regiones de la capitanía siguieron el ejemplo de Quiroga y se alzaron en una insurrección contra los españoles, desatando así una verdadera guerra civil entre realistas e independentistas que arrojó a toda la capitanía a un caos sin final aparente.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su cuartel general en Buenos Aires, el gobernador británico de la Colonia del Plata, Sir Alexander Duff, prestó especial atención al caos que había sobrevenido a su hostil vecino español y no tardó en hacer planificaciones de contingencia con los comandantes militares asignados a la Colonia. En opinión de Duff, los realistas eventualmente acabarían por ser derrotados en la guerra civil sin importar su poderío militar o su disponibilidad de recursos; sería la victoria de un movimiento hispanoparlante y nativista sobre un imperio colonial, llevaría a Quiroga y sus compañeros revolucionarios al poder y terminaría por crear un estado de habla castellana violentamente nacionalista al otro lado de las fronteras coloniales.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencido de que dejar que la Capitanía General de los Andes colapsara únicamente a manos de Quiroga era comprometer la seguridad británica a largo plazo, Duff y sus comandantes militares consideraron que aunque una intervención militar directa de las fuerzas británicas aceleraría el derrumbe del poderío español, ésta se produciría antes de que los rebeldes estuvieran en condiciones de hacerse con el control de todo el territorio. De esta manera, Duff esperaba estar en condiciones de impedir la constitución de un estado nacionalista o, en el peor de los casos, ganar influencia sobre el desenlace de la guerra civil y asegurarse de que le tomara un tiempo considerable a cualquier futuro gobierno para organizarse.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 20 de enero de 1832, tres columnas británicas cruzaron la frontera de la Colonia del Plata y penetraron el territorio de la Capitanía General de los Andes en dirección a las ciudades de Córdoba, Asunción y Mendoza. Este ataque tomó por sorpresa a los españoles, quienes habían sido forzados a desguarnecer peligrosamente su frontera con el Plata para ocuparse de los insurrectos de Quiroga en el resto del territorio andino, y en cuestión de pocos meses debieron ceder una considerable extensión de territorio a manos de los británicos, mientras que los pocos rebeldes que habían sobrevivido en la región fueron erradicados definitivamente.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada de la noticia a Europa provocó un aumento de tensiones entre Londres y Madrid, que sin embargo no resultó en una guerra abierta entre ambos países habida cuenta de la imposibilidad general de España de enfrentar al poderío naval británico, lo que a su vez impidió al imperio español enviar refuerzos a sus asediadas colonias americanas. La guerra fue, por tanto, un asunto acotado a las fuerzas británicas y españolas en sus respectivos dominios sudamericanos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El período entre el primero y el 21 de mayo de 1832 fue considerado como el momento más negro para los españoles de la Capitanía General, ya que la primera fecha marcó la caída de Córdoba y la última la capitulación de Asunción ante los británicos. En cambio, el avance británico sobre Mendoza debió detenerse a causa de la escasez de suministros, la hostilidad del terreno y la feroz resistencia de las tropas españolas en las cercanías de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obligados a abandonar el objetivo de capturar Mendoza, Duff y sus comandantes militares se limitaron a conservar el frente y a reasignar una significativa cantidad de tropas de la tercera columna para respaldar el avance en el frente cordobés, que tras una sorprendente seguidilla de triunfos había acabado por estancarse cerca de San Miguel de Tucumán.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra entró así en un estancamiento generalizado en el que ni los británicos pudieron avanzar sobre las posesiones españolas ni los españoles expulsar a los invasores sin desguarnecerse ante los renovados ataques de Quiroga y de los otros rebeldes en el territorio de la Capitanía. Atrapados entre dos frentes, los españoles sólo podían esperar un constante y certero desgaste, por lo que sus dirigentes se vieron obligados a solicitar a Duff una reunión para concertar un armisticio.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro entre los delegados españoles y británicos tuvo lugar en la ciudad española de Salta a partir del 22 de agosto de 1833, lo que dio inicio a unas largas y tensas negociaciones que concluyeron con la firma de un tratado formal de paz que, al reconocer legalmente el dominio de hecho del imperio británico sobre las zonas de las intendencias de Córdoba y del Paraguay que controlaban, puso fin oficialmente a la Segunda Guerra del Plata el 19 de septiembre de 1833.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debilitado tras la inesperada guerra contra los británicos y desacreditado a ojos de la población por haberse visto forzado a ceder el control de Córdoba y del Paraguay, el gobierno español de la Capitanía General de los Andes terminó por derrumbarse en diciembre de 1833.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oportuna intervención británica ayudó a evitar que los distintos grupos rebeldes se consolidaran lo suficiente como para apoderarse de todo el territorio de la antigua capitanía. La tenue unidad que Quiroga y los otros dirigentes habían trabajado se quebró poco después del derrumbe español y a la guerra contra los españoles le siguió un período de confusas luchas y movimientos entre los distintos grupos y regiones.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este período de desorden emergerían tres nuevos Estados en donde antes se erigió la Capitanía General de los Andes. El primero de ellos fue la República de Chile, constituida formalmente el 27 de enero de 1834 en Santiago de Chile por el propio Quiroga y que estaría formado por el territorio de la vieja capitanía chilena, la región de Cuyo, parte de la gobernación de Salta del Tucumán y lo poco de Córdoba que había quedado en manos españolas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le seguiría luego la República de Atacama, proclamada el 13 de mayo de 1835 en la ciudad de Salta y que luego de un breve período de luchas afianzaría su dominio sobre el resto de Salta del Tucumán, Charcas, Potosí y Chiquitos. El último Estado en erigirse sobre los restos de la Capitanía de los Andes sería la República de Mirandia, llamada así en honor al precursor revolucionario Francisco de Miranda, y que uniría a La Paz, Cochabamba y Moxos con Arequipa y Puno, dos antiguas intendencias peruanas escindidas durante la caída del Virreinato del Perú.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para disuadir a los nuevos gobiernos de emprender acciones hostiles contra los intereses británicos, el gobernador Duff ordenó la movilización de tropas a la frontera de posguerra, un hecho que desataría un período de tensión entre la  Colonia del Plata y las tres repúblicas que se prolongaría por algunos años más. Sólo en 1838 se alcanzaría una paz medianamente estable entre los dominios británicos y las tres repúblicas, cuando el plenipotenciario británico Sir Woodbine Parish firmó con sus respectivos jefes de Estado un tratado definitivo de paz y mutuo reconocimiento oficial y limítrofe.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  Segunda Guerra&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; del Plata acabó así con el final definitivo de cualquier amenaza española sobre las colonias británicas del Plata, que en el proceso habían ampliado su territorio, asegurado sus fronteras e incrementado el poderío imperial de Londres en Sudamérica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; 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 &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; 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que hice el año pasado, y si bien en líneas generales se repite, esta versión está expandida y presenta algún que otro cambio respecto de lo que posteé anteriormente. De cualquier manera, mi rigor historiográfico es el que corresponde a un lego en la práctica académica de la historia, valga la aclaración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inspiración original de toda esta locura la tomé después de cruzarme con el sitio &lt;a href="http://www.britishargentina.com/"&gt;http://www.britishargentina.com/&lt;/a&gt;, cuyo autor detalla un escenario similar pero entrando con muchos más detalles en cuestiones de orden cultural, económico y regional, mientras que lo mío se limita (por el momento) a una crónica pseudohistórica. Si les interesan estas cuestiones y no se espantaron por mi incursión en este género como para ver otra perspectiva, dénse una vuelta por allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a hacer una aclaración que hice cuando posteé el original: Lo que sigue es un ejercicio intelectual y de imaginación; lo único que  podemos saber en este ejercicio contrafáctico es que las cosas hubieran  sido distintas, nada más. No sabemos si para bien o para mal en general,  aunque podemos imaginar que algunas cosas habrían acabado mejor  mientras que compraríamos otros tantos problemas que ahora no tenemos,  pero en líneas generales quiero decir que lo único que se puede asegurar  es que el resultado hubiera sido muy distinto, y es eso lo que quiero  tratar de imaginar con este pequeño ejercicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, sin más preámbulos y esperando que sea de su interés y agrado, acá van las dos primeras partes de esta historia paralela de la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA HISTORIA PARALELA DE LA ARGENTINA (1806-2010)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt; 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La invasión fallida (1806)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hacia comienzos del siglo XIX, la ciudad de Buenos Aires era la capital del Virreinato del Río de la Plata, una de las grandes jurisdicciones en las que el imperio español había dividido sus posesiones en las Américas. Extendiéndose formalmente desde el Lago Titicaca hasta el cabo de Hornos, y desde las costas chilenas del Pacífico hasta la desembocadura del Río de la Plata en el Atlántico, el Virreinato del Río de la Plata era la última y más remota frontera del imperio español.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los territorios sometidos a la autoridad de los virreyes de Buenos Aires estaban las ricas minas de Potosí, centros de cultura como Córdoba y Chuquisaca, las pujantes ciudades que se levantaban al pie de los Andes en Cuyo, y también los puertos pequeños pero activos de Buenos Aires y Montevideo. Su población era escasa y estaba concentrada en unas pocas ciudades de mediana y pequeña magnitud, mientras el vasto campo servía para la cría de ganado y para una modesta agricultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el Río de la Plata y sus dependencias palidecían ante el desarrollo y el poderío de las ricas colonias españolas del Perú y de México, y por muchos años no fue sino una vasta frontera agreste, hogar de contrabandistas y cuartel para guarniciones precavidas ante las ambiciones portuguesas sobre la Banda Oriental del río Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Madrid no prestara mayores atenciones a lo que podía hacerse con el Río de la Plata más allá de la minería y algunas otras actividades económicas, en Londres se prestaba una creciente atención a las posibilidades económicas que ofrecía el territorio del cuarto virreinato español en las Américas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los datos recabados por comerciantes, científicos y diplomáticos, el gobierno británico de la época comenzó a convencerse de que el Río de la Plata tenía potencial para convertirse en un verdadero granero capaz de abastecer al creciente imperio colonial gobernado desde Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las exigencias de las Guerras Napoleónicas y el hecho de que España estuviera aliada a Francia a comienzos de siglo convencieron a los mandos militares y navales británicos de la conveniencia de actuar de una vez por todas contra las posesiones españolas en América Latina. Para ello, se incrementaron los contactos con los modestos pero movilizados grupos americanos que proponían separar a las colonias de la metrópoli y se les brindó apoyo para que pusieran en marcha sus proyectos independentistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también se planificó la expansión militar y se puso en marcha la maquinaria de guerra. Entre los puntos estratégicos que Londres consideraba que debían ser conquistados estaban los puertos de Buenos Aires, sobre el Atlántico, y Valparaíso en el Pacífico, cuya posesión le permitiría a los británicos avanzar sobre el resto del Virreinato del Río de la Plata y consolidar el dominio sobre el único pasaje marítimo conocido entonces entre los océanos Atlántico y Pacífico: el pasaje de Drake.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1806 se puso en marcha el plan de conquista. Una expedición de 1.300 hombres comandados por el brigadier William Carr Beresford y transportados en buques de la Royal Navy comandados por el comodoro Home Riggs Popham partió de Ciudad del Cabo, previamente arrebatada a los holandeses, para tomar Buenos Aires en un audaz golpe de mano. Sería la primera fase del plan diseñado para someter al Virreinato a la autoridad de Londres, y las siguientes etapas ya estaban en marcha con el alistamiento de refuerzos para las tropas de Beresford y otra expedición que debía conquistar Valparaíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque estaba prevenido de la inminencia de un ataque británico, el virrey  español del Río de la Plata, Rafael de Sobremonte, consideraba más probable que el ataque se produjera contra el puerto de Montevideo, por lo que apostó a la mayoría de las escasas tropas disponibles para defender dicha ciudad, dejando a la capital del Virreinato peligrosamente desguarnecida y sin más custodia que unas pocas unidades regulares y de milicianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un golpe de mano audaz, Popham y Beresford ignoraron Montevideo y desembarcaron en la margen izquierda del Plata el 25 de junio de 1806, luego de lo cual lanzaron su ataque directamente sobre Buenos Aires, cuyas pobres defensas no representaron un obstáculo creíble para las tropas británicas. Tras derrotar sin mayores complicaciones a las fuerzas españolas que trataron de enfrentárseles y poner en fuga al virrey Sobremonte a la ciudad de Córdoba, las fuerzas comandadas por Beresford izaron el pabellón británico sobre Buenos Aires el 27 de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó así un breve gobierno colonial británico sobre Buenos Aires encabezado por el propio Beresford. Se exigió a las autoridades políticas, judiciales y religiosas, y a los habitantes de la ciudad un juramento de lealtad a la Corona británica, y se dictaron medidas para garantizar el libre comercio y la apertura del puerto al transporte marítimo británico, eliminando de esa forma el monopolio comercial que España había instaurado en aquella porción de su imperio americano. La resistencia a la ocupación fue escasa y jamás pasó de algunos incidentes aislados realizados por unos pocos descontentos que no lograban convencer a una mayoría apática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la reacción española no se limitó exclusivamente a la huida de Sobremonte. Desde el momento en que se conoció la noticia de la caída de Buenos Aires, varios oficiales militares al servicio de España intentaron organizar fuerzas para expulsar a los británicos. Una fuerza de regulares y milicianos comandados por Juan Martín de Pueyrredón intentó atacar Buenos Aires pero fue repelida por los británicos en el combate de Perdriel, pero a pesar de esta derrota, no sería el último intento español de recuperar la capital virreinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un oficial francés al servicio de España que había pasado a Montevideo tras la caída de Buenos Aires, el capitán de navío Jacques de Liniers, reunió por iniciativa del gobernador montevideano Pascual Ruiz Huidobro todas las fuerzas que pudo encontrar en la Banda Oriental y las cruzó al otro lado del Plata aprovechando el mal clima que le permitió burlar la vigilancia de la Royal Navy británica. Tras su desembarco, ocurrido el 4 de agosto de 1806, Liniers condujo a su ejército improvisado sobre Buenos Aires e inició un asedio de la ciudad que sólo concluiría con la rendición de Beresford y las fuerzas británicas el 12 de agosto, liberando Buenos Aires después de 45 días de dominio británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Liniers era nombrado por aclamación popular como el nuevo responsable del Virreinato, ignorando por completo al virrey Sobremonte, y Beresford y sus oficiales y soldados se convertían en prisioneros españoles, la noticia de la humillación llegaba a oídos británicos, sin que este traspié representara el final de sus ambiciones por apoderarse del Río de la Plata. Los engranajes de la maquinaria militar británica ya estaban en marcha y la derrota de Beresford no alcanzaría para detenerlos. Sería cuestión, para los líderes políticos de Londres y para los comandantes de las fuerzas que se cernían sobre el Río de la Plata, de organizar un nuevo intento en el futuro inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2. Conquista y asentamiento (1807-1820) &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En 1807, el Imperio Británico intentó una vez más apoderarse de las colonias españolas en el Río de la Plata, tras el fracaso de la expedición de Beresford y Popham el año anterior. Esta vez, el comandante de la fuerza expedicionaria británica, el teniente general John Whitelocke, estaba decidido a evitar una humillación como la que había sufrido Beresford y así asegurar de una vez la supremacía británica en el Río de la Plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frente de una expedición militar de alrededor de 12.000 efectivos, muchos de los cuales ya habían sido posicionados de antemano en la región desde el año anterior, Whitelocke se asentó primero en las ciudades de Montevideo y Colonia del Sacramento, que habían sido conquistadas previamente por el general Sir Samuel Auchmuty. De esta manera, los británicos se aseguraban de evitar cualquier posible refuerzo procedente de la Banda Oriental como el que había comandado Liniers para expulsar a Beresford de la capital del Virreinato. Con sus espaldas seguras y con una poderosa fuerza naval controlando la boca del Río de la Plata, Whitelocke y sus comandantes consideraron estar en condiciones de lanzarse contra Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras desembarcar en la margen izquierda del Plata con más de 9.000 soldados, Whitelocke avanzó hacia Buenos Aires listo para enfrentar a las defensas que Liniers había estado organizando de manera desesperada desde la expulsión de Beresford. El encuentro entre las tropas de Whitelocke y los batallones de milicianos y voluntarios de Buenos Aires, comandados por el propio Liniers, tuvo lugar el 1 de julio de 1807 en un paraje cercano a Buenos Aires conocido como los Corrales de Miserere. A pesar de una casi paridad en el número de tropas y de la sorpresivamente buena organización militar de los españoles, la victoria británica en Miserere fue categórica y obligó a Liniers a batirse en retirada con las tropas que pudieron escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dueño del campo de batalla, Whitelocke consideró los pasos a seguir. Aunque estaba dispuesto a darle a los defensores de Buenos Aires la oportunidad de rendirse ya que creía que su superioridad militar era evidente, los jefes subordinados a Whitelocke lograron convencerlo de que la ferocidad de la resistencia en Miserere no hacía presagiar nada bueno de un combate en las calles de la ciudad, y de que cualquier día perdido a la espera de una rendición era un día que los defensores tendrían para fortificar la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que el 3 de julio de 1807, apenas dos días después del combate de Miserere, las fuerzas de Whitelocke lanzaron su ataque decisivo contra Buenos Aires. En la organización de este ataque Whitelocke volvió a ceder a las recomendaciones de sus subordinados y abandonó su plan de ingresar a la ciudad a través de varias columnas de infantería. En lugar del plan original, Whitelocke dispuso a sus fuerzas en tres poderosas columnas que atacaron casi simultáneamente desde el Riachuelo, desde el Retiro y desde Miserere, con pleno respaldo de su artillería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la defensa española de Buenos Aires fue feroz y no dio ni pidió cuartel, los defensores no habían tenido tiempo de fortificarse o de organizar barreras efectivas al avance británico, y se vieron forzados a replegarse cada vez más hasta llegar a la Plaza Mayor y a la mismísima fortaleza. En cuestión de horas, Whitelocke y sus tropas habían demolido los restos de las milicias españolas y se habían hecho con el control casi total de la ciudad. Mientras los británicos rodeaban la Fortaleza de Buenos Aires y se aprestaban a iniciar el asedio, un oficial español informó a Whitelocke que Liniers deseaba parlamentar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rendición formal de las tropas españolas tuvo lugar el 4 de julio de 1807 en el edificio del Cabildo de Buenos Aires, que servía como cuartel general adelantado de Whitelocke y su estado mayor. Se ordenó a las milicias que depusieran las armas y se dispersaran bajo la supervisión británica, mientras que los comandantes españoles y criollos eran puestos bajo la custodia de las tropas de ocupación. El gobierno de Buenos Aires fue provisionalmente disuelto y reemplazado por la autoridad militar británica, encabezada por el propio Whitelocke como flamante “comandante de la plaza militar de Buenos Aires”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las pocas tropas españolas capaces de huir y los residentes que optaron por dejar la ciudad antes del ataque final iniciaban un largo y azaroso viaje hacia la ciudad de Córdoba, que el virrey Rafael de Sobremonte había constituido como la capital provisional del Virreinato del Río de la Plata, las fuerzas británicas afianzaron la ocupación de Buenos Aires y lanzaron rápidos ataques para apoderarse de los poblados aledaños, estableciendo una línea defensiva inicial en Arroyo del Medio. Dicha línea defensiva ayudaría a contener un improvisado contraataque ordenado por Sobremonte que intentó llegar a Buenos Aires en septiembre de 1807 y que desembocó en un fracaso rotundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas semanas después, Whitelocke y sus tropas pasaron a la ofensiva. La señal de largada para la nueva etapa del ataque británico vino en la forma de una ley aprobada por el Parlamento británico inmediatamente después de llegar a Londres la noticia de la reconquista de Buenos Aires. Dicha ley establecía la “Colonia Real del Plata” en el territorio ocupado por las fuerzas británicas, que para octubre de 1807 abarcaba a Buenos Aires y sus inmediaciones junto a la Banda Oriental. Como primer gobernador de la Colonia del Plata fue nombrado el propio Whitelocke, quien recibió plenos poderes para la organización inicial de la nueva posesión y para proseguir con la lucha hasta las márgenes del Río Paraná.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una breve campaña que constituyó la segunda y última fase de la llamada “Primera Guerra del Plata”, tropas británicas procedentes de Buenos Aires y Montevideo pudieron apoderarse de las tierras comprendidas entre los ríos Uruguay y Paraná, lo que les dio la posibilidad de constituir un terreno colchón ante cualquier futuro contraataque español y así fortificar sus posesiones recién conquistadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las últimas acciones militares de esta campaña tuvieron lugar en febrero de 1808, y aunque hubo enfrentamientos ocasionales entre las tropas británicas y las españolas, la guerra en sí estaba virtualmente terminada en favor del Imperio Británico, a pesar de que en represalia por la pérdida de Buenos Aires, los españoles invadieron en octubre de 1807 la Guayana Británica y se apoderaron de una considerable porción de su territorio. El resto de la Guayana Británica, inviable luego de las pérdidas sufridas ante los españoles, acabaría siendo fusionado con la colonia de Suriname, que había sido ocupada en 1799 por los británicos cuando los Países Bajos cayeron en poder de Napoleón, y como tal pasaría a la jurisdicción holandesa en 1816 tras la caída del emperador francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pacificada la región, Whitelocke pudo dedicarse a organizar su gobierno, en el cual dio cabida aunque más no fuera de forma simbólica a algunos prominentes representantes de lo que acabaría por conocerse en el futuro como la comunidad “hispanoparlante” de las posesiones británicas en Sudamérica. Para no antagonizar excesivamente a los nativos, Whitelocke prefirió dejar las decisiones de corte económico a sus sucesores más “políticos” y se ocupó más de establecer una estructura de gobierno eficaz para la nueva colonia y el vasto territorio que ésta había pasado a controlar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que Montevideo estaba en mejores condiciones que Buenos Aires y se hallaba más pacificada, Whitelocke escogió a la antigua capital virreinal como sede del gobierno colonial, iniciando así un largo período de predominio de Buenos Aires en lo que pasaría a conocerse como la “Sudamérica Británica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los siguientes veinte años existiría una paz tensa y siempre cercana a la ruptura entre la Sudamérica Británica y los antiguos restos del Virreinato del Río de la Plata, que en 1808 habían sido amalgamados con la Capitanía General de Chile para constituirse en una nueva y poderosa gobernación militar conocida como la Capitanía General de los Andes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temerosos de un nuevo ataque británico, los españoles hicieron grandes esfuerzos para reforzar sus posesiones coloniales e incrementar su preparación militar; en estas empresas y por su cercanía con la Colonia del Plata, la Capitanía General de los Andes se convirtió en la frontera caliente del imperio español en Sudamérica. Por su parte, los británicos se abstuvieron de encarar nuevas aventuras de conquista y prefirieron reforzar sus posiciones y consolidar su dominio sobre ambas márgenes del Plata y la región mesopotámica entre el Paraná y el Uruguay, siempre con un ojo puesto ante cualquier potencial alzamiento por parte de la población hispanoparlante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los veinte años de la “paz inquieta” en Sudamérica hubo sólo dos episodios que estuvieron por desencadenar una guerra abierta entre el Reino Unido y España, ambos causados por la intromisión de una potencia en los conflictos internos de la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero, ocurrido en 1811, tuvo como telón de fondo las revueltas independentistas que azotaron a las colonias españolas luego de que llegara la noticia de que Napoleón había tomado prisionero al rey Fernando VII y reducido a España a la condición de un Estado títere. Estos levantamientos acontecieron de manera casi simultánea en lugares tan alejados como México, Nueva Granada, Venezuela y la propia Capitanía de los Andes, y por un tiempo pusieron en jaque el dominio colonial de los que continuaban ejerciendo el poder en nombre de un rey prisionero, aunque no pudieron sostenerse en el tiempo ni derrotar a un dominio colonial que en los años previos había sido ferozmente reforzado desde la metrópoli para evitar una potencial invasión británica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la Capitanía General de los Andes se convulsionaba tras las revueltas de Bernardo O'Higgins y Martín Miguel de Güemes, los mandos británicos en la Colonia del Plata eligieron esa ocasión para asestar un golpe de mano que había estado pendiente desde la invasión de Buenos Aires. Una fuerza expedicionaria de 4.500 tropas comandadas por el brigadier Denis Pack atacó desde el mar el puerto chileno de Valparaíso con la intención de apoderarse de él y establecer un enclave colonial en la costa sudamericana del Pacífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la sorpresa inicial, el general español Marcó del Pont pudo reunir suficientes tropas para atacar a los británicos antes de que pudieran asentar su cabeza de playa y obligarlos a desistir de su intento de capturar Valparaíso. La victoria española fue parcial, ya que una segunda columna de 1.500 efectivos había logrado apoderarse de la ciudad de Talcahuano y convertirla en una fortaleza hacia la que las fuerzas de Pack pudieron retirarse de manera efectiva. Sin posibilidad de atacar Talcahuano y con los rebeldes lanzando una repentina ofensiva contra Santiago de Chile, Marcó del Pont aceptó de mala gana el estado de cosas y permitió que los británicos continuaran controlando Talcahuano e iniciaran una larga y lenta expansión territorial en las tierras dominadas por los araucanos desde hacía siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo episodio coincidió con la primera revuelta de la población hispanoparlante contra el dominio británico en el Plata en 1816. Un abogado y periodista llamado Juan Castelli, originalmente partidario de los británicos pero que había ido pasándose al bando enemigo de Londres conforme se prolongaba la dominación británica, había logrado reunir en torno suyo a una pequeña pero motivada y radicalizada minoría de jóvenes de origen español y criollo que comulgaban con el ideario del Iluminismo y de la Revolución Francesa, y a quienes había estado preparando pacientemente para una rebelión que esperaban fuera el comienzo del fin del dominio británico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sumados a veteranos de la infructuosa defensa de Buenos Aires contra las tropas de Whitelocke, Castelli y sus compañeros de armas iniciaron el 9 de julio de 1816 una insurrección en Buenos Aires que obligó al gobernador Robert Craufurd a dejar momentáneamente la ciudad y poner en jaque el control británico durante una larga y brutal semana, antes de que refuerzos procedentes de Montevideo colaboraran en el aplastamiento total y absoluto de la revuelta. La represión británica contó con el pleno respaldo de los segmentos más conservadores y tradicionales de la comunidad hispanoparlante, cuyo rencor hacia los británicos se vio superado por el horror que les inspiró el comportamiento abiertamente jacobino y antirreligioso de Castelli y sus seguidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia del fallido levantamiento de Castelli llegó a las autoridades españolas en la capital andina de Salta mucho después de que la revuelta fuera aplastada, pero eso no impidió al capitán general español, Pío Tristán, ordenar que partiera una expedición lo antes posible para apoyar a Castelli y restaurar el dominio español en Buenos Aires. Esta expedición, empero, no pudo trasponer la frontera del Arroyo del Medio, ya que del otro lado se encontró con una gran cantidad de tropas británicas que la estaban esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras anoticiar al comandante de la expedición española del fracaso de la revuelta, el comandante británico le informó que tenía órdenes expresas de disparar contra cualquier soldado español que traspusiera el límite tácito entre la Capitanía General de los Andes y la Colonia del Plata. Puesto ante una situación de desventaja y con la certeza de que los rebeldes a los que había ido a apoyar ya languidecían en prisión o habían sido pasados por las armas, entre ellos el mismísimo Castelli, el general español optó por lo seguro y ordenó a sus tropas que volvieran sin intentar penetrar en el territorio controlado por los británicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Continúa el próximo jueves...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-4830626354116730988?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/4830626354116730988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=4830626354116730988&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4830626354116730988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4830626354116730988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/una-historia-paralela-de-la-argentina.html' title='Una historia paralela de la Argentina (Partes 1 y 2)'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-4387540199964537866</id><published>2011-11-05T17:12:00.003-03:00</published><updated>2011-11-05T17:31:14.064-03:00</updated><title type='text'>Atroz violación de la Ley de Godwin</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En estos días retomé la lectura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rise and Fall of the Third Reich&lt;/span&gt;, de William Shirer, luego de un largo interludio en el que me metí con aquella serie de historia alternativa cuyos comentarios pienso retomar acá en LBP en breve. Si bien no he llegado mucho más allá de los primeros años del nazismo en el poder, lo que leí me alcanzó para emprolijar algunas ideas que he venido teniendo en las últimas semanas y que me condujeron a la flagrantísima violación de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Godwin"&gt;Ley de Godwin&lt;/a&gt; que voy a hacer hoy: poner en paralelo al kirchnerato y al Tercer Reich.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://labestiapolitica.blogspot.com/2010/01/el-elenco-autoritario-primera-parte.html"&gt;No es&lt;/a&gt; &lt;a href="http://labestiapolitica.blogspot.com/2010/01/el-elenco-autoritario-segunda-parte.html"&gt;la primera vez&lt;/a&gt; que le aplico el tratamiento kirchnerista a la Ley de Godwin, claro. El peronismo podrá ser hijo del populismo argento, tener como padre al fascismo italiano y como padrino de bautismo al franquismo español, pero siempre rondará la sospecha de que es fruto de una canita al aire con el nacionalsocialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, valga la aclaración: el que piensa que con esto estoy poniendo los desfalcos y corruptelas criminales del kirchnerato en un pie de igualdad con la monstruosidad totalitaria y genocida del régimen hitleriano la está pifiando por varios años luz. Mi intención es hacer un paralelismo entre la evolución de ambos regímenes y marcar algunas similitudes y diferencias en la forma en que se hicieron con el poder, en su empleo y abuso, y en su cada vez mayor agresividad para con sus víctimas de turno, dentro de las escalas que cada uno manejaba (el chiquitaje bananero y tercermundista del kirchnerismo, y la megalomanía totalitaria del nazismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, desde las elecciones del 23 de octubre hay una similitud potencial entre ambos regímenes: los doce años de duración. Claro, el capítulo kakista no está cerrado, sea porque no terminan este mandato o porque de alguna manera se las arreglan para perpetuarse más allá de 2015, pero por el momento, hay períodos de doce años. De 1933 a 1945 para el pretendido "Reich de los Mil Años" y de 2003 a 2015 para el Modelo Nacional y Popular de Acumulación de Matriz Diversificada con Inclusión Social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso pueden llegar a distinguirse tres grandes ciclos dentro de esos períodos de doce años para la Alemania hitleriana y la Argentina kakal, que se condicen de forma bastante curiosa con los mandatos presidenciales de Él, Ella y Ella De Nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero de estos ciclos cuatrienales es el de la construcción del poder; en la Alemania nazi hablamos de los cuatro años que van desde 1933 hasta 1937, mientras que acá estamos refiriéndonos a los cuatro años de mandato de Néstor Nuestro Que Estás En El Cielo De Los Militontos. Son períodos de trabajo sostenido y constante, con más estridencia en el caso alemán pero no precisamente silencioso en el caso argento, en el que los capangas de turno se dedican a subvertir todas las instituciones, acabar con todas las disidencias internas y poner el aparato del Estado al servicio de sus anhelos de poder, mientras la ciudadanía se hace la distraída porque tiene plata en el bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá conocemos bien lo que fueron esos cuatro años: el descabezamiento y las purgas por portación de apellido y presunción de culpabilidad en las FF.AA., el raje por cadena nacional y los juicios políticos a los jueces de la Corte Suprema, la colonización de los ministerios, la supresión de las disidencias hacia el interior del pejotismo, la compra de los jueces, la subyugación fiscal de los gobiernos provinciales y municipales, la trituración de los partidos con borocotizaciones y "transversalidad", la corrupción de las estadísticas del INDEK, el auge de "Poronga" Moreno, la asimilación de los piqueteros como grupos de choque del régimen, el creciente adoctrinamiento en las escuelas, los superpoderes presupuestarios, la denuncia constante de complots en contra de Él por parte de "agazapados", siguen las firmas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hubo en aquellos primeros años del Reich nazi? Si de complots inventados (aunque nunca quede claro si lo armaron ellos o si aprovecharon la volada) tenemos la quema del Reichstag cuatro semanas después de que Adolfito se convirtiera en Canciller del Reich, que llevó a la "sanción" de una llamada "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_habilitante_de_1933"&gt;Ley Habilitante&lt;/a&gt;" (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ermächtigungsgesetz&lt;/span&gt;) que le daba a Hitler poderes legislativos plenos incluso para violar la Constitución y eliminaba de hecho las garantías civiles y constitucionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después vino la política de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gleichschaltung"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gleichschaltung&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, un término alemán que en este contexto podría traducirse como "sincronización" o "coordinación forzada", mediante la cual todas las instituciones políticas, sociales, sindicales, culturales e incluso religiosas (con poco éxito en este caso) fueron o asimiladas dentro de la estructura partidaria del nazismo o perseguidas hasta su extinción. Luego llegó la abolición del sistema federal de gobierno, lo que convirtió a los Länder de Alemania en meras delegaciones del gobierno del Reich y casi subordinadas a las autoridades regionales del Partido Nazi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la mano de la extinción del federalismo vino la concentración de los poderes policiales en manos del gobierno central y de las milicias partidarias, aunque una de estas milicias, la SA, quedó prácticamente anulada en favor de las SS con la "Noche de los Cuchillos Largos" de 1934, en la que Hitler aplastó toda disidencia interna en el Partido a través de una purga de sangre. Eso sí, curiosamente, Hitler no tocó a los militares, sino que prefirió comprarlos con promesas de expansión y rearme. De lo que le tocaba a los judíos y otros "indeseables", no vale la pena repetirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras tanto, en ambos países no se les movía un pelo a las personas. En Alemania estaban demasiado contentos de que le hubieran puesto un coto a la inflación, de que se terminaran (en gran medida porque se los reemplazó con algo peor) los desórdenes en las calles y de que se tratara de devolver a Alemania a "su lugar natural"; en Argentina todos estaban fascinados con el veranito y el viento de cola, la restauración de la autoridad presidencial tras el chupetazo delarruista y también por aquel resentimiento tan argentino que tenemos cuando fajan a quien no nos cae bien. En ambos países, fue la era del éxito rotundo, aparentemente sin manchas o problemas salvo para los pocos molestos que insistían en echar luz sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro detallito que vale la pena consignar es cómo ambos regímenes llegaron al poder entrando por la ventana del baño de atrás. En Alemania, Hitler se convirtió en Canciller del Reich sin mayoría propia en el Reichstag y gracias a las maquinaciones de uno de sus predecesores, Franz von Papen, quien le vendió al octogenario y senil presidente Hindenburg la idea de "poner bajo control" a Hitler convirtiéndolo en canciller de un gabinete de coalición en el que los nazis sólo tendrían tres carteras; nadie contó con la ferocidad y determinación que Hitler puso en marcha para lograr el poder absoluto. En Argentina, a Kirchner lo aupó un Duhalde convencido de que podía tener de chirolita a ese santacruceño virolo y gangoso que no lo conocía ni su madre, y luego terminó llegando a la Presidencia tras salir segundo en las elecciones y sólo porque el primero se rajó. El resto es historia reciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda etapa, correspondiente al período de 1937 a 1941 en el Reich y al primer mandato de la Vaca Estúpida acá en Argenta, es más compleja. Básicamente, la cuestión de fondo es que en ambos regímenes empezaban a notarse los problemas. En Argentina fue una inflación en constante aumento y permanente negación, sumada a un contexto internacional mucho menos favorable y a un gasto público creciente que obligó a la búsqueda de nuevas cajas en cualquier lugar en donde se pudiera presentir la existencia de un mango partido al medio, y que luego llevó a las grandes confiscaciones e intentos de confiscación: las jubilaciones y la 125, la primera un "éxito" y la segunda un fracaso notorio. La intolerancia del kirchnerato se volvió más marcada; de esta época son los golpes de D'Elía, los discursos crispados de Él y de Ella, el latiguillo de "destituyente" hacia todo lo que oliera a opositor, la guerra contra los medios, la guerra contra el campo, la guerra contra todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasaba en Alemania? En el fondo económico, algo bastante similar: una economía tremendamente recalentada por una política obsesiva de rearme y preparación para la guerra empezaba a notar los primeros síntomas de agotamiento, a la vez que el contexto internacional se complicaba porque el resto de Europa empezaba a avivarse que no se trataba solamente de corregir los abusos del Tratado de Versalles. Todo esto llevó a Hitler a acelerar el programa, fagocitándose a Austria, a los Sudetes y luego a la parte checa de Checoslovaquia, un par de conquistas territoriales más por ahí y finalmente a la guerra abierta que lo llevó a controlar media Polonia, buena parte de Francia y de Escandinavia y sólo fracasando en su ofensiva contra el Reino Unido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fue una era de "triunfos" en la que ayudó bastante la división y desorganización de quienes se hallaban en la vereda opuesta. Caían ante Hitler los países que habían fracasado en organizar un frente común o que subestimaban la capacidad de daño y destrucción del nazismo; quedaban en orsái los que pusieron sus pequeñeces ideológicas frente a la aplanadora kirchnerista y fueron incapaces de percibir que no importaba que en uno o dos puntitos los K les dieran lo que quisieran, sino que los otros noventa y ocho eran moralmente inaceptables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que a Ella le renovaron la changa por cuatro añitos más estamos al principio de la tercera etapa, la cual no sabemos cómo se desarrollará en nuestro país. En el caso alemán, esta etapa fue la que comenzó con un 1941 que arrancó con Alemania como dueña y señora de Europa desde el Cabo Norte hasta los Pirineos y desde el Atlántico hasta Polonia, y que terminaría con una expansión aparentemente indetenible que la llevaría bien cerca del Kremlin de Moscú y de sus sueños más delirantes de hegemonía e imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta etapa bien pronto vería los grandes reveses del nazismo: Moscú, Leningrado, El Alamein, Stalingrado, la entrada de EE.UU. en la guerra, Kursk, Normandía... y terminaría con el Führer en su bunker de la Cancillería, soñando con ejércitos fantasmas que salvarían la capital, impartiendo órdenes impracticables de resistencia a ultranza para defender hasta el último palmo de tierra dejada de la mano de Dios, delirando con proyectos masivos de arquitectura colosal mientras los rusos demolían Berlín a bombazo limpio, hasta que llegó la hora de aplicarse una hemorragia cerebral de 7,65 milímetros con su Walther PPK.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá, por de pronto, la tenemos a Ella con ese 54% aparentemente monolítico e imperturbable a la realidad, a la corrupción y al sentido común. Tenemos a sus arrastrados y acomodados sonriéndose y diciendo que "ahora vamos por todos". Tenemos las promesas de reformas constitucionales, de tramoyas para ir más allá de 2015, de síntesis superadoras del peronismo, las promesas de gloria inimaginable para el régimen, tenemos las declaraciones de congratulación masturbatoria de Ella... y también tenemos ruidos cada vez más imposibles de tapar de que la estantería está en riesgo de caerse: al dólar sólo lo tapa la AFIP con dedos cada vez más desesperados en los agujeros del dique y el gasto público se ha salido tanto de control que hasta ellos lo tienen que reconocer oficialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo esto, ¿estoy implicando que lo que les espera a los kakales de acá a 2015 es una caída tan estrepitosa como la del nazismo? No lo puedo asegurar. Nadie puede hacerlo. A esta escala, la historia sólo se repite para los que compran los delirios pseudocientíficos del mil veces maldito Karl Marx. Pero en ambos casos se repite, en las magnitudes que corresponde a ambos, aquella megalomanía que parecía no conocer límites y que terminó mordiendo más de lo que pudo masticar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo dirá en el caso argento si de acá a 2015 veremos a Cristina recluída en su reducto final, rodeada de incondicionales y desesperados sin conexión con una realidad que se les terminó por ir completamente de control, mientras afuera campean las fuerzas desatadas por su soberbia y megalomanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Aviso:&lt;/span&gt; Por si a alguien le pudiera llegar a interesar... el año pasado había hecho &lt;a href="http://labestiapolitica.blogspot.com/2010/07/historia-contrafactica-y-si-los.html"&gt;un post&lt;/a&gt; en el que trabajaba con la hipótesis de una victoria inglesa en la Invasión de 1807 y seguía una historia alterna de la Argentina hasta 1887. La cuestión es que terminé de revisar y desarrollar toda esa historia hasta 2010, y finalmente (y tras un leve aliento de parte de &lt;a href="http://articulos-interesantes.blogspot.com/"&gt;El Opinador Compulsivo&lt;/a&gt;) me decidí a ir subiéndola a este blog de a puchitos, el primero de los cuales subiría este martes con la idea de sacarlo regularmente los martes y los jueves. Bah, avisaba por si acaso... ¡salute y hasta la próxima!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-4387540199964537866?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/4387540199964537866/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=4387540199964537866&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4387540199964537866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/4387540199964537866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/11/atroz-violacion-de-la-ley-de-godwin.html' title='Atroz violación de la Ley de Godwin'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-1808622851162188463</id><published>2011-10-29T14:32:00.003-03:00</published><updated>2011-10-29T18:12:54.153-03:00</updated><title type='text'>Cuatro años más</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno, ganó. Chocolate por la noticia, ya sabíamos desde las primarias que iba a venir un día como el último domingo. En principio, son cuatro años más de esto. Que nadie diga después que no le avisaron o que no sabía; ocho años previos de pingüinato son una muestra que de gratuita no tuvo nada de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vale la pena hablar de una oposición que no supo, no quiso o no pudo tener la audacia de proponer algo verdaderamente distinto, de descartar su mediocridad intelectual y de moral y de saber plantarse a decir un "no, esto no está bien" que fuera más allá del tibio "hicieron cosas bien, pero..." o "hay cosas de este gobierno que rescato...". A esos los espera la ignominia de la mediocridad que no supieron superar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no se tiene la valentía de decir que el emperador está desnudo, que el relato es un verso y que la vulgata kakista es falsa desde el primero hasta el último de sus postulados, si no se tiene la energía como para salir a defender esa postura en lugar de tratar de colgarse de las polleras de la Yegua, si no se tiene la inteligencia de proponer algo que verdaderamente difiera, no tiene sentido buscar el liderazgo y así se lo percibirá. Si no se tiene la capacidad de proponer algo que no sea más que una versión "La Salada" del kirchnerato, entonces que no se sorprendan de que los clientes prefieran comprar el original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los tibios y cobardes, dice la Biblia, los escupe Dios; algo parecido pasó el 23/10. Y como dice también la Biblia, el que tenga oídos, que oiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los votantes, no caigamos en la kirchnereada de decir que fueron exclusivamente debido a un lavado cerebral del multimedios kakal. Eso sería excluir de responsabilidades a quienes tendrían que haber presentado una alternativa mejor en lugar de desgastarse en peleas ridículas bajo el lema de "no ceder en mis/nuestros principios" sólo para terminar muriendo con esos principios y sin ningún resultado. Hay que ponerse en el lugar de una persona que, sabiendo que a la fiesta le queda poco, tiene que optar entre votar a un incompetente o a una psicópata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que pasa me recuerda a un viejo chiste soviético en el que la NKVD stalinista detiene a dos sospechosos y uno de ellos confiesa rápidamente todo lo que hizo, aún sabiendo que lo único que le espera es un balazo en la nuca. Una vez que el interrogador de la NKVD se va, el otro sospechoso le pregunta estupefacto al primero por qué había confesado un delito que no cometió. El otro responde: "Simple. Es preferible un final horrible antes que un horror sin final". Me parece que algo de esa actitud impera en la argentinidad dosmiloncera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esto es lo que tenemos. La votaron los mismos pobres a los que la inflación les come la vida. La votaron los mismos clasemedieros que se descomponían por las cosas que pasaban en la época de Menem y que en comparación con los curros de hoy en día son paparruchas. La votaron los mismos ruralistas que durante cuatro meses se habían plantado contra un gobierno que los había tratado de antipatria. La votaron los mismos que antes reclamaban transparencia y honestidad y hoy volvieron a demostrar que lo suyo es el pago en cuotas. La votaron. A no llorar. A joderse. Es lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que la gran debilidad del kirchnerismo es la euforia con la que se comporta cuando parece que ya ganó todo. Y si las medidas que están tomando respecto del dólar (que sus mismos votantes están llevando hacia arriba a base de su desconfianza en la "política económica" del régimen) son alguna señal, quizás estemos viendo algo de eso ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paciencia. A aguantar. Ya pasamos por ocho años de esto. Seguimos acá por más 678 que trate de traidores a la patria a quienes no se suben al carro, por más ANSES que les pague la festichola, por más arrastrados que laman las suelas de los nuevos Louboutin de la Vaca Estúpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1941 (coincidentemente a ocho años de iniciada su tiranía) Hitler controlaba casi toda Europa Occidental, trataba de bloquear al Reino Unido y estaba golpeando a las puertas de Moscú. Cuatro años después, en 1945, el Führer estaba pegándose un tiro en el bunker de Berlín mientras el mundo entero se le venía abajo. De la misma manera, no quedará mucho del país cuando termine esta locura, pero lo mejor que podemos hacer es conservar la cordura hasta entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una última nota respecto de los que sí tienen el cerebro lavado, de los camporitas y otras yerbas que no saben que su aliento, euforia y esperanza juvenil son el profiláctico del kirchnerato: siento una pena terrible por ellos. Dentro de un tiempo van a negar a la Yegua con mucha menos dignidad que la que tuvo San Pedro al negar tres veces a Nuestro Señor Jesucristo, o van a estar probándose el consolador del siguiente aspirante a capanga que les humedezca las canaletas, tan arrastrados ante él como hoy lo están ante la Perra. Triste destino el que les toca, tan triste que ni siquiera la guita que se van a haber robado en el proceso les va a calmar la vergüenza interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A apechugar. Piensen que como viene la mano, de haber ganado algún opositor, en unos años más los teníamos volviendo como héroes y desentendiéndose de las consecuencias de la fiesta. Hoy parecería que les llega a tocar a ellos pagar los platos rotos. A Ella aquí en la Tierra, a Él en el cielo de los militontos y a los demás Ellitos que viven de lamer zoquetes. Enhorabuena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-1808622851162188463?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/1808622851162188463/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=1808622851162188463&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1808622851162188463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/1808622851162188463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/10/cuatro-anos-mas.html' title='Cuatro años más'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-3889639499509309988</id><published>2011-10-22T13:51:00.005-03:00</published><updated>2011-10-22T14:14:40.823-03:00</updated><title type='text'>He descubierto algo nuevo y maravilloso, y lo llamaré "pólvora"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay cuatro grandes clases de progresistas: los ilusos, los avivados, los snobs y los perversos, pero el progresismo en sí mismo, sin importar el pelaje de quienes lo practiquen, es antinatural en extremo, como lo están descubriendo las hordas de drogones que juegan a montar barricadas en Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lean esta traducción de &lt;a href="http://nymag.com/daily/intel/2011/10/occupy_animal_farm_the_organiz.html"&gt;este artículo&lt;/a&gt; que de seguro, como dicen los amigos de &lt;a href="http://articulos-interesantes.blogspot.com/"&gt;El Opinador Compulsivo&lt;/a&gt;, los hará defecarse de la hilaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los Organizadores contra los Organizados en Zuccotti Park&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los ocupantes son iguales, pero algunos ocupantes son más iguales que otros. En un Zuccotti Park azotado por el viento, nuevas divisiones y jerarquías amenazan con dar vuelta a Ocupen Wall Street y su colectivo sin líderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme crece la protesta, algunos de los ocupantes se han hecho cargo espontáneamente de proyectos grandes y pequeños. Pero muchas de las personas en Zuccotti Park no están tomando bien esta conducción, lo que llevó a un tenso jueves de desacuerdos políticos, ocasionales griteríos y al menos una pelea a puño limpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó, como suele hacerlo, con un círculo de percusionistas. Las maratones rítmicas de diez horas no le estaban cayendo bien a la junta comunal del barrio, a la Casa de Altos Estudios de Economía y Finanzas irónicamente ubicada en la esquina de Zuccotti Park o a muchos de los manifestantes con privación del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“[La escuela] no podía enseñar,” explicó Josh Nelson, un manifestante de 27 años procedente de Nebraska. "Y hemos tenido problemas con los percusionistas también. Tocan sin cesar todo el día, y bien alto." Los facilitadores impulsaron una propuesta en la Asamblea General para limitar el redoble a dos horas por día. "El redoble es una cuestión mayor que tiene el potencial de hacer que nos echen de aquí", dijo Lauren Digion, una líder del grupo de trabajo sanitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las batucadas eran divertidas. Trajeron publicidad y dinero. Muchos no facilitadores se enfurecieron por la decisión y adujeron que su aprobación había sido forzada a través de la Asamblea General.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Están imponiendo una estructura en el flujo natural de la música", dijo Seth Harper, un muchacho de 18 años oriundo de Georgia. "La AG decidió hacerlo... suprimieron las opiniones de las personas. Quise presentar una propuesta diferente, pero una chica organizadora negra y grandota con un afro dijo que no podía".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Shane Engelerdt, un joven de 18 años de Jersey City y autoproclamado "jefe de batucada", esto equivalió a una traición jacobina. "Se están convirtiendo en el gobierno contra el que tratamos de protestar", dijo. "Ni siquiera pidieron la opinión de los percusionistas... La batucada es el latido del corazón de este movimiento. Miren a su alrededor: esto está muerto, necesitan un pulso para mantener algo con vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los percusionistas sostuvieron que el grupo de trabajo financiero incluso llegó a fijar una especie de impuesto a la percusión, llevándose hasta la mitad de los entre 150 y 300 dólares diarios que el círculo de percusionistas recibía a la gorra. "Ahora tienen más de 500.000 dólares de toda clase de lugares", dijo Engelerdt. "Estamos como, ¿qué está pasando acá? Son como los bancos contra los que nos manifestamos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supone que todas las posesiones y dinero en el parque sean de propiedad común, pero los derechos de propiedad levantaron su capitalista cabeza cuando los facilitadores se ocuparon de limpiar el parque, que empezaba a parecerse a una villa miseria más de lo habitual después de varios días de viento y lluvia. La junta comunal local iba a enviar un inspector, así que los facilitadores y los limpiadores empezaron a mover tiendas, bolsas y efectos personales a una gran pila para poder limpiar el parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algunos se negaron a ceder. Un hombre barbudo empezó a desarmar una tienda y un ocupante emergió de abajo, gritando: "Vas a romper mi maldita tienda, vete a la mierda!" Cerca del frente del parque, dos hombres encapuchados montaron una meta-sentada, temerosos de que sus posesiones se perdieran o fueran apropiadas por otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Zetah, un facilitador de 35 años de Minnesota, se subió a un banco. "Tenemos que limpiar este lugar. Hay un montón de chicos que vienen a quedarse". Uno de los encapuchados retrucó: "No voy a ceder mi lugar por unos malditos niños. Ellos tienen padres y hogares. Mis padres están muertos. Este es mi lugar.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros organizadores fueron más bruscos. "Si no quieres ser parte de este grupo, entonces puedes simplemente irte", gritó un facilitador con camisa abotonada. "Todas las semanas limpiamos nuestra casa", intervino en favor de los sentados Seth Harper, el proletario pro-batucada. "No nos ponemos de acuerdo sobre cómo deberíamos limpiarla. Muchos de nosotros estamos en desacuerdo con la pila". Zetah, alto e imponente con una barba rojo fuego, cerró el debate con un suspiro. "Todos somos chicos y chicas grandes. Hagamos esto". Como me dijo después, "Muchas personas son como chicos malcriados". ¿La cura? Una ola de frío. "En lo personal, no puedo esperar al invierno. Va a limpiar a la gente que no está acá por las razones correctas. Que venga la nieve. Los verdaderos revolucionarios se quedarán aunque haga 50 grados bajo cero.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los manifestantes de buen tiempo se irán", dijo "Zonkers", un limpiador de 20 años y ocupante de larga data de Tennessee. (Pidió que no se publique su nombre debido a un historial delictivo de marihuana.) "Las personas que se quedan son las personas a las que les importa. Hay un montón de punks, de chicos tontos, de personas que vienen a mendigar... Me desagrada. Estas personas están acá para una fiesta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra discusión estalló cerca de la pila de posesiones apropiadas, que crecía minuto a minuto. Un hombre llamado Sage Roberts buscaba desesperadamente entre la pila para encontrar una bolsa de dormir. "Se llevaron mis cosas", murmuraba. Lauren Digion, la líder del grupo de sanidad, intervino: "No son tus cosas. Tienes todas estas cosas gracias al [grupo de trabajo de] confort. Le pertenecen a confort".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras le hablaba a Michael Glaser, un nativo de Chicago de 26 años que ayuda a conducir los esfuerzos de preparación para el invierno, a metros de nosotros estalló una pelea a puño limpio entre un limpiador y un acampante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando hay limpiezas, la gente se vuelve loca", dijo Glaser. "Esta es una ciudad en sí misma. Dentro de cada ciudad hay personas que viven de arriba, que hacen que la vida de los demás sea miserable. Simplemente nos ocupamos de eso. No podemos echarlos a patadas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respondiendo a la insatisfacción con la Asamblea General consensuada, los facilitadores han adoptado un nuevo modelo de "consejo de voceros", que le permite a cada grupo de trabajo actuar sin antes lograr la aprobación del colectivo. "Esto lo simplifica", sostuvo Zonkers. "La GA es poco flexible, torpe y redundante."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las batallas de hoy, no está todavía claro quién ganará al final del día: si los organizadores o los organizados. Pero la protesta de un mes ha claramente crecido y evolucionado hasta un punto en el que un movimiento verdaderamente sin líderes se enfrenta a la expulsión, o peor aún, a la insurrección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la discusión en torno a las bolsad de dormir comunitarias entre Lauren Digion y Sage Roberts amenazaba con salirse de control, un facilitador con sombrero rojo vino con el ceño fruncido. "¿Recuerdas? Ya no se te permite dar más entrevistas", le dijo a Digion. Ella asintió y volvió a trabajar. Pero cuando Roberts gritó "¡No me digas qué hacer!", Digion no se pudo contener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A algunos se les tiene que decir lo que tienen que hacer", dijo. "Alguien tiene que dar órdenes. No hay un sentido de orden en este maldito lugar".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veamos... la manga de hipones, pelilargos y jovatos malcriados que juegan a recrear el Octubre Rojo en las calles de Nueva York pasó bien pronto de creer que viven en comunas anarcas de democracia directa y fumanchera a organizar los rudimentos de un Estado con sistema representativo de gobierno, división del trabajo en grupos funcionales organizados a tal efecto, jerarquías de jefes, y elementos de control del orden, mientras sus miembros descubren que la propiedad común es buena siempre que pueda quedarme con lo de otros sin que ellos se queden con lo mío y que el "de cada quién según su capacidad" pierde gustito cuando les empiezan a cobrar impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni qué hablar del orwelliano (en el sentido de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rebelión en la Granja&lt;/span&gt;, libro que debería ser de lectura obligatoria desde la primaria) surgimiento de "vanguardias" que empiezan a juzgar quién puede hablar y quién no, quién es más o menos revolucionario, y qué se va a tratar en los democráticos e igualitarios ámbitos de decisión colectiva popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, pero si me cago de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más gracioso y triste es que no van a aprender un carajo de lo que les está pasando. Nada en absoluto. Seguirán por ahí rasguñando las piedras, pasándose porritos y soñando con construir un mundo igualitario al son de "Imagine" de Lennon en el que puedan vivir mantenidos de arriba, sin siquiera imaginarse que su sueño no pudo aplicarse ni siquiera en un prostituto parque de 3.100 metros cuadrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que lo de ellos no deja de ser que están hartos de la realidad y quieren fantasías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mañana hay elecciones. Todo indica que vamos por cuatro años más con la Reina Batata. Ya veo el retorno del "yo no la voté", y sólo espero tener la suficiente maldad desde adentro para mandar a la mierda a los llorones del mañana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-3889639499509309988?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/3889639499509309988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=3889639499509309988&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3889639499509309988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/3889639499509309988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/10/he-descubierto-algo-nuevo-y-maravilloso.html' title='He descubierto algo nuevo y maravilloso, y lo llamaré &quot;pólvora&quot;'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-2140027895333047576</id><published>2011-10-15T14:11:00.003-03:00</published><updated>2011-10-15T15:16:45.672-03:00</updated><title type='text'>Sobre los indignados yanquis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora que el tema de los dizque "indignados" en los Estados Unidos está siendo recibido y tratado por la prensa y la sociedad argentina con esa mezcla tan nuestra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Schadenfreude &lt;/span&gt;(alegría por la desgracia ajena, en alemán) y resentimiento de conventillo, nunca está de más leer algunas cosas que se escriben al respecto y que pueden no coincidir con los lugares comunes con los que se suele tratar la cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tal efecto, dejo &lt;a href="http://www.ocregister.com/opinion/decline-322036-college-ever.html"&gt;una columna de Mark Steyn&lt;/a&gt; sobre el tema, traducida por un servidor:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los jóvenes "ocupantes" comparten los supuestos de sus abuelos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Por Mark Steyn&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los muchachos de los think tanks cavilan sobre la "declinación", tienden a verla en términos geopolíticos. Las grandes potencias que se ven gradualmente excluidas del escenario mundial tienen dificultades crecientes a la hora de salirse con la suya: las pequeñas operaciones coloniales de policía en polvorientos y destartalados puestos de avanzada se prolongan durante años y languidecen sin un final evidente. Si esto les suena vagamente familiar, bueno, el Departamento de Estado informó el mes pasado que la última iglesia cristiana en Afganistán había sido demolida en 2010. Este dato trivial e intrigante estaba enterrado bien profundo dentro de su "Informe de Libertad Religiosa Internacional". No es, bajo ningún sentido de esa palabra, "internacional": durante la última década, Afganistán ha sido un Estado cliente de los EE.UU.; su repulsivo y corrupto líder se mantiene vivo sólo gracias a las armas de la OTAN; de acuerdo con el Banco Mundial, la presencia militar y humanitaria de Occidente representa el 97% de la economía del país. Los contribuyentes estadounidenses ya han gastado la mayor parte de medio billón de dólares y perdido a varios valientes guerreros en esa tierra ensombrecida, y todo lo que podemos mostrar como resultado es un régimen que desprecia abiertamente al viejo adinerado que lo creó y lo sostiene. En otro Estado cliente de los EE.UU., el gobierno iraquí apoya públicamente al matón asesino de Siria y lo apoya con asistencia esencial en su intento de preservar su dictadura. Sus dólares de impuestos en acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los EE.UU. se hunden en un pozo negro de deudas multibillonarias, es fascinante escuchar a tantos de mis amigos en la derecha inquietarse acerca de posibles recortes en el presupuesto del Pentágono. El problema en Irak y Afganistán no es que no gastamos el dinero suficiente, sino que tanto de ese dinero ha sido completamente desperdiciado. Las potencias dominantes suelen terminar con tareas ingratas, pero el truco es mantenerlas dentro del presupuesto: Londres administró el vasto, expandido y conflictivo tiradero tribal de Sudán con alrededor de 200 funcionarios públicos británicos durante lo que, en retrospectiva, fueron los dos tercios de siglo menos malos en la historia de ese país. En estos días dudo que doscientos funcionarios públicos sean suficientes para la oficina local típica del Departamento Federal de Solicitudes de Subvenciones para Organizadores Comunitarios. Tanto en el extranjero como en casa, los Estados Unidos necesitan urgentemente empezar a aprender a hacer más con menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije, estos son síntomas más o menos convencionales de la declinación geopolítica: las grandes potencias siguen comportándose como siempre pero son cada vez más ineficaces. Pero lo que los tipos del Consejo de Relaciones Exteriores suelen pasar por alto es que, para el hombre común y corriente, la declinación puede ser muy placentera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Gran Bretaña, Francia, España y los Países Bajos, el ciudadano promedio vive mejor que lo que jamás pudo durante el apogeo del imperio. Los europeos de hoy en día viven vidas más confortables, tienen una mejor salud y toman más vacaciones que sus abuelos. El estado habrá entrado en declinación, pero sus súbditos disfrutaron de una movilidad ascendente inmensa. Se puede perdonar a los estadounidenses por concluir que, si esto es la "declinación", entonces que venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no va a ser así para los Estados Unidos: a diferencia de Europa, la declinación geopolítica y la movilidad descendente masiva irán de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, ya están en camino. Cada vez que la economía se va al diablo, los expertos hablan de la "burbuja" inmobiliaria, la "burbuja" tecnológica, la "burbuja" crediticia. Pero la verdadera burbuja es el "momento americano" de 1950, y nuestro fracaso en entender que tales momentos no son permanentes. Los Estados Unidos emergieron de la Segunda Guerra Mundial como la única potencia industrial con fábricas intactas y ciudades que no habían sido reducidas a escombros, y supuso que esta preeminencia sin precedentes duraría para siempre: siempre estaríamos tan adelantados y tan pletóricos de dinero que podríamos hacer cualquier cosa y gastar lo que fuera, y seguiríamos siendo el número uno. Ese fue el pensamiento de las automotrices de Detroit cuando se dieron cuenta de que podían comprar a los sindicatos. La locomotora industrial de 1950 es hoy un páramo plagado de delincuencia con una tasa de alfabetización funcional equivalente a la de los casos perdidos de África Occidental. Y sí, Detroit es una excepción, pero piensen en los supuestos que tuvieron sus líderes, y después pregúntense si va a parecer una excepción en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomen por ejemplo las quejas de los jóvenes norteamericanos que actualmente "ocupan" Wall Street. Muchos manifestantes les han dicho a reporteros comprensivos que "es nuestra Primavera Árabe". Hagan a un lado las diferencias entre brutales dictaduras totalitarias y una república con elecciones cada dos años, y simplemente considérenlo en términos económicos: en las protestas de "ocupación", estudiantes universitarios no tan jóvenes exigen que se les perdonen las deudas en sus matrículas. En Egipto, la mitad de la población vive en la pobreza; el país impota más trigo que cualquier otra nación en el planeta, y los fondos para eso se agotarán en un par de meses. Se preocupan por la hambruna, no por cómo financiar media década de Estudios Cualquiercosistas en la Universidad de la Complacencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno tiende a simpatizar. Cuando las matrículas universitarias cuestan 50.000 dólares al año, no puedes "trabajar para pagarte la universidad" - porque, después de todo, un chico de 18 años que gane 50 lucas al año no necesitaría ir a la universidad, ¿verdad? Sin embargo, su situación no es la misma que la de un tipo que vive junto al Nilo con dos dólares al día: una es una crisis de la economía, la otra es una crisis de decadencia. Y por lo general, las primeras son mucho más fáciles de resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi colega Rich Lowry señala correctamente que muchas de las atribuladas familias que declaran en los sitios web de "Somos el 99%" tienen problemas de verdad. Sin embargo, el movimiento de "Ocupación" no tiene soluciones reales, excepto más gobierno, más gasto, más regulación, más burocracia, más pseudouniversidades letárgicas e insostenibles sin retorno de inversiones, más, más y más de lo que nos metió en este pozo. De hecho, a pesar de sus jóvenes semblantes, los manifestantes están tan enlodados en el momento de posguerra de los EE.UU. como sus abuelos: una de sus demandas es usar un billón de dólares para "restauración ambiental". Hey, ¿por qué no? Es sólo un billón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por debajo del idealismo presuntamente juvenil hay supuestos llenos de telas de araña acerca de la permanencia de la sociedad. Los agitadores del "Otoño Americano" piensan que tales demandas son razonables por ninguna otra razón excepto que les tocó nacer en los Estados Unidos, y expectativas que ninguna otra sociedad en la historia humana ha tenido jamás son sólo parte de su derecho inherente. Pero una sociedad sólo puede vivir del capital acumulado de una gloriosa herencia por un tiempo limitado. Y en tal sentido, esta revolución insípida y sin sangre es sólo un frente algo más apestoso del status quo esclerótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clase media de los EE.UU. está muriendo ante nuestros ojos: el mercado laboral no tiene pulso, las cuotas universitarias se disparan a los cielos, y Obamacare ya está haciendo que las previsiones médicas sean más caras y más restrictivas. Esto no nos deja mucho más, aunque no tengan duda de que en cuanto lo encuentren, los estatistas lo arreglarán también. Como más y más norteamericanos de clase media empiezan a notar, viven vidas más precarias y vulnerables que las de sus padres y abuelos de cuello azul que no gozaron de "educación" universitaria y "beneficios" de salud. Para los norteamericanos más pobres, los prospectos son aún más tétricos, aumentados por estadísticas cada vez más desalentadoras acerca de obesidad, diabetes infantil y tantas otras cosas. Potencialmente, esto no es una declinación, sino un derrumbe rápido y devastador, mucho más allá que lo que la Gran Bretaña y la Europa de posguerra vieron y más cerca de la Argentina peronista en una escala romana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería alentador si más candidatos presidenciales entendieran la urgencia. Pero hay una extraña falta de audacia en la mayoría de sus propuestas. Ellos también parecen víctimas de ese momento de 1950, y de los supuestos de su permanencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-2140027895333047576?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/feeds/2140027895333047576/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25595273&amp;postID=2140027895333047576&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2140027895333047576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25595273/posts/default/2140027895333047576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://labestiapolitica.blogspot.com/2011/10/sobre-los-indignados-yanquis.html' title='Sobre los indignados yanquis'/><author><name>Mayor Payne</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05486349882875767991</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_iaDgg6bRjJk/SQUXiEnxN2I/AAAAAAAAADg/Ux6pXiyMTao/S220/Major+Payne.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25595273.post-3523142248475878424</id><published>2011-10-08T18:04:00.002-03:00</published><updated>2011-10-08T18:08:08.971-03:00</updated><title type='text'>Aburrimiento pre-electoral</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué cosa, hay elecciones en dos semanas y acá ando con estas fachas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué quieren que les diga, creo que estas elecciones ya me importan todavía menos que las del 2007, que ni registraron en mi amperímetro. Cómo podrían ser de importancia si el resultado ya está definido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y más aún, cómo podrían importarme si todo lo que va a pasar el 23 y todo lo que venga después no va a ser ni más ni menos que lo que merecen todos y cada uno de los involucrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente es lo que se merecen todos los así llamados "dirigentes" opositores, que durante los últimos años no hicieron otra cosa salvo matarse entre ellos en una carrera absurda por ser el único que quedara, aún si con eso garantizaban que hubiera una multitud de pigmeos enfrentando a la facción política más inescrupulosa de la historia reciente argentina y al poder del Estado puesto al servicio de los intereses partidarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer Ricardito, que pensó que alcanzaba con imitar el tono de voz de su padre, ponerse sus chalecos y vivir cual gusano de los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer Duhalde, ese que demostró su genio estratégico primero legándonos al Tuerto, después inventando una farsa de internas para resolver el problema con Rodríguez Saá que no resolvió nada, y finalmente poniéndose de vicepresidente a un tipo como Das Neves, que sobresale en un partido de oportunistas inmundos y roñosos por ser especialmente oportunista, inmundo y roñoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer Binner, que anda por ahí agrandado como galletita mojada pensando que todo lo que tiene que hacer es parecer serio y hacer kirchnerismo bueno que dice "por favor" y "gracias", rodeado de viudas y mucamas paraguayas del kirchnerato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer la gorda Carrió, que podrá ser una gran diagnosticadora pero que no pudo evitar que sus delirios místicos y sus exigencias de pureza arruinaran cualquier intento serio de construcción política del lado de la oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer Rodríguez Saá, otro oportunista impresentable del pejotismo que hace el papelón de prometer internet wi-fi gratis para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo va a merecer Altamira, aunque ese ya se merece demasiadas cosas por ser un trotsko cavernícola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la oposición se lo va a merecer; ciertamente no merece ganar un "espacio", palabra despreciable y vacía de significado que sólo existe ante la ausencia de entidad, que tuvo dos grandes oportunidades de arrastrar al fango de la derrota a la pseudotiranía cleptómana de los Kirchner (la crisis del campo y las elecciones del 2009) y que las desperdició jugando a ser buenitos por miedo a que les caigan con el apodo de "destituyentes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único que medianamente zafa es Macri, que tuvo la astucia de presentir la masacre, propuso dar pasos para enfrentarla mejor y tras ser apaleado por los otros "líderes opositores" con más saña que la que jamás le dedicaron al kirchnerismo prefirió fortalecerse en su distrito y salvar una victoria a la que ninguno de los otros va a poder siquiera acercarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la oposición, también se lo va a merecer la sociedad argentina, que demuestra una vez más que le tiene sin cuidado la institucionalidad, las leyes, el respeto a la Constitución y la mera decencia humana mientras pueda pagar todas las cuotas de los electrodomésticos y mientras le inventen aumentos que estén por delante de la inflación y mientras las cosas, como suele suceder en la Argentina, anden fantástico hasta que dejen de hacerlo. Ahí vendrá un llanto y un rechinar de dientes que por lo menos a mí no me va a conmover ni aunque lo acompañen con la escena en que matan a la mamá de Bambi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días de falta de apetito político, he llegado a la conclusión de que son preferibles hasta las putas y los yiros que desde el programa de Tinelli se dispersan por la televisión y los otros medios antes que la clase política argenta. Al menos, los michifuces mediáticos jamás ocultan lo que en verdad son, ni tratan de pretender que son algo más serio y digno.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25595273-3523142248475878424?l=labestiapolitica.blogspot.com' alt=
